Notre Dame revive en museo con las estatuas de Le-Duc

Las efigies habían sido retiradas de la catedral cuatro días antes del incendio de 2019 para su restauración.
sábado, 19 de septiembre de 2020 · 00:04

María D. Valderrama  / París

Notre Dame revive poco a poco. Tres de las estatuas de la flecha, salvadas del incendio que sufrió la catedral en 2019, se exponen a partir de este viernes en la Cité de l’Architecture et du Patrimoine, adonde irán llegando en los próximos meses las trece imágenes restauradas.

Con 3,40 metros de altura y 150 kilos cada una, las imponentes estatuas de San Judas, San Simón y San Bartolomé han sido las primeras en llegar a este museo parisino, situado en la plaza de Trocadero y que acoge en su colección permanente reproducciones a escala de las principales fachadas de catedrales del país.

La estatua  del Águila de San Juan.

Junto a ellas, y en una pequeña exposición dedicada a la aguja de Notre Dame, obra del arquitecto que dirigió la restauración del siglo XIX, Eugène Viollet-le-Duc, las imponentes estatuas estarán accesibles a cualquier visitante que desee, por primera vez, verlas de frente tras 150 años situadas a más de 90 metros de altura.

Le-Duc decidió levantar una aguja sobre el crucero del transepto, donde entre el año 1250 y 1792 se encontraba la antigua aguja que servía también de campanario.

Una maqueta de la Catedral de Versalles en el espacio Arquitectura y Ciudad Patrimonial.

Lo que queda de la aguja

La obra de Le-Duc, de estilo neogótico, fue construida con 500 toneladas de madera y 250 de plomo, y culminaba a 96 metros de altura. En torno a ella, las estatuas de los doce apóstoles y cuatro evangelistas formaban parte del paisaje de la capital.

Aunque el incendio del 15 de abril de 2019 acabó por completo con la aguja, un pequeño milagro tuvo lugar días antes: las estatuas habían sido retiradas cuatro días antes para su restauración.

A cientos de kilómetros de París, en los talleres de la Sociedad Especializada en la Restauración de Obras de Arte y Monumentos Antiguos (SOCRA), de Périgueux (Dordoña), las estatuas en cobre forjado son lo único que queda de la aguja.

Un visitante  mira  unos dibujos, parte del  proyecto para la restauración de Notre Dame.

Volverán a coronar la que la sustituya cuando concluya la reconstrucción, lo que está previsto en 2024.

“Reemplazamos solo las partes que están afectadas. Cuando la armadura del interior está en buen estado la conservamos y la reforzamos”, indicó a EFE un responsable de SOCRA, que detalló que cada restauración lleva unas tres semanas.

Fueron creadas a partir de modelos de escayola por el escultor y orfebre Adolphe-Victor Geoffroy-Dechaume (1816-1892). En su interior tan solo hay un esqueleto metálico para mantener la estructura de las ligeras capas de cobre que han aguantado en un estado casi perfecto pese a estar a la intemperie durante 150 años.

Aunque en una fecha sin determinar, pero probablemente en la restauración que tuvo lugar entre 1935 y 1937, las pintaron de verde para armonizar el color con las zonas que se habían oxidado.

“El verde es una oxidación natural del cobre que no era la idea original del arquitecto. Dentro de una voluntad de conservación y de restauración idéntica a la original, nos basamos en el deseo de Le-Duc de pintarlas de marrón oscuro, casi negro”, explica el restaurador.

Junto a ellas se expone además en el museo la cabeza de la escultura de Santo Tomás, para la que Geoffroy-Dechaume se inspiró del propio Le-Duc, en señal de homenaje al gran restaurador de Notre Dame.

Coronan la exhibición las estatuas del águila de San Juan Evangelista, la de San Mateo y la estatuilla del gallo de cobre que se situaba en el pico de la aguja y que cayó durante el incendio. Afortunadamente, días después fue hallada en buen estado entre escombros y cenizas.

Visita a las obras

Además, y con motivo de la celebración este fin de semana de las Jornadas del Patrimonio en Francia, el organismo público que gestiona las obras de Notre Dame transmitirá en directo en redes sociales a las 12:00 hora local (10:00 GMT) una visita de 45 minutos por las obras de la catedral.

Durante el sábado y el domingo, los visitantes podrán seguir en persona delante del templo una serie de talleres y demostraciones relacionadas con las obras, y dos reproducciones a tamaño real de partes de la cubierta de madera original de la Edad Media que se perdió completamente con el incendio.

El incendio de Notre Dame

En la trágica tarde noche del 15 de abril,  Notre-Dame, emblema de la historia de Francia y de Europa, fue devorada por el fuego. A pesar del devastador incendio, el templo gótico construido hace ocho siglos sobrevivió, magullado y débil, pero mantiene los cimientos en su sitio. Las imágenes de las llamas descontroladas y avivadas por las fuertes ráfagas de viento todavía producen escalofríos. La aguja partiéndose y derrumbándose sobre la bóveda de la catedral sigue siendo una escena sobrecogedora.

El incendio pudo ser intencional, pero la justicia no ha logrado aclarar con veracidad el origen del fuego. Las llamas entristecieron no solo a Francia, sino al mundo entero que ve en este templo gótico una obra maestra del arte y la arquitectura. Cada año, Notre Dame recibía 13 millones de visitantes.

La campana mayor de Notre Dame de París volvió a sonar el pasado 15 de abril a las 20:00 horas para conmemorar el primer aniversario del incendio que destruyó parcialmente la catedral, cuya reconstrucción se encuentra paralizada por la pandemia.

“Reconstruiremos Notre Dame en cinco años, como prometí, y haremos todo lo posible para mantener este plazo”, aseguró en esa oportunidad el presidente francés Emmanuel Macron en un mensaje de video.

Según relataba Inti Sol Tedeschi, comunicadora boliviana, “creyentes o no creyentes, más de 13 millones de turistas anuales  visitan o visitaban Notre Dame, quedando maravillados al escuchar el emotivo sonido de sus afinadísimas campanas dando la bienvenida a moros y cristianos.  Apreciar la belleza artística de su fachada resguardada por peculiares estatuas y gárgolas esculpidas con precisión maestra es sin duda una experiencia sobrecogedora e inolvidable”.

Para los franceses, sostiene Tedeschi, la señorial catedral de Notre Dame es de lejos un símbolo de identidad y orgullo nacional, aunque en tiempos de Victor Hugo no lo fuera y estuviera descuidada al punto de usarla como almacenes, siendo en sus propias palabras  un olvidado pero “ sublime y majestuoso monumento”. Su afamada novela Nuestra Señora de París,  escrita en 1831, fue de hecho la obra que abrió los ojos al gobierno francés de la época e impulsó la restauración y revalorización de la hoy famosa catedral. (EFE)

La gran obra  de restauración del órgano

  •  Órgano La primera etapa de las obras de reconstrucción de la catedral de Notre Dame de París se iniciaron el 3 de agosto con el cuidadoso traslado de la consola del gran órgano sinfónico. El órgano de Notre Dame, el más grande de Francia, ha sonado desde 1733.
  • Tubos Lo más difícil del trabajo será desmontar cada uno de los 8.000 tubos de los 115 mandos del instrumento para limpiarlos. Algunos tienen diez metros de alto, otros tienen el tamaño de un bolígrafo. Hay algunas piezas góticas  de los siglos XVII, XVIII, XIX, XX y XXI. 
  • Plazo Está previsto que la obra, en la que trabajan varias empresas, dure hasta abril de 2024. El majestuoso órgano se salvó del fuego el 15 de abril de 2019, pero quedó cubierto de polvo y plomo. Y ha sido afectado por olas de calor.

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