Ximena Galarza es una mujer coraje y dedica su premio a las “pititas ”

La periodista boliviana dio el primer paso en la investigación periodística sobre el fraude electoral del 20 de octubre. Recibió amenazas de muerte pero siguió realizando entrevistas reveladoras.
jueves, 5 de marzo de 2020 · 00:04

Ivone Juárez  /  La Paz

Ayer, mientras sostenía el reconocimiento por ser una mujer coraje,  que le entregaron  la primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, y el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, Ximena Galarza mostró al público asistente la pitita que tenía amarrada en la muñeca de su mano derecha.  

Minutos después del emotivo momento conversó unos minutos con Página Siete y expresó emocionada: “Fueron las pititas las que nos dieron el coraje, nos inspiraron y estaban con todos nosotros, los bolivianos. Evo Morales se burló de nuestras pititas, pero éstas pudieron más.  Este reconocimiento no es solamente mío, sino para todo el pueblo boliviano que permitió el renacimiento de una nueva Bolivia”.

 Ximena Galarza con el equipo de profesionales que descubrió el fraude electoral del 20 de octubre.

La periodista boliviana, nacida en Camiri, Santa Cruz, fue parte de un grupo de 12 mujeres que este año fueron seleccionadas para recibir el Premio Internacional Mujeres de Coraje, que hace 13 años entrega el Departamento de Estado de Estados Unidos.

Dedicó su premio a las mujeres bolivianas.  “Este reconocimiento representa el coraje y el valor de todas las mujeres bolivianas, desde las más niñas hasta las abuelas, que estuvieron en las calles, bloqueando, marchando, movilizándose, haciendo activismo o preparando una olla común, todas luchando, defendiendo el voto y la democracia”, sostuvo.

 Ximena  en su programa con el ingeniero Édgar Villegas, en octubre de 2019.

¿Por qué esta mujer periodista boliviana  recibió este gran reconocimiento mundial? Por   su trabajo para descubrir el fraude electoral que el gobierno de Evo Morales montó en las elecciones nacionales del 20 de octubre de 2019, confirmado por una auditoría de la Organización de Estados Americanos (OEA), que llevó a Evo a renunciar a la Presidencia y huir del país.

El 24 de octubre en la noche, en su programa Jaque Mate, de Televisión Universitaria, Ximena Galarza entrevistó al ingeniero Édgar Villegas, quien, junto a unos a colegas de trabajo, había comenzado a revisar las actas electorales y encontró una serie de irregularidades que se constituyeron en la punta del ovillo de delitos e irregularidades que se cometieron en los comicios nacionales, que finalmente fueron anulados por la Asamblea Legislativa en diciembre del año pasado. 

 Parte de las Mujeres Coraje que fueron reconocidas ayer en Estados Unidos, Ximena Galarza entre ellas.

Mientras llevaba adelante la entrevista recibió amenazas incluso de muerte, que días después la llevaron a refugiarse en diferentes lugares para proteger su vida. Pese a esa situación, la periodista siguió investigando,  llevando a cabo una serie de  entrevistas que fueron aportando elementos para descubrir cómo se cometió el fraude electoral en Bolivia.

En una entrevista con el periodista Jhon Arandia, Ximena reveló cómo fueron esos momentos en los que se puso a prueba a sí misma y descubrió que era una mujer valiente, con principios y decidida a poner en riesgo incluso su seguridad por defender la democracia boliviana. 

Galarza sale afligida de su programa después de recibir amenazas, en octubre.

“Comenzaron a llegar los mensajes con amenazas, entre éstos uno de alguien muy cercano al gobierno que se fue, que me puso: ‘No podré ayudarte, pide seguridad para ti y para el ingeniero, y hazlo público. Le mostré el mensaje a Édgar Villegas y le dije: ‘Sigamos, estamos por buen camino, porque si éstos (del gobierno de Evo Morales) se están asustando, están comenzando a amenazar, vale la pena todo lo que nos pueda pasar después’”, contó.

