Pablo Valdivia triunfa en Estados Unidos y extraña Bolivia

El músico de 42 años radica en Tampa (Florida). Se hizo conocer cuando cantaba con sus padres y sus hermanos; hoy dicta clases en el país del norte…, pero le hace falta La Paz.
domingo, 21 de noviembre de 2021 · 17:50

Erick Ortega / La Paz

Siempre le pasa lo mismo. Pablo Valdivia Salgueiro vive en Tampa (Estados Unidos) y se encuentra a punto de retornar al país. Antes de subir al avión le da ansiedad por mirar  su ciudad, el Illimani, las calles que van para arriba y abajo, las casas desordenadas colgadas en los cerros, Miraflores, Churubamba y, obviamente, su familia…, extraña todo, o casi todo, del lugar donde nació.

“Es inexplicable poder volver a mi tierra, siempre me llena de alegría y fervor retornar. Yo ya llevo más tiempo en Estados Unidos que en Bolivia, pero nunca pierdo esa pasión y amor por mi patria”, explica el hombre de 42 años que nació en la popular zona de Churubamba.

Chicaloma en el comienzo

La Familia Valdivia en una imagen hecha en  un viaje reciente.

Allá por 1982, la Familia Valdivia Salgueiro comenzó a recorrer un camino sin retorno: la música. Eran cinco los integrantes del conjunto: Adolfo Valdivia (papá),  Noemí Salgueiro (mamá), Adolfo (hermano), Pablo y Noemí (hermana). Desde muy pequeños, ellos estuvieron en la Sociedad Coral Boliviana y la Academia Honner y sus voces se acoplaban a la perfección. Aquella vez los dos niños y su hermana tenían menos de 10 años.

A comienzos de los años 90, la canción que catapultó a la Familia Valdivia fue Chicaloma, “donde la saya se baila mejor”. Hubo giras, espectáculos en los mejores escenarios del país y mucho viento a favor. Empezaron las grabaciones y llegó el salto musical con la composición Bolivia gana y se va al mundial.

Estos días de fiebre futbolera, Pablo los asemeja con aquellos de 1993, cuando cantaba para el seleccionado de fútbol que clasificó a Estados Unidos 1994. “Esa canción nos hizo conocidos y siempre sale a flote, es muy lindo poder ver a la gente tararear y acordarse”, refiere el músico.

Poco después, pensó en migrar y se fue justamente a Estados Unidos tras el sueño americano.

El caro sueño americano

El cantante paceño mira y sonríe a la cámara fotográfica.

Pablo rememora aquella época. “Ya hace más de 20 años, mucha gente me decía que me fuera de Bolivia porque en ese entonces ya no existían posibilidades nuevas para mostrar mi talento a nivel nacional. Decidí marcharme con rumbo a Georgia a estudiar canto a nivel profesional”.

El cambio fue radical, el idioma, las costumbres, todo era diferente; pero había algo que lo mortificaba más… “Mi familia, siempre andábamos juntos por todo el país y la ruptura de nuestra unidad fue muy dura, pero todos sabíamos que era lo mejor para nosotros”.

Aunque junto con sus dos hermanos, Pablo salió del país, pronto ellos emprendieron rumbos diferentes y él se fue tras su anhelo musical.

En principio, intentó ingresar al mundo de la ópera. “Participé durante cinco años en la competencia de la Metropolitan Opera de Nueva York y durante cuatro años me rechazaron, pero el último año que participé salí finalista de distrito y llegué a representar a mi región en la competencia nacional”. Esa fue la llave que le abrió la puerta del éxito.

Recuerda que  fue invitado a formar parte de la selecta sociedad de ópera de Washington como solista. Relata: “Durante esos años tuve el honor de cantar con la Sinfónica Nacional de Estados Unidos y la filarmónica de Washington”.

Pudo mezclar su voz con personalidades de ópera en Estados Unidos y decidió ingresar al reality TV. Cuenta que fue a las audiciones de American Idol y que llegó a ser finalista en Washington. “Tuve la oportunidad de ser escuchado por Simón Cowell, Paula Abdul, Randy Jackson y Mark McGrath”, refiere el cantante.

“La otra cosa linda fue ser el único hispano que clasificó en esas audiciones. Me acuerdo haber dado seis entrevistas a medios locales hispanos”, refiere.

