Isabel Vargas: «Se puede cambiar el mundo de los jóvenes escuchándolos»

La joven es parte del grupo Encuentro de Jóvenes de Espíritu que durante la pandemia y cuarentena por el coronavirus ayuda a los chicos a sobrellevar las circunstancias.
miércoles, 30 de septiembre de 2020 · 00:04

 Leonardo Machicado Encinas y Arnau Miranda Camargo / Cochabamba

Isabel Vargas Oporto es una chica de 18 años que Leonardo conoció en un retiro de fin de semana. En ese poco tiempo, para Leonardo Machicado ella demostró una gran personalidad que cautiva a quienes la rodean. En ese encuentro ella mostró curiosidad por las cosas nuevas y una gran disposición para ayudar a quien lo necesite.

 A través de EJE (Encuentro de Jóvenes en Espíritu), Isabel siempre está dispuesta a ayudar a los jóvenes y lo hace de manera espiritual; es decir, ayuda a encontrar respuestas a través de la fe y la religión. Esta ayuda la brindó a los jóvenes que quizás atravesaban un momento difícil a causa de la pandemia del coronavirus y la cuarentena, y también ante  la posibilidad de que hubiesen tenido un ser querido enfermo.

¿Qué es EJE y cuánto tiempo llevas formando parte de este grupo?

EJE  es un grupo de jóvenes que realizan actividades para fortalecer la fe y el espíritu en torno a la fe católica. Soy parte de EJE desde marzo del año pasado, un año y medio aproximadamente.

Según la experiencia corta de Leonardo en este grupo, también se puede entender a EJE como un lugar seguro para expresarse y ser escuchado, y eso -dice- es algo genial porque ayuda a tener un mayor lazo con la religión.

¿Cómo definirías el tipo de apoyo que brindas a los jóvenes en esta época de pandemia?

Apoyo emocional. En el tiempo de pandemia los jóvenes también se ven obligados a cambiar sus hábitos de vida. Dejar de realizar actividades fuera de casa y no frecuentar a los amigos puede traer problemas (depresión, ansiedad, discusiones familiares, etcétera). El joven necesita ser escuchado y compartir con otras personas de su misma edad. Las actividades de EJE ayudan a hacer más llevadero el tiempo de cuarentena, nos hacen sentir acompañados y apoyados por amigos que consideramos familia. Por supuesto,  el amigo también integrante de la familia es Dios. 

Integrante de EJE  ayuda  en la cocina de su casa.
Fotos  Leonardo Machicado Encinas y Arnau Miranda Camargo

Concordamos en que este tipo de apoyo es muy importante para cualquiera, sean o no en tiempos difíciles como los que vivimos hoy en día, ya que una persona no siempre puede sentirse bien con todo. Esto no significa que el apoyo emocional sólo debe estar enfocado en sentimientos tristes, ya que el hablar con alguien de las alegrías también ayuda a sentirse en confianza con los demás y eso es bueno. 

Los integrantes del grupo tienen la misma edad, lo que ayuda mucho porque entienden y pueden comprender lo que  pasa a sus compañeros porque están en una perspectiva similar.

¿Qué tipo de actividades se desarrollan durante las reuniones de EJE?

Son charlas organizadas por los integrantes del grupo. La dinámica de la reunión depende de quién la organiza. Se puede  incluir videos, canciones o algún juego para enfocar el tema del día, pero la actividad principal en todas las reuniones es compartir.

Compartir es expresar sentimientos y emociones respondiendo a una pregunta, teniendo en cuenta que eres escuchado con atención por los demás y no recibirás ninguna crítica o comentario acerca de lo que digas. Después del momento de compartir con todos los integrantes del grupo, la reunión se cierra con una pequeña reflexión de lo que se quiere transmitir en la charla, dada por uno de los jóvenes organizadores de la reunión. 

La propuesta de hacer que cada integrante del grupo haga su propia reunión para poder expresarse, si así lo desea, es una idea creativa para que los jóvenes despejen su mente y se puedan concentrar sólo en sus reuniones y las actividades que estas conllevan, y así poder dejar de lado los problemas que tienen en casa o con ellos mismos. Estos encuentros les permiten hablar sobre ellos para poder solucionarlos o sentirse mejor.

¿De qué manera se organizan para realizar las actividades de EJE, tomando en cuenta las restricciones por la pandemia y las exigencias de bioseguridad?

Las reuniones son de manera virtual una vez por semana, en la plataforma Zoom. Existen coordinadores en el movimiento EJE que son los integrantes que llevan más tiempo en el grupo, pero que no dejan de ser jóvenes. Ellos son los que designan por turnos al encargado de la siguiente reunión.

De esa manera, Isabel explica que no solamente existen jóvenes en los grupos, sino también personas que dirigen los encuentros y asesoran y enseñan a los jóvenes que no saben mucho sobre tecnología. 

Una reunión de  EJE virtual  de la que formó parte Isabel en esta pandemia.

¿Qué te motiva a realizar esta labor? 

En mi primera experiencia en EJE me gustó mucho que existieran personas que tratan de cambiar el mundo mediante estas actividades que influyen en el mundo de un joven. EJE me hizo vivir una experiencia extraordinaria y quise ser parte de esto para brindar esta experiencia a más jóvenes como yo. 

Así,  Isabel indica que su objetivo y el motivo de estar en EJE es poder mostrar a un joven que se puede cambiar el mundo ayudando a los demás y sabiendo escuchar a cualquier persona.

¿Qué opina tu familia sobre tu participación en EJE? 

