Un paceño ayudó a hallar tumbas de guerreros de hace 10 siglos

Pablo Crespo desarrolló un algoritmo que ayudó al arqueólogo suizo Gino Caspari a| descubrir miles de tumbas de los temibles jinetes escitas que dominaron Asia central.
domingo, 28 de febrero de 2021 · 05:04

Ivone Juárez / La Paz

Señores de la guerra, del caballo y del arco, así se conocía a los escitas, una civilización de temidos guerreros nómadas de la Edad de Hierro que existieron hace unos 10.000 años. Dominaban el combate a caballo y así extendieron su territorio desde el Mar Negro hasta Mongolia. El reconocido arqueólogo suizo Gino Caspari sigue, desde hace años, los vestigios que dejaron estos hombres, reconocidos también por las grandes riquezas que acumularon a través del saqueo. 

Detalle de un  vaso de plata  y oro donde se ve a dos guerreros escitas, siglo IV antes de Cristo.
Foto:Archivo digital

Caspari encontró alrededor de 200 tumbas de las miles que se identificó de los escitas en Rusia y Kazajstán, hasta que, con la ayuda del paceño Pablo Crespo, experto en inteligencia artificial, en 2019  halló el 98% de esos entierros.

La noticia del descubrimiento  dio la vuelta al mundo porque permitirá conocer más de los señores de los caballos de la Era del Hierro, que no desarrollaron ningún tipo de escritura. Por ello,   todo  lo que se sabe actualmente sobre ellos se desprende de los objetos que fueron  encontrados en sus tumbas. 

Pablo Crespo  nació en  Sopocachi de La Paz, pero desde sus 21 años vive en Estados Unidos.
Foto:Pablo Crespo

El descubrimiento

Pablo Crespo es un economista de 37 años que nació en la ciudad de La Paz, pero radica en Nueva York, Estados Unidos, desde que tenía 21. Conoció a Gino Caspiere mientras hacía su doctorado en economía.

“Yo trabajaba con inteligencia artificial para mejorar métodos econométricos; él trabajaba y trabaja en una zona muy específica entre China, Rusia y Kazajistán buscando tumbas de esta civilización de la Edad de Hierro (los escitas). El problema era que el lugar donde buscaba se encuentra en un área fronteriza de muy difícil acceso, esto sin contar que los escitas no tenían escritura”, cuenta Pablo.

Una de las tumbas  escitas que Gino Caspieri halló.

En una de las tantas charlas que sostuvieron sobre el tema, mientras Caspiere le explicaba lo dificultoso que se le  hacía encontrar las tumbas de los escitas, Pablo le comentó que con inteligencia artificial “alguien” podía ayudarle a encontrar automáticamente las sepulturas. El arqueólogo lo escuchó y lo desafió con un “por qué no lo haces tú”.

 El paceño que nació en la zona de Sopocachi y pasó su vida estudiantil en el colegio La Salle, aceptó el reto y comenzó a desarrollar una red neuronal convolucional, técnica de inteligencia artificial utilizada para analizar fotografías y otras imágenes. Diseñó también el algoritmo con el que ayudó a Calisperi a hallar el 98% de  las tumbas escitas buscadas por el arqueólogo suizo.

El mapa muestra  el territorio dominado por los escitas hace siglos.

 “Es uno de los primeros usos de la inteligencia artificial dentro de la arqueología y lo hicimos con datos gratis, porque utilizamos Google Earth y una computadora que adapté para hacer mis investigaciones en inteligencia artificial. Nos fue tan bien y no lo esperábamos porque fue un proyecto que lo iniciamos para divertirnos o hacer algo interesante”, señala ahora Pablo.

Y sí, el descubrimiento no sólo despertó el interés de la comunidad científica de la arqueología y de medios de comunicación especializados, sino también del New York Times, que en enero de este año (2021) publicó la noticia de la nueva herramienta tecnológica desarrollada por el paceño y que promete ser un gran aporte para la arqueología.  

La  estepa donde  se ubicaron las tumbas de los guerreros.

“Caspiere había pasado horas mapeando entierros, usando imágenes de Google Earth del territorio en lo que ahora es Rusia, Mongolia y la provincia de Xinjiang en China occidental”, se lee en el artículo del New York Times. 

“(Pablo Crespo y Gino Caspieri) pasaron 1.212 imágenes de satélite a través de la red neuronal convolucional durante meses, pidiéndole (a través del logaritmo desarrollado por Pablo) de que buscara tumbas circulares de piedra y que pasara por alto otras cosas circulares parecidas a tumbas, como montones de escombros de construcción y estanques de irrigación”, precisa el medio estadounidense.

El economista paceño explica que la tecnología que puso en práctica para ubicar las tumbas de los antiguos guerreros escitas es utilizada por Netflix. “Por qué no podemos utilizar estas herramientas para salvar parte de la historia humana”, expresa. 

“Abre muchas puertas a la democratización de este tipo de investigación para que no se queden sólo en las universidades; además, es un paso al futuro, una cosa más que la inteligencia artificial puede hacer para facilitar la vida de las personas”, añade.

Pablo terminó su doctorado en 2019 y la investigación que desarrolló con Gino Casperi fue publicada en 2020 y  le valió para que su universidad lo destacara académicamente; mientras que Gino, además de otros reconocimientos, fue nombrado por Google porque usó sus herramientas (Google Earth) para realizar el descubrimiento científico.

“Mi vida no ha cambiado mucho, pero este es el trabajo con el que más he contribuido y eso me hace feliz”, expresa Pablo Crespo, que actualmente se desenvuelve como científico aplicado en ciencia experimental en Etsy y desarrolla metodologías para “acelerar la experimentación de algoritmos de inteligencia artificial”. 

“Suena más difícil de lo que es”, afirma. Es que al paceño no le gusta hablar mucho de sus logros académicos y profesionales, que son bastantes   a sus 37 años. “Me da un poco de vergüenza hablar de eso”, dice. “Sólo le puse ganas”, añade. 

Pero con esas “ganas” logró tres maestrías y un doctorado en economía, conseguidos en gran parte  con las que becas que ganó desde muy joven  y, el resto, cubiertos con los ingresos que le dieron sus trabajos como docente. También logró contribuir  a la arqueología mundial, encontrando las tumbas de los temibles jinetes escitas, con lo que los humanos sabremos algo más de nuestra historia,
 

Guerreros de la  Edad de Hierro

  • Territorio  Los escitas se extendieron desde los montes Altai, en la estepa rusa, hasta el mar Negro.
  • Característica  Hábiles jinetes que habitaron en tiendas similares a las yurtas de los actuales nómadas mongoles.
  • Guerreros  En la antigüedad se los caracterizaba por ser hombres de  ojos azules y cabello color de fuego, maestros con el manejo del arco.
  • Imperios  Los griegos los vieron como “bárbaros” que desafiaron a los mayores imperios de Mesopotamia y con una poderosa monarquía.

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos

51