La semilla solidaria de “Ángeles contra el Covid” brota en La Paz

Llegaron de Santa Cruz para apoyar y capacitar a los voluntarios en la labor de salvar vidas. Precisan recursos humanos, insumos y espacios para atender a los enfermos.
viernes, 14 de agosto de 2020 · 00:04

María O. García  / La Paz

Después de ayudar a aplanar la curva de contagios en su ciudad natal, la cruceña Anelise Bauer aterrizó el pasado viernes en la sede de Gobierno con la misión de capacitar a los voluntarios que decidan sumarse a las filas de los “Ángeles contra el Covid”, quienes ya han comenzado a salvar vidas en La Paz.

Bauer tiene 22 años y  acaba de terminar sus estudios de medicina. Siempre tuvo claro que su vocación era ayudar a los demás, por lo que cuando supo que en Santa  Cruz había nacido una iniciativa que prestaba atención desinteresada a los pacientes con coronavirus no dudó en convertirse en uno de esos “Ángeles” que luchan contra la enfermedad.

“Comencé hace tres meses ayudando a una enfermera y ahora me estoy dedicando a viajar para transferir mi conocimiento a las personas que decidan ser parte de este movimiento”, explica Bauer. Ella y otra joven voluntaria llegaron la semana pasada a La Paz con medicamentos, conocimientos y el corazón cargado de esperanza y solidaridad.

Sin apenas tiempo para descansar, se apresuraron a presentarse donde el desamparo las requería: el asilo San Ramón. Hasta entonces, siete adultos mayores habían perdido  la vida con síntomas de la enfermedad y el resto estaban desatendidos debido a que la médica del hogar y parte del personal médico estaban de baja.

“Ese día atendimos entre las dos a casi 200 abuelitos (…) 21 de ellos estaban con Covid y lastimosamente uno falleció. Al resto les hemos dado el tratamiento, los estamos estabilizando y estamos viendo su evolución”, indica Bauer.

Ahora hay luz donde antes reinaba la oscuridad. Sin embargo, según Bauer, en el hogar sigue habiendo “carencias” tanto de medicamentos como de insumos, por ello hace un llamado a la población para que puedan colaborar a los abuelos con frazadas, medicinas y alimentos.

Aunque agotadora, no es la única labor que realizan. Al final de cada jornada, también acuden a los domicilios de aquellas personas que han quedado fuera a raíz del colapso del sistema sanitario y que precisan con urgencia de asistencia médica. Se desplazan como pueden, porque hasta el momento no disponen de una vagoneta que les facilite la movilidad.

Sin ningún obstáculo que los pueda frenar, estos “Ángeles” reciben como retribución a su cansancio, su esfuerzo y su vigor un “gracias” y/o una sonrisa que les devuelve el aliento que  necesitan para  seguir con su vital labor.

“Es muy gratificante ayudar a alguien que lo necesita”, asegura Bauer, quien tras capacitar a los voluntarios de Cochabamba, ahora lo hace también con los paceños dispuestos a sumarse a una cruzada que, sin duda, pasará a la historia por hacer de la solidaridad la mejor fórmula para salvar vidas.

“Por ahora hay seis voluntarios en La Paz, a quienes estoy capacitando para que una vez se abra el centro de atención Covid sepan algunos manejos referentes a la sintomatología, qué medicamentos dar a los pacientes y cuáles no. Lo que más veo con los voluntarios son los esquemas de tratamiento, sobre todo con las personas que presentan enfermedades de base”, sostiene Bauer.

 

Sumando voluntades solidarias 

Herbert Ayllón es uno de los voluntarios. Es paceño, tiene 28 años y desde hace cuatro está inmerso en uno de los sectores más golpeados por la pandemia: el turístico. Él y su familia también sufrieron el embate de la Covid, que se llevó por delante la vida de su papá. 

“Mis hermanos y yo fuimos asintomáticos, pero mis papás tuvieron que ser internados en el Hospital La Portada. Esta situación hizo que aprendiera a inyectar, a tomar la temperatura y ver la saturación de los pulmones”, cuenta Ayllón, quien luego de derrumbarse por la irreparable pérdida, cogió impulso para ayudar  a los demás.

