Pasajeros al espacio, ¡listos para embarcar!

Unas 600 personas ya tienen el pasaje de Virgin Galactic, de Richard Branson, a un costo de entre 200 mil y 250 mil dólares. Miles de candidatos más están en lista de espera.
sábado, 10 de abril de 2021 · 05:04

Lucie Aubourg  / Washington

Cientos de personas tienen ya su boleto para realizar un espectacular viaje de unos minutos o unos días sin gravedad en el espacio y se preparan para embarcar en una de las varias misiones privadas a punto de iniciarse.

Sesenta años después de que un hombre cruzara esta última frontera por primera vez, se aproxima la llegada del turismo espacial, en principio para ricos y afortunados.

Dos empresas, Virgin Galactic y Blue Origin, desarrollan actualmente naves capaces de enviar pasajeros durante unos minutos al otro lado de la frontera del espacio, para un vuelo suborbital.

“La persona de mayor edad que entrené tenía 88 años”, dijo a la AFP Glenn King, director del programa de capacitación espacial en Nastar Center, una empresa privada asociada con los principales actores del sector.

Unas 400 personas, muchos de ellos hombres o mujeres de negocios, futuros pasajeros de Virgin Galactic, ya se han capacitado en las instalaciones de Pensilvania, Estados Unidos.

El programa de formación dura sólo dos días: una mañana de lecciones teóricas, luego varias simulaciones en una centrífuga humana. Un brazo de casi ocho metros de largo que gira rápidamente reproduce la fuerza G de la nave en la que viajará el cliente. Un equipo médico está en el lugar.

Antes, para la NASA, la formación podía durar dos años, pero dada “la cantidad de personas que quieren ir al espacio (...), debemos reducirla a unos días”. 

Esto es posible debido a que “son solo pasajeros, sin mucho que hacer más que relajarse y contemplar la vista”.

La tasa de éxito del programa, que según las necesidades cuesta entre 4.000 y 10.000 dólares y sobre todo busca tranquilizar a los clientes mostrando que pueden soportar la aceleración, es de “99,9%”, dice King.

Así vestirán  los turistas espaciales de Virgin Galactic:   una capa base, traje espacial, calzado, traje de entrenamiento y una chaqueta de astronauta de edición limitada.
Foto:Actualidadaeroespacial

El precio, una barrera 

La mayor barrera para que el amplio público pueda viajar al espacio es el precio.

Unas 600 personas ya tienen el pasaje de Virgin Galactic, propiedad del multimillonario británico Richard Branson, a un costo de entre 200 mil y 250 mil dólares. Miles de candidatos están en lista de espera.

El inicio de las operaciones está programado para principios de 2022 y la compañía planea unos 400 vuelos por año. Blue Origin aún no ha comunicado precio ni calendario.

Dinero aparte, la duda es si existen limitaciones en materia de salud. Pero King afirma que “no es necesario estar en perfecto estado de salud para poder ir al espacio” y agrega que se ha entrenado a personas con prótesis, diabetes o implantes óseos.

La agencia estadounidense de la aviación (FAA) recomendó en 2006 que los futuros pasajeros de vuelos suborbitales comerciales completen un cuestionario simple sobre su historial médico y de salud mental.

Para vuelos orbitales privados, que van más lejos y por más tiempo, el cuestionario es más detallado y va acompañado de análisis de sangre, radiografías, análisis de orina y otras pruebas.

La cápsula  del cohete reutilizable New Shepard de Blue Origin, una empresa creada por Jeff Bezos, el padre de Amazon.
Foto: Blue Origin

Hasta la Luna 

Este tipo de viajes, que cuestan millones, son planificados por SpaceX, propiedad del multimillonario Elon Musk, que tiene nada menos que cuatro previstos a partir de este año.

En septiembre, Inspiration4 será la primera misión en el mundo en enviar civiles al espacio, sin astronautas profesionales. El multimillonario estadounidense Jared Isaacman fletó un cohete Falcon 9 de SpaceX por su cuenta y llevará consigo a tres pasajeros durante tres días.

En enero de 2022, la compañía Axiom Space planea enviar a un exastronauta y tres novatos a la Estación Espacial Internacional (ISS), en tanto tiene el objetivo de viajar al laboratorio orbital cada seis meses, según dijo a la AFP.

El interior  de la cabina del   primer vehículo espacial de Virgin Galactic, la SpaceshipTwo VSS Unitiy.
Foto:Actualidadaeroespacial

Siete turistas ya visitaron la ISS entre 2001 y 2009. La empresa Space Adventures les sirvió de intermediaria, firma que llegó a un acuerdo con SpaceX para enviar cuatro clientes a orbitar alrededor de la Tierra durante varios días, posiblemente en 2022.

El multimillonario japonés Yusaku Maezawa reservó un vuelo de otro cohete de SpaceX en desarrollo para dar la vuelta a la Luna, teóricamente en 2023, viaje para el que está en proceso de selección de ocho afortunados pasajeros.

Pese a todo, es difícil predecir cuándo se popularizará el turismo espacial. Según el experto de la industria Robert Goehlich, de la Universidad Aeronáutica Embry-Riddle, “un nuevo inversor podría acelerar el cronograma”, o un accidente, por el contrario, retrasarlo.

Además, hay que combinar tres factores: seguridad, rentabilidad y respeto por el medio ambiente, que tendrá un papel preponderante en los próximos años, pronostica. (AFP)

El empresario  británico  Richard Branson, dueño de Virgin Galactic, con la nave espacial de su compañía.
Foto:elsumario.com


 

El espacio, parque de atracciones de los millonarios

Según una publicación de El País, durante décadas, la conquista del espacio estuvo en manos de grandes potencias que enviaban a soldados, ingenieros o científicos a probar tecnologías, hacer experimentos o demostrar superioridad sobre el adversario. Hoy, a los competidores habituales en la carrera espacial se han unido algunos de los grandes magnates del planeta. Jeff Bezos, fundador de Amazon, y Elon Musk, que se hizo millonario con PayPal, han puesto sus fortunas al servicio de empresas con las que quieren hacer que, por fin, el espacio sea accesible. Bezos ha planteado convertir el Sistema Solar en el lugar donde obtener recursos y fabricar productos para no contaminar la Tierra. Musk quiere ser el hombre que lleve a los primeros humanos a Marte y no descarta llegar allí él mismo.

La libertad con la que los millonarios emplean el dinero en sus ambiciones espaciales también ha dejado espacio para excentricidades. En 2018, el millonario japonés Yusaku Maezawa compró el primer paquete turístico para llegar hasta la Luna, orbitar a su alrededor y regresar. Si todo sale según lo previsto, partirá en 2023 a bordo de la nave Starship de SpaceX, la compañía de Musk.

Hasta ahora, los únicos turistas espaciales han viajado a la Estación Espacial Internacional a bordo de las cápsulas Soyuz diseñadas por los soviéticos. En la década de los 2000, Rusia vio los viajes pagados como una forma de financiar su programa espacial. Musk también considera este tipo de negocio un modo de cubrir los gastos inmensos de desarrollar un programa espacial propio. El magnate sudafricano calcula que dos viajes anuales como el que le vendió a Maezawa podrían suponer alrededor del 10% de los ingresos de su compañía SpaceX.

 

 

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