Ray Caddell, director de una big band y extrompetista de Frank Sinatra, invitó a Pablo a probarse musicalmente. “Canté Fly Me to the Moon y eso fue suficiente. A la semana siguiente, estaba trabajando y viajando con la banda. Las experiencias durante esos años fueron inolvidables, canté en dos inauguraciones presidenciales, canté en la casa de Bill Gates, canté para la fiesta de los Óscar de Clint Eastwood y muchos eventos más”.

De esos años,  lo más lindo fue su amistad con Robert Duvall, el actor que ganó el Óscar a Mejor Actor en 1984. “Una noche estábamos tocando en su casa y su esposa Luciana nos preguntó si podíamos cantar algo en español. A ellos les gustaba bailar el tango, así es que decidí cantar El día que me quieras. Después que terminé de cantar Luciana y Robert se acercaron a agradecerme. Luciana con lágrimas en los ojos me dijo que nunca escuchó una versión tan linda. Desde ese entonces fui invitado varias veces a compartir con ellos”.

Entre sus experiencias gratas, está haber cantado con el legendario elenco estadounidense Count Basie Orchestra.

Bolivia en el corazón

Pablo abrió su escuela de música en Florida. Cuenta que no ha necesitado hacer publicidad sobre su actividad y que sus alumnos llegaron a la institución gracias a recomendaciones de conocidos. “La mayoría de mis alumnos son hijos de personas famosas y sus padres siempre son muy agradecidos con mi trabajo”.

Está casado y tiene dos hijos. Suele publicar en redes sociales  imágenes cariñosas con ellos. A ella  en algunos posteos la menciona como  “gringuita”. Le va bien, pero hay algo que le falta.

“Obviamente, durante este tiempo siempre pensaba y todavía pienso en mi hermosa tierra Bolivia. El haber crecido rodeado del amor de mi gente siempre me llena de orgullo. Con mi familia siempre dedicábamos canciones a nuestra patria y mi padre todavía lo hace, así es que como una de nuestras canciones dice: “Bolivia en mi corazón…, mi país siempre estará en mi corazón”.

Esta foto titula en Facebook “Happy Easter from the Valdivias”.

Muchas veces Pablo logró reunir a sus dos familias, la de Estados Unidos y la boliviana. Tienen imágenes en los parques de Disney o en algún paraje de la ciudad de La Paz.

“Daría un riñón para poder ver a mis hijos crecer con la cultura boliviana en Bolivia, pero Estados Unidos es nuestro hogar y esa nación me dio muchas bendiciones”, refiere el hombre que viene de un pasado lleno de nostalgia, de cuando había Betamax, los niños resbalaban en el tobogán gigante del actual Parque Urbano Central y cuando pasaban cosas increíbles y dignas de ser cantadas…, como la clasificación de Bolivia al mundial.

 


El cantante llega al país  y ya tiene una agenda artística
 
Pablo Valdivia llega a Bolivia y ya tiene lista una agenda artística. “En esta semana surgieron dos posibilidades de cantar: una con mi familia en un canal a nivel nacional y otra con mi proyecto que tuvo que parar debido a la pandemia”.
En la  prueba de sonido para el show con Andrea Bocelli.


Explica que debido a  la pandemia se retrasaron algunos planes que tenía. Estaba en su agenda, por ejemplo, trabajar con Andrea Bocelli en cuatro conciertos. “También tenía planeado debutar como solista con la ópera de Tampa…, pero todo desapareció”.

En esa lista de pendientes, también estaba una propuesta musical con Diego Ballón. “Junto con él pasamos horas y horas sacando canciones de jazz/baladas para grabarlas. Una de nuestras canciones llamó la atención de Jorge Calandrelli, arreglista famoso que trabajó con Barbara Streisand, Tony Bennett y muchos más. Él quedó impresionado con la calidad de nuestras canciones y  arregla las composiciones para nuestro futuro disco. Durante esta visita, en un concierto extremadamente íntimo la gente podrá apreciar estos temas”.

En el Facebook de Pablo hay más datos del concierto. Escribió: “El 25 de noviembre en un concierto fugaz e íntimo podrán escuchar nuestra música original y en la segunda parte tendremos una Fiesta Sinatra con los mejores jazzistas de La Paz. ¡¡¡42 asientos solamente!!!”.
 

 

… Luciana y Robert Duvall se acercaron. Luciana con lágrimas en los ojos me dijo que nunca escuchó una versión tan linda

Cantante Pablo Valdivia

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