Los bicentenarios de los primeros gritos libertarios

Desde Estados Unidos, pasando por Centro y Sud América, el autor narra las intrigas, pactos, traiciones y conspiraciones en los procesos libertarios del continente. Los primeros alzamientos datan de 1493.
sábado, 29 de mayo de 2021 · 05:04

Juan José Toro / Potosí

No están saliendo como se esperaba. La idea de que las conmemoraciones de los bicentenarios de la independencia de los países sudamericanos iban a ser grandes fiestas se ha estrellado contra la dura realidad de que, tanto hace 200 años como ahora, son los políticos quienes deciden las cosas y, finalmente, dejan las huellas más visibles para la historia.

Debido a su temprana desvinculación de Inglaterra, Estados Unidos dio la pauta de lo que debía ser el festejo de un bicentenario. Para su suerte, el 4 de julio de 1976 cayó en domingo, así que fue una fiesta por todo lo alto.

Desfiles terrestres, aéreos y náuticos, el discurso oficial del presidente Gerald Ford y hasta la visita de los reyes británicos fueron los broches de oro para una conmemoración que comenzó un año antes. Por la noche, los cielos de casi todas las ciudades estadounidenses fueron iluminados por millones de fuegos artificiales. Durante el año que duró la conmemoración oficial, e incluso después, hubo las más diversas actividades, desde exposiciones hasta Juegos Olímpicos.

Como ya sucedía desde hacía algún tiempo, el “modelo americano” fue un ejemplo por seguir en nuestra región pero chocó con la peculiar idiosincrasia de los sudamericanos que, incluso desde antes de conseguir la independencia de España, nos especializamos en contradecirnos. Si a eso le sumamos el componente político, encontraremos las razones por las que los bicentenarios están saliendo como hasta ahora: poco menos que remojados.   

Políticos

Los denominados “próceres” o “padres de la patria” estaban muy lejos de la imagen idílica que tenemos de ellos. La mayoría no eran personas que pensaban en lograr la libertad, entendida esta como un valor universal, sino que, prioritariamente, buscaban su interés personal o sectario. La distribución de cargos públicos mediante el anacrónico sistema de castas y los permanentes conflictos por los tributos fueron las razones por las que existió un estado de conflictividad que algunos historiadores bienintencionados llaman “sublevación permanente”.

Para