Desde el domingo Ayllón apoya  la labor de las médicas voluntarias que llegaron de Santa Cruz para, entre otras cosas, capacitar al grupo de “Ángeles” que luchará de forma autónoma contra el virus en La Paz. “En estos días hemos estado ayudando a algunos pacientes y reforzando el tema de los medicamentos o la saturación que, aunque ya lo sabía, lo estoy aprendiendo mucho mejor. Por ahora no somos muchos voluntarios, pero esperamos conformar un grupo amplio y sólido”, confía Herbert.

 Las médicas  llegaron desde Santa Cruz a La Paz con una carga de medicamentos.

Una brigada paceña

Mientras “Ángeles contra el Covid” busca espacios para instalar los centros de atención previstos en La Paz, sus voluntarios no cesan en la atención de aquellos que precisan de la esperanza que les brinda su solidaridad. 

Desde hace más de 20 días, los voluntarios atienden a través de telemedicina las llamadas de las personas sospechosas de haber contraído la enfermedad, así como de las infectadas. Y desde hace una semana, el pequeño grupo que poco a poco se va conformando en nuestra ciudad se organiza para asistir en los domicilios a los pacientes que no encontraron respuesta en la salud institucional. 

Asimismo, ya han repartido más de mil dosis de ivermectina antitrombótica, tratamiento que emplean para combatir el virus, y con el que hasta el momento se han beneficiado más de 200 familias.  

“Todos tenemos derecho a tener un remedio y esto está salvado vidas”, afirma una de las coordinadoras de “Ángeles contra el Covid La Paz”, Alexandra Ballivián, economista y activista ambiental.

Pero para poder seguir haciéndolo necesitan reforzar su equipo con más voluntarios médicos, enfermeras, estudiantes de medicina y otros profesionales en diferentes áreas. Las únicas condiciones para ser parte de esta iniciativa son: amor al ciudadano y valentía.

“Necesitamos refuerzos para ir creando una familia, una familia que ampara. Hay que contrarrestar el miedo con valor, valor que merece ser contagiado. La única solución a la crisis de salud que atravesamos son las agrupaciones ciudadanas (…) Se vienen tiempos de apertura, de poder dar esa respuesta que de un respiro a la población”, manifiesta Ballivián. 

Y agrega: “Sería bueno que otras instituciones se lancen a darnos un espacio o nos extiendan el apoyo solidario para contar con las condiciones que merece nuestra gente. Terminando lo urbano tenemos el corazón en las comunidades; necesitamos articular un encadenamiento que extienda un brazo social a nuestra Bolivia”.

 Voluntarios de "Ángeles"  asisten a una persona en su casa.

El origen de los “Ángeles”

En su día a día, Víctor Hugo Nuñez del Prado se dedica a investigar nuevos sistemas de construcción, de desarrollo industrial y de equipos. Ese es su “hobby”: el estudio y la implementación de nuevas tecnologías, algo que lleva haciendo 20 de sus 44 años.

Nuñez del Prado es empresario y la cuarentena le ha permitido conocer sus habilidades para desempeñarse también como “youtuber”. En uno de sus videos, publicado el  29 de marzo en su cuenta “El inquisidor internacional”, analiza cuánto costaría un hospital de campaña para atender a 10 mil pacientes a nivel nacional. 

“Este problema se solucionaba con 60 millones de dólares, y se lo sigue solucionando”, asevera. “Pero al ver la incapacidad del Estado para responder ante un problema como éste me puse a estudiar cuál era la solución porque o se iba a enfermar mi padre o se iba a enfermar mi hijo y yo tenía que tener la solución, ya que el Estado no me la iba a proveer”, añade. 

Para ello, Nuñez del Prado, un fanático de la lectura y el aprendizaje, revisó un estudio en el que investigadores australianos demostraban que la mezcla de un fármaco antiparasitario (la ivermectina) y un antitrombótico mataba al coronavirus en 48 horas. 

