Jorge Eduardo canta hace 44 años, su lema es: «La música sirve para unir»

El potosino de ritmo tropical comenzó cantando rock, fue “descubierto” en el mundo artístico casi de casualidad cuando era colegial y cantaba “para unas señoritas”.
jueves, 21 de octubre de 2021 · 07:45

Erick Ortega / La Paz

Siempre pasa lo mismo. En el mejor momento de la fiesta, Jorge Eduardo comienza la siguiente frase: “Cuando tú te alejaste de mí, tú no sabes cómo yo quise ahogarme en licor”… listo, el coro general continúa la canción Secreto Amor y la voz del cantante ya no está sola. “La música significa unión, unión en base al amor, el respeto y la admiración”, indica el artista. Continúa: Unidad es lo que le hace falta al país para salir adelante.

Jorge Eduardo de niño en el estadio. 
Foto: Facebook Jorge Eduardo

Jorge Eduardo nació “a los pies del Cerro Rico  de Potosí”, llegó a la ciudad de La Paz siendo niño. En la sede de Gobierno se enamoró del arte y de su club, Bolívar, mientras tanto el tiempo fue pasando. Era rockero y hoy está ligado a la música tropical. Sus dos nombres son sinónimo de fiesta y su sobrenombre lo retrata de cuerpo entero: “Emperador de la cumbia”.

Al comienzo fue Stratus

Nació en la Villa Imperial un 7 de marzo, pero llegó a  La Paz hace más de medio siglo. Cuando tiene que hablar de su primer amor, él cuenta que su papá Alfredo Rivero Antequera  era periodista deportivo y fue quien le presentó a su primer idilio. Alfredo un día llevó a su casa las camisetas de Bolívar y The Strongest para mostrarles a sus hijos: Carlos, Jorge Eduardo y Marcelo. El artista, que entonces era un niño, se quedó enamorado del color celeste; los otros dos hermanos se decidieron por las prendas aurinegras. “Mi primer amor”, comenta sin dudar el creador de la canción Bolivarista señores soy yo.

Una foto que él aprecia mucho es aquella en la cual  está sonriente de pie acompañado con Roger Wills, un histórico jugador defensor lateral bolivarista. René Rada, Mario Rojas y Ramiro Blacut eran las estrellas de su cielo celeste.

Su otro amor está fuera de los terrenos deportivos, se encuentra en los escenarios artísticos. Al hablar de sus inicios musicales, Jorge Eduardo tiene claro el año de su estreno. “Bien, 1977 marca el inicio de mi carrera artística como vocalista del grupo Los Signos y desde entonces es como empiezo en esta carrera que ya tiene 44 años de actividad ininterrumpida”.

Eso sí, antes de ingresar de lleno en la música tropical, Jorge Eduardo anduvo por los terrenos del rock. Su primer grupo, siendo él un adolescente, fue Stratus. El recuerdo de ese comienzo está nítido. “Fui descubierto como cantante en la avenida 20 de Octubre esquina Aspiazu, ahí había una librería del señor Alfredo Arratia. Yo era jovencito, cantaba y andaba enamorando con las chiquitas del colegio Desmaissieres. De pronto salió un señor de la librería y parecía molesto, él preguntó: ‘¿Quién canta?’ Todos quedamos callados y nadie quería hablar”. Pero uno de sus amigos quiso salvarse de la ira del librero y señaló a Jorge Eduardo. “Él me miró y me dijo serio: ‘Permíteme estrechar tu mano, quiero felicitarte, cantas una maravilla, veo en ti un lindo futuro, estoy haciendo una banda de rock y quiero invitarte a que seas parte. No fue cualquier banda… le pusimos el nombre de Stratus, y fue la mejor banda de Bolivia”.

Jorge Eduardo se encandiló del rock, cantaba canciones de heavy metal y seguía las interpretaciones de Alice Cooper. Fue entonces que decidió llevar el cabello largo, aunque no tenía el tradicional pelo lacio metalero; él tenía ondas. “Y así, comencé en la música gracias al enamoramiento y el posterior descubrimiento de Alfredo Arratia”, sentencia.

Por entonces él estaba en la transición de intermedio a medio y también vivió otro periodo de cambio… se encontraba entre el rock y la balada. Confiesa: “A mí también me gustaba y amo la música romántica, el bolero y todos esos ritmos”.

Dejó Stratus e ingresó a las lides tropicales. Anduvo por los mejores grupos del país. Estaba en Los Signos, Luz de América y Swingbaly. Eran tiempos en los cuales ganar un espacio en el gusto de la gente era complicado para la salsa, el merengue y la cumbia. “Antes la cumbia no era muy querida en nuestro país y después ya se fue haciendo popular”.

