Alonso de Mendoza, la invaluable obra que tiene una wiphala y una iglesia

El monumento fue construido 73 años atrás, al celebrar los 400 años de la fundación de la ciudad de La Paz. Flavio Machicado Viscarra fue uno de los impulsores de esta obra.
miércoles, 20 de octubre de 2021 · 09:17

Erick Ortega / La Paz

El capitán español Alonso de Mendoza fundó la ciudad de La Paz un día como hoy, hace 473 años. La historia de esta acción está  retratada, en piedra, en la plaza que lleva el nombre del español, lugar que está  en la  zona de Churubamba.

El capitán español Alonso de Mendoza en la plaza del mismo nombre 

La plaza tiene como elemento central una estatua y dos murales de piedra, en uno de éstos saltan a la vista dos elementos: una iglesia y una wiphala.

Ambas piezas son símbolos opuestos de la Colonia y están inmortalizados en el lugar donde los discordes en concordia en paz y amor se juntaron.

400 años

La historia de la estatua y los murales de Alonso de Mendoza  fueron  una labor  para conmemorar los 400 años de la fundación de La Paz. Así, el 7 de octubre de 1948 el periódico   El Diario publicó esta nota: “Hemos estado en la Plaza San Sebastián y visto que los trabajos del monumento al fundador de la ciudad, capitán Alonso de Mendoza, se hallan bastante avanzados mediante el empeño del Alcalde D. Luis Nardín Rivas, del ingeniero D. Hugo Almaraz que dirige la obra, del señor Flavio Machicado y del Dr. Nemecio Iturri, quienes prometen terminar para el día 20 de octubre”.
 

 

Una imagen publicada en El Diario, el 20 de octubre de 1948. 

La entrega completa no pudo realizarse el día previsto debido a problemas del “encargado de Negocios, cónsul y Colonia Española”, refiere la información. Además, el tallado de piedra con los motivos de la fundación era un trabajo minucioso que demandó tiempo y cuidado extra, lo cual resultó vital años después.

El reporte de El Diario continúa al describir el material “paceño” empleado en la pieza artística: piedra granito, cemento, cal, estuco, bronce y mosaico. Además hace referencia a que todos los impulsores de este monumento eran oriundos de la tierra fundada por Alonso de Mendoza.

Por entonces, según información de la historiadora Cristina Machicado, Flavio Machicado Viscarra era director de la Sociedad Industrial de Comanche y su aporte fue crucial para el monumento, ya que asumió un costo del 50% como donación para completar la obra. La referencia también está en nota de prensa: “La obra misma continúa con su desarrollo, habiendo precisamente hoy día entrado en los crisoles de la fundación la estatua de 2,20 metros de alto de Alonso de Mendoza; algo más, el valor real de toda la obra cuando esté totalmente terminada pasará del millón y medio de bolivianos, siendo el resto aporte que hace la Sociedad Industrial de Comanche y el escultor don Hugo Almaraz”.

Por entonces, la celebración de los 400 años de fundación de La Paz era todo un acontecimiento, las autoridades nacionales pidieron a los vecinos que reciban en sus hogares a los turistas, se preveía el colapso de los hoteles paceños, algo que finalmente sí sucedió. Ah, las ediciones  de los  periódicos del 20 de octubre de 1948 tenían cientos de páginas.

De norte a sur, las autoridades americanas felicitaron a la ciudad de La Paz, que no pudo estrenar por completo la plaza. Eso sí, la estatua del capitán sí fue presentada a tiempo y a sus pies se dejaron ofrendas florales.

Especificaciones

El monumento fue construido sobre una plataforma de 11 metros por cinco metros, revestidos de piedra comanche, en cuyo centro se encuentra un pedestal de aproximadamente 5,40 metros de altura donde se encuentra parado el militar español. Cada friso está formado por 12 piezas de tres metros por 2,40 aproximadamente con  un total de 24 piezas unidas. La obra se inspiró en cierta manera en un trabajo del escultor español Victorio Macho, especifica la información de Machicado.

Son, como se mencionó antes, dos murales que retratan  a las dos fundaciones de La Paz (la primera en Laja el 20 de octubre de 1548 y la segunda tres días después en La Paz).

El arquitecto Rolando Sanabria, de la Escuela Taller, se refiere a la imagen en el cual  el conquistador llega a Laja: “Estamos viendo en el caso donde está llegando Alonso de Mendoza principalmente que está la iglesia de Laja al fondo, esto es rarísimo en su iconografía porque si llega Alonso de Mendoza no podría haber ninguna iglesia construida. Almaraz posiblemente desde el punto de vista de la temporalidad habría cometido un error, con esa iglesia”. Otro tema que le llama la atención es la posición de los indígenas “arrodillados a él”.

Continúa: “En la otra escena  estamos hablando del clérigo, por eso tiene una cruz en su pecho, que está hablando con los indígenas para llevarlos y, lo que en ese momento decían, “salvarles las almas” porque se los consideraban los bárbaros. Lo importante en esta escena es que nos muestra las culturas antiguas, los quechuas, que estaban en el valle, las llamas y también el tema de Tiwanaku, porque se han encontrado restos arqueológicos en La Paz. Vemos un elemento que podríamos decir  la wiphala, una bandera que está atrás con elementos cuadriculados, pero sabemos que las banderas como banderas no las utilizaban los indígenas. Aquí hay una primera interpretación de Almaraz que va a diseñar este elemento”.

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La calidad de esta obra vence el paso del tiempo casi sin contratiempos. Sanabria dice: “La ventaja es que la obra se ha hecho en una piedra granítica de bastante dureza, nosotros como Escuela Taller desde  2009 cada año hacemos la limpieza con productos no agresivos. Recuerdo que al comienzo había sectores con grafitis, muchas manchas de grasa, seguro limpiaban con detergentes y eso era  muy agresivo;  a partir de 2009 ya se usan productos neutros que evitan dañar la pieza”.

La conservación preventiva   permite que el mantenimiento sea controlado y el deterioro sea menor. Eso sí, de vez en cuando existe algún grafiti en el cual algún enamorado quiere inmortalizar su sentimiento en piedra.

A diferencia de otros monumentos, la obra en honor a Alonso de Mendoza no ha sufrido atentados relacionados con reivindicaciones históricas, como  las estatuas de Cristobal Colón o Isabel la Católica. El capitán está intacto y sólido hace 73 años…

La estatua del capitán español

Según la publicación Patrimonio Escultórico, de la Alcaldía de La Paz,  la estatua  rinde homenaje al capitán Alonso de Mendoza, fundador de Nuestra Señora de La Paz.

Este monumento fue erigido  en torno a los festejos del IV Centenario de la Fundación de La Paz bajo el auspicio de la Alcaldía Municipal en el espacio en el que los españoles fundaron por segunda vez la ciudad en 1548.

El lugar donde se encuentra fue llamado plaza de Churupampa en sus primeros años de existencia, luego recibió el nombre de San Sebastián. En 1902 pasó a llamarse plaza Alonso de Mendoza.

Es un monumento escultórico estatuario de bulto redondo, de cuerpo entero, en posición erguido. Tiene una altura de dos metros 20 centímetros y un peso aproximado es de 900 kilos. Es una obra diseñada por el ingeniero Hugo Almaraz y fundida en bronce por Toribio Quino en 1948.

Es uno de los lugares más visitados por los turistas que llegan a La Paz.

 

1548
fundación
De Nuestra Señora de La Paz,
la urbe tiene 473 años de existencia.

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