El Ch’uta Chukuta, ese dentista “malacostumbrado” a ganar siempre

Hace 20 años, con su familia, decidió crear una comparsa de ch’utas y cholas y desde entonces no para de ganar concursos. Hoy, Domingo de Tentación, volverá a brillar en medio de más de 15.000 bailarines.
domingo, 1 de marzo de 2020 · 00:03

Ivone Juárez /  La Paz

“En diciembre  cambia y es hasta marzo”, dice Carolina Pari, sonriendo, mientras  mira a su esposo que   vestido de ch’uta revolotea por los consultorios de su clínica dental Muelitas, un edificio que tiene la forma de esa pieza dental humana y que domina la vista en la 16 de Julio de El Alto, justo al lado derecho de la parada del teleférico Rojo.

Es el Ch’uta Chukuta, uno de los personajes más importantes del Carnaval paceño que  en la vida diaria  es el reconocido dentista Víctor Quispe. Sus pacientes cruzan el mundo para ser atendidos en su peculiar clínica.

“Tiene pacientes que vienen desde España a hacerse atender porque dicen que sus curaciones son muy buenas; en Chile lo invitaron a irse a vivir ahí, le ofrecieron hasta una casa que podríamos alquilar para que sea su consultorio, pero él no quiere irse”, cuenta su esposa Carolina.

El dentista no tiene la menor intención de dejar Bolivia, menos  La Paz, donde, desde hace más de 10 años,   es un ícono, el Ch’uta Chukuta, en el cual se transforma en la época de  Carnaval.

“Todo comienza en diciembre, las presentaciones y toda la organización de Carnaval”, dice el dentista, dueño de un gran sentido del humor, propio de ch’uta, ese hualaycho,  que junto con el Pepino  y la Chola    dan identidad al Carnaval paceño.

El  dentista en la puerta de su clínica.

El dentista se prepara desde antes de diciembre para su representación anual. Primero comienza a pensar en su ropa, en el diseño que lucirá, el color, el bordado y todos los demás detalles que cuida minuciosamente. 

Cada año su vestuario le representa una inversión de al menos 2.000 bolivianos, que cubre con gusto.  El bordador a cargo de sus prendas es Luis Valdivia, mientras que  Félix Quiroz se encarga de su máscara. “Lo más importante es elegir los colores; este año nos basamos en el rojo y verde, los colores de la bandera de La Paz”,  afirma el ch’uta dentista.

Su esposa Carolina adelanta que en 2021 expondrán en un museo la colección completa de los trajes de  Víctor y de toda la familia. “Son cientos de trajes que hicimos confeccionar en estos 20 años”, dice.

El personaje en uno de sus consultorios.

Víctor añade que la intención fue siempre rescatar la vestimenta original del “falsete”. “Leyendo e investigando, un año me presenté con uno de los trajes más antiguos de ch’uta, en blanco y negro, en  bayeta de la tierra, con el sombrero de lana de oveja, así me presenté y ¡ganamos!”, cuenta.

También se presentó con un disfraz de ch’uta  antiguo  que heredó de su padrino Ángel Aruquipa. “Me dijeron que el traje era de Coro Coro, del tío de mi padrino, que encontraron cuando él murió y estaban quemando su ropa. Estaba decolorado, pero igual lo usé y cuando me presenté en el concurso, no me va a creer, ¡gané!”, añade.

“Este 2020 tengo un traje más brilloso, usamos hasta pedrería”, continúa el dentista graduado en la Universidad Mayor de San Andrés a mediados de la década de los años 80.  

Hace 20 años que Víctor Quispe representa al Ch’uta paceño.

Preparación física 

Lo segundo en lo que se concentra el Ch’uta Chukuta es en  su preparación física. Pasará prácticamente más de tres meses bailando, saltando y revoloteando en las entradas, fiestas  y otros acontecimientos, para lo cual tiene que lograr una buena resistencia.

“En octubre ya comienzo a correr y a manejar bicicleta, eso me ayuda a b ajar de peso y a ponerme en forma. Es cansador el baile porque yo voy de extremo a extremo y tengo que estar saltando, pararme de puntas y mantener poses para las fotos, es cansador”, comenta.

En enero ya está listo para escenificar su papel, desde su llegada a la ciudad, que es un acontecimiento que concentra a la población paceña, pasando por  el Desentierro del Pepino, la celebración del Carnaval, hasta el Domingo de Tentación, que se celebra hoy con la Entrada del Ch’uta. 

El Ch’uta Chukuta en la terraza de su clínica.

Recuerda sus inicios, fue cuando acababa la década de los años 90,  con Modesto, Gustavo, Edson, Rubén y otros   familiares, con quienes decidió participar en el Carnaval paceño.

“Participábamos en diferentes bailes de disfraces  y siempre salíamos airosos. Así nos acostumbramos a ganar en cualquier acontecimiento porque siempre llevábamos un traje innovador”, dice el dentista que nació en  la zona de Alto San Pedro de La Paz, donde instaló su primer consultorio dental.

La fama de la comparsa familiar comenzó a notarse entre las grandes fraternidades incluso  del Gran Poder, que los invitaron a  ser parte de sus bloques. Pero eso no fue todo. Héctor Quisbert, fundador de los Ch’útas choleros, también los invitó a ser parte de su comparsa en 2001. “Participamos ese año, estuvimos en el Domingo de Tentación, donde ya se premiaba a la mejor comparsa, y ¿qué cree? ganan los Ch’utas choleros”, cuenta orgulloso.

El siguiente año  fueron  Los intocables del Gran Poder los que  invitaron a la comparsa familiar  y se coronaron como ganadores. “¡Desde el principio nos malacostumbramos a ganar!”, expresa. 

Gabriela, (centro) hija del Ch’uta, vestida de chola.

El ch’uta más alegre

En 2003, cuando la comparsa del dentista   Víctor Quispe fue invitada de  la plana mayor del Gran Poder, él fue  elegido como el ch’uta más alegre. “Creo que esa fue mi primera victoria personal”, dice.

Ese tal vez fue el impulso para que los Quispe decidieran formar su propia comparsa,  Los recordados ch’utas de antaño,  y participar en el concurso de personajes del Carnaval paceño, organizado por la Asociación de  Comparsas, en el que  Víctor ganó como el mejor ch’uta.

A ese triunfo le siguieron otros tres. “Soy un ch’uta tetracampeón”, señala en medio de risas  y sacando la voz chillona de su personaje.

El Pepino y el Ch’uta Chukuta en una sesión de  fotos en la calle Jaén.

Y hace 10 años que el dentista se coronó como el Ch’uta oficial del Carnaval paceño y mantiene ese título con firmeza, dedicándole su tiempo y un genuino cariño, que contagió a sus dos hijas mayores, Gabriela y Doris, quienes  además de seguir sus pasos profesionales (también son dentistas), cada año son parte del Carnaval  como cholas paceñas, luciendo hermosos y exclusivos trajes.

“Yo también participo en la en trada del Domingo de Tentación, hay que estar con ellos”, dice la esposa del dentista Ch’uta Chukuta.

Y hoy, en la tarde, el dentista  encabezará una tropa de más de 15.000  ch’utas de 25 comparsas que despedirán el Carnaval en el Cementerio General, bailando y haciendo de las suyas, dejando a los paceños con ganas de que las carnestolendas  ya estén de regreso nuevamente.

Seguramente en medio de tanto baile sonará el Ch’uta chukuta, una de las canciones que compuso  el dentista para el Carnaval paceño y que grabó con el grupo Hiru Hicho.

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