 Con Luz de América, el segundo de izquierda a derecha.
Foto: Facebook Jorge Eduardo

Su voz se fue a otros conjuntos y estuvo en Los Puntos, Los Tigres y Opus 4 40. Discolandia decidió proponerle la grabación de la propuesta musical  Jorge Eduardo, ya no como parte de un grupo sino como un solista. Corría el año 1993 y la vida del potosino cambió demasiado.

La viajera voz solista

Por aquellos años recibió discos de platino y doble platino por la venta de miles y miles de discos. Sus éxitos de entonces eran Drácula, Mala Mujer, Rosa Bonita y enganchados de cumbia. Los canales de televisión decidieron darle presentaciones en vivo y directo. Su voz  se escuchaba de forma constante en las emisoras.

Jorge Eduardo  durante una presentación en televisión.
Foto: Facebook Jorge Eduardo
 

El cariño de la gente, continúa el músico, fue primordial para continuar en el camino de la música cumbia. Fue entonces que lo bautizaron como “Emperador de la cumbia”. Y se quedó en ese trono musical, desde donde no piensa moverse.

La música le permitió viajar al menos tres veces por toda Bolivia, anduvo en pueblos y ciudades, llegó incluso a conocer las fronteras del país. Estuvo casi en todos los países de Sudamérica, especialmente en las grandes urbes como Buenos Aires y Sao Paulo. Viajó a Estados Unidos e Inglaterra, de donde se trajo uno de los momentos más inolvidables de su carrera. “En Londres canté junto con un gran hermano, un señor de la música… Milton Cortez, fue una noche mágica entre Milton y Jorge Eduardo, de aquello hace ya unos siete años”.

Cuando se encuentra fuera del país su público está compuesto por compatriotas que lo siguen allí donde él se presente. Suelen invitarle a comer fricasé o salteñas, le cuentan sus penurias y alegrías, él les ofrece lo que mejor sabe hacer: su canto.

Es un agradecido con los fanáticos que lo siguen acá y allá. En sus conciertos y cuando les escribe en redes sociales, él siempre se refiere a ellos como: “Mi gente linda”. En sus redes sociales suele colgar fotografías de sus familiares y siempre les deja comentarios de cariño. No es de los que pelea o busca la confrontación y suele llevarse bien con sus rivales futbolísticos.

El músico durante una sesión de fotografías, en la Plaza Villarroel.
Foto: Carlos Sánchez / Página Siete

Y sí, la gente lo conoce y reconoce. Durante una breve sesión de fotografías con Página Siete, en la Plaza Villarroel, le gritaban por su nombre y le tocaban la bocina, hubo otros que se animaban a saludarlo. Él retribuía el cariño con una sonrisa y charlando con ellos.

Su público es variado, pero tiene algo en común, una bandera musical que él ha creado. Cuando en sus conciertos él comienza a cantar: “Cuando tú te alejaste de mí…” su voz no queda sola y hay un coro que lo acompaña en el escenario. Son voces unidas… al final la música sirve para unir a las personas, ir a un mismo ritmo... sentencia el “Emperador de la cumbia”.

Bolivarista señores soy yo

Con la camiseta  del Bolívar, el cantante potosino.
Foto: Facebook Jorge Eduardo

La canción más emblemática del club Bolívar en las últimas décadas se llama Boliviarista señores soy yo, escrita y cantada por Jorge Eduardo en el año 2000. La otra pieza histórica de la academia celeste es A las cuatro de la tarde, aunque esta es más antigua.

Siempre que la academia paceña gana algún campeonato  del fútbol boliviano o después de una actuación consagratoria, el músico hace giras por diferentes medios de comunicación cantando la pieza en la cual afirma: “Hoy solo quiero cantarle a mi equipo, al gran Bolívar del fútbol campeón, a la celeste y blanco que llevo siempre muy dentro de mi corazón”. Y, en algunos momentos de la canción cierra los ojos  y apreta el puño.

“Es la canción que mi público me pide y es una de las infaltables en mis presentaciones. es una composición de la cual soy autor y compositor. Aunque a veces me lleguen hielos y algunas cosas por ahí, incluso algunos insultos, democráticamente yo tengo el derecho constitucional de cantarle a mi amado club Bolívar”, comenta.

Eso sí, después de ser amado y odiado por los hinchas... él vuelve a sus canciones clásicas, aquellas que unen a su gente, temas como Secreto Amor.

 

La canción Secreto amor se ha constituido en mi tema bandera. Donde canto Secreto amor la gente llora salta grita.

En Estados Unidos he llevado mi música y he cantado para la comunidad boliviana y después para la comunidad latina.

Cuando nos vemos con Julio  Baldivieso grave es la cosa (reunión del Emperador de la cumbia y el Emperador del fútbol).

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