Con la intención de ayudar a su ciudad, Santa Cruz, epicentro por ese entonces de la enfermedad, Nuñez del Prado invirtió en la adquisición de los tratamientos y conformó un equipo de médicos y psicólogos que pudiera prestar atención gratuita a los enfermos con Covid que peregrinaban, sin éxito, en busca de asistencia por las clínicas y los hospitales.

“El 10 de mayo publicamos en Facebook que éramos los Ángeles voluntarios, así empezó a llamarse esta iniciativa, y que contábamos con un equipo para atender casos de Covid llevando medicina a las casas”, cuenta Nuñez del Prado.

“Nos llegaban entre tres y cinco llamadas al día. Luego las llamadas se dispararon a 100 y después a 200. Hacíamos turnos de 20 horas y era imposible atender a tanta gente”, explica. Fue así que buscaron un espacio en el que poder atender a todos los “desahuciados” por el sistema sanitario. 

Poco a poco, a esta iniciativa se fueron sumando  más espacios, más voluntarios y más ciudades en las que replicar los resultados obtenidos en la capital cruceña. Actualmente, “Ángeles contra el Covid” es  un movimiento nacional que cuenta con nueve centros de atención en Santa Cruz, dos en Cochabamba, uno en Tarija y esperan poder abrir próximamente dos en La Paz. Una red tejida gracias a las gestiones de Nuñez del Prado y a los más de 120 voluntarios que, a cambio de su tiempo, reciben la satisfacción de haber  ayudado a más de 30.000 personas que de otro modo no hubiesen tenido acceso al  derecho   de la salud.

Una de las médicas  voluntarias le toma el peso a una paciente.

“Por cada médico hay dos camilleros, una secretaria, un logístico, un administrativo, un portero, un seguridad y un cocinero”, indica Nuñez del Prado.

“Hemos logrado un voluntariado muy comprometido (…) Todo está en la esperanza de que la ciudadanía recobre el valor y despierte. Esta es una guerra donde estamos siendo derrotados en tres frentes: en el moral, en el financiero y en el biológico. Dejemos de esperar que la gente haga las cosas y hagámoslas nosotros”, concluye este “Ángel” nacional.
 

Colaboración  y asistencia

  •  Asilo  El asilo San Ramón precisa frazadas, alimentos secos, verduras y pollo. Respecto a los medicamentos, necesitan Dexametasona 8mg, Indometacina, Curadil 90, Suero de la vida, Equipo de suero bránula 24, Vitamina C en ampolla, Complejo B, Ceftriaxona de 1gm, Enoxaparina de 40 y 60, Fondaparinux, Hidroxicloroquina, Insulina y Metamizol.
  • Ángeles contra el Covid   Los voluntarios que luchan contra la Covid en La Paz necesi-tan barbijos, tensiómetros, alcohol, vaporizadores, sueros (centenas), trajes de bioseguridad, heladeras para guardar insulina cristalina de rápida acción, termómetros de axila, bránulas de bebé, glucómetros, cintas reactivas, lentes de protección, desinfectantes, camillas, frazadas y sillas. En cuanto a las medicinas, precisan Ceftriaxona 1gm, Dexametasona 8mg,  Enoxaparina de 40 y 60, Fondaparinux, Hidroxicloroquina, Insulina, Metamizol y Suero con equipo.
  • Donaciones  Para realizar aportes pueden contactarse al teléfono 70138306 o a través de la página de Facebook Angeles Contra el Covid  La Paz. Para donar fondos han habilitado la cuenta del Banco de Crédito de Bolivia (BCP), Caja de Ahorro: 201-50579884-3-72, a nombre de María Alexandra Ballivián Bilbao, CI: 2537895 LP.
  • Telemedicina  Aquellas personas que necesiten información u orientación sobre cómo prevenir o combatir a la Covid-19 desde casa pueden llamar a los teléfonos de contacto 69050641,  76073448, 70966054 y 69050645 para que un médico voluntario las atienda y les oriente.
     

Sobre la última encuesta de Página Siete

Si usted es de los que necesita estar bien informado, puede acceder a la encuesta electoral completa de Página Siete, suscribiéndose a la aplicación PaginaSietePro que puede descargar de App Store o Google Play

 


   

Más de
11