“Al final -pensé- qué, ¿me pueden lastimar físicamente? Más heridas que sentí viendo a la gente en la cárcel, más heridas que haberme dejado mucho tiempo sin un sueldo. Con Édgar dijimos: ‘Vamos por buen camino, se lo debemos a Bolivia, se lo debemos a nuestros hijos y no permitamos (el fraude electoral). La gente estaba con su pitita en las calles, mi mamá estaba en la carretera de Camiri con su pitita, los jóvenes que se hacían gasificar, ¿los periodistas no podíamos contribuir?   Me di cuenta que iba a cambiar todo y dije: adelante,  coraje, valor, dignidad”, añadió.

Ayer, después de recibir el Premio Internacional Mujeres de Coraje y recordar brevemente esos momentos, Ximena expresó: “Siento el premio especial porque nunca me puse a pensar en lo que significa tener coraje, todas las mujeres tenemos ese coraje. Cuando vemos que lo que amamos, nuestros hijos, la  democracia, están en riesgo,  salta nuestro coraje como un lobo para defender. Todos tenemos este coraje que cuando  aparece se va a un lado el temor”. 

Consultada sobre cómo se siente al recibir este reconocimiento después de que en el contexto internacional se oyen voces de grupos políticos afines a Evo Morales que aseguran que en Bolivia no hubo un fraude electoral, sino un golpe de Estado, la periodista afirma contundente: Evo Morales nunca va a aceptar ni resignarse a que fue una movilización ciudadana con pititas, con mujeres, estudiantes, gente del campo y de la ciudad, que lo sacó porque nos robó el voto. La realidad es clara y nada de lo que puedan decir será más fuerte de lo que realmente pasó en Bolivia”. 
 

 12 Mujeres con  coraje del mundo

  • Amaya Coppens (Nicaragua)  Líder del Movimiento Estudiantil en Nicaragua participó en protestas contra el régimen de Daniel Ortega. En septiembre de 2018 fue secuestrada por la Policía  después de participar en una protesta pacífica. Fue liberada en junio y continuó respondiendo al régimen. Tuvo la oportunidad de repatriarse a Bélgica, pero se negó.
  • Zarifa Ghafari (Afganistán)   Después de lanzar y operar con éxito una estación de radio enfocada en mujeres, Zarifa  se convirtió en alcaldesa de Maidan Shar, una ciudad conservadora,  a los 26 años. Cuando se presentó  a trabajar, apareció una turba de hombres y se vio obligada a huir. A pesar de las amenazas de muerte,  regresó, desafiando a sus críticos conservadores y su narrativa de que una mujer no es apta para liderar. Resistió un huelga de  varones de su oficina y  lanzó con éxito la campaña de Ciudad limpia, que redujo la basura. 
  • Lucy Kocharyan (Armenia)  Usando su plataforma como periodista, Kocharyan defiende a  los niños con problemas de salud mental y se ha convertido en una voz líder en la lucha contra la violencia psicológica, física y doméstica contra mujeres y niños. A través de su dedicación y determinación, Kocharyan se hizo famosa por lanzar Voces de violencia en agosto de 2018. Se ha convertido en portavoz de la violencia de género en Armenia.
  • Shahla Humbatova (Azerbaiyán)   Trabaja como abogada defensora en Azerbaiyán desde 2013, y es una de los pocos defensores legales siempre dispuestos a defender a las personas que enfrentan castigos por ejercer sus libertades fundamentales. Defiende valientemente a defensores de derechos humanos, periodistas, blogueros, activistas juveniles, miembros de la oposición política y otros. Su ejemplo ha inspirado a otros abogados.
  • Claire Ouedraogo (Burkina Faso)  Es presidenta de la Asociación Songmanegre para el Desarrollo de la Mujer, una organización que fundó que se enfoca en eliminar la mutilación/ablación genital femenina y promover el empoderamiento femenino a través de la educación en planificación familiar, capacitación vocacional y microcréditos para mujeres en la región rural y desfavorecida del Centro Norte de Burkina Faso. 
  • Sayragul Sauytbay (Kazajstán)  Nació en la Prefectura autónoma kazaja de Ilí, Xinjiang, China. En julio de 2016, Sayragul y su familia intentaron mudarse a Kazajstán, pero el Partido Comunista Chino (PCCh) confiscó su pasaporte y le impidió ir con su esposo e hijos. Desde noviembre de 2017 hasta marzo de 2018, el PCCh obligó a Sayragul a enseñar chino a las minorías étnicas en un campo de detención. En marzo de 2018, Sauytbay huyó a Kazajstán para evitar ser enviada de regreso a los campamentos, donde temía morir. Se convirtió en una de las primeras víctimas en el mundo en hablar públicamente sobre la campaña represiva del PCCh contra los musulmanes, desatando un movimiento contra estos abusos. 
  • Susanna Liew (Malasia)  Tras el secuestro en febrero de 2017 de su esposo, el pastor cristiano Raymond Koh, supuestamente por agentes estatales, Susanna Liew ha luchado en nombre de los miembros de las minorías religiosas que desaparecieron en Malasia en circunstancias similares -incluidos Amri Che Mat, Joshua Hilmy y Ruth Sitepu- o que enfrentan persecución por sus creencias. Susanna buscó activamente la justicia para su esposo y otros durante la investigación pública de la Comisión de Derechos Humanos de Malasia. A pesar del hostigamiento policial y las amenazas de muerte, continúa abogando por su esposo y otros.  
  • Jalila Haider (Pakistán)  Conocida como la Dama de Hierro de Baluchistán, es abogada de derechos humanos y fundadora de Nosotros los Humanos – Pakistán, una organización sin fines de lucro para elevar las comunidades locales al fortalecer las oportunidades para mujeres y niños vulnerables. Siendo la primera abogada de su comunidad hazara, Haider dirigió una huelga de hambre pacífica para reconocer el derecho a la vida de los hazara después de una serie de ataques selectivos.
  • Amina Khoulani (Siria)  Es una sobreviviente de los centros de detención y tortura del régimen de Assad, que han detenido arbitrariamente a más de 140.000 sirios, y ha dedicado su vida a ayudar a las familias de sirios desaparecidos por la fuerza.  Activista de la sociedad civil desde hace mucho tiempo, huyó de Siria en 2014 después de salir de prisión. Fue encarcelada durante seis meses por “activismo pacífico” y su esposo estuvo detenido durante dos años y medio en la famosa prisión de Sadnaya.  Desde esta experiencia devastadora, Khoulani volvió a dedicar su vida a buscar información y justicia para las familias de los desaparecidos.
  • Yasmin al Qadhi (Yemen)  Después de obtener su título de periodista, Yasmin Al-Qadhi fue una de las primeras mujeres en escribir artículos para periódicos locales durante las protestas a favor de la democracia en la Primavera Árabe en Sanaa’a. Cuando estalló la guerra civil en Yemen en 2015, Yasmine y su hermana Entisar establecieron la Fundación Marib Girls. Trabaja con altos funcionarios del ejército para combatir el reclutamiento de niños y obtuvo el compromiso de los militares de liberar a cualquier niño reclutado o detenido. 
  • Rita Nyampinga (Zimbabue)  Defiende los derechos humanos durante más de 35 años, luchando por la igualdad de género en el lugar de trabajo desde que se unió a un sindicato en 1983. También es mediadora capacitada y mentora para niñas y mujeres jóvenes en liderazgo. Sus experiencias durante la detención la llevaron a formar el Fideicomiso de Apoyo para Mujeres Prisioneras para apoyar a mujeres y niños detenidos y crear conciencia sobre las terribles condiciones que enfrentan.  (Fuente Departamento de Estado de los Estados Unidos)
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