Están contentos de que pertenezca a este grupo. Mis papás también son parte de un grupo similar, pero enfocado en parejas. 

Isabel cuenta con apoyo de sus familiares más cercanos, lo que  es una muestra de las relaciones fuertes que existen en su familia.

¿Cómo logras hacer que los jóvenes se expresen o compartan sus sentimientos, pensamientos, ideas, etcétera?

Todos los jóvenes que forman parte de EJE llegaron por un fin de semana, que es la experiencia inicial del programa. Ese fin de semana (que no es posible realizarlo de manera virtual) se enseña a las personas a compartir y escuchar. Después de esa experiencia, los jóvenes que siguen participando en las reuniones saben que pueden confiar en las personas de la familia EJE.

En los encuentros, la decisión de hablar de sentimientos y pensamientos surge por iniciativa de los jóvenes y nadie se siente obligado a hacerlo. Sin embargo, la mayoría de los jóvenes que se integran a EJE aprovechan la oportunidad que tienen de poder manifestarse y deciden hacerlo con el fin de quitarse el peso de encima que los está cansando.

¿Cuáles son los sentimientos que expresan los jóvenes con respecto a la situación actual? 

Algunos expresan soledad, tristeza, preocupación, a veces miedo, pero también se tienen muy presentes la fe, la esperanza y la confianza en Dios. Muchas veces el sentimiento inicial puede cambiar en el transcurso de la reunión. 

Si bien algunos jóvenes presentan sentimientos negativos ante esta difícil situación mundial, hay otros que tratan de mostrarse esperanzados con la idea de que esto se solucionará y todo será mejor en el futuro.

¿Cuáles son los temas recurrentes que se tratan con los jóvenes durante las reuniones y sobre todo en este tiempo? 

Relaciones familiares en casa.

¿Cómo será el mundo después de la pandemia? ¿Alguna vez sentiste que pierdes la esperanza? Son algunos de los temas que se ven últimamente 

El hacerse este tipo de preguntas ayuda a los jóvenes a ver el mundo de otra manera y a tener expectativas de que lo que viene será mejor y en beneficio de todos. Poder hablar de cómo es la situación en cada casa es beneficioso para los jóvenes que quizá atraviesan un problema familiar y buscan la manera de resolverlo.

¿Qué consejos le darías a un joven que tiene un familiar con la Covid- 19? 

Que no pierda la fe. Dios siempre obra con un motivo y aunque sea difícil comprenderlo, debemos tener fe en que es para bien. La oración es una acción que puede ser de ayuda y traer paz en nosotros. Las muestras de afecto han cambiado, pero aun así hablar y escuchar es una manera de abrazar a un ser querido, y una manera de apoyar a esa persona. 

Con estas palabras se muestra una opción que quizá no muchos tomamos cuando atravesamos por una situación negativa: no perder la fe y confiar en que existe alguien que nos protege y anhela nuestro bienestar sin olvidar a los demás. También nos enseña que no sólo con las muestras físicas de afecto se expresan las emociones, sino también con los deseos de bienestar, pues mostramos a cualquier persona nuestro aprecio y respeto.

¿Aproximadamente cuánto tiempo  dedicas a ayudar a los jóvenes?

Probablemente dos horas o tres a la semana aproximadamente o el tiempo que dure la reunión del sábado. Si me toca organizar la reunión debo aumentar un poco de tiempo en la semana, pero no es algo que perjudique mis actividades académicas. 

El poder dar una parte de tiempo para ayudar es una acción que se agradece, en especial si no se descuidan los estudios y se hace feliz a alguien.

¿En algún momento sentiste temor de contagiarte de Covid-19 mientras ayudabas a los jóvenes?

No. Yo me siento más tranquila y menos preocupada al escuchar (a los jóvenes) y ser parte de las reuniones.

¿Dónde se realizan las reuniones de EJE? ¿En la época de pandemia han tenido algún cambio? 

Sí, hay cambio. Antes se realizaban en el colegio Don Bosco, ahora son de forma virtual. 

¿Qué desafíos enfrentaste a lo largo de tu participación en EJE durante estos últimos meses?

  Llegar a las personas y transmitir algo de forma virtual es más complicado. En casa los jóvenes somos muy propensos a distraernos. En reuniones presenciales se solía  hacer dinámicas divertidas para captar atención y luego crear un espacio de silencio para comenzar a compartir; sin embrago, no es imposible y siempre se trata de mejorar descubriendo nuevos juegos y formas de dar una reunión en línea.

Todo esfuerzo da sus frutos y es seguro que este grupo de jóvenes encontrará las manera de hacer más amenas sus reuniones. Tarde o temprano terminará este confinamiento y podrán verse de nuevo y estarán más fáciles de realizar las dinámicas que serán aún más divertidas, ya que todos volverán a estar juntos.

Isabel, hoy en día, tiene la oportunidad de formar parte de una gran familia que siempre trata de ayudar a los jóvenes o a aquel que lo necesita. Para los jóvenes es un alivio saber que hay gente como ella que se preocupan por los demás y que buscan el bien común.  

Esta entrevista fue realizada de forma virtual por los estudiantes Leonardo Machicado Encinas y Arnau Miranda Camargo del colegio Marista de la ciudad de Cochabamba para el programa “Jóvenes reporteros en acción: Las noticias que marcan la diferencia” que impulsa la Fundación para el Periodismo con el apoyo de ONU Hábitat.

Este trabajo periodístico obtuvo el primer lugar en la categoría prensa escrita y el video elaborado por Gabriel Mendoza e Irara Valdenassi obtuvo el primer lugar en la categoría audiovisual.

 

 

 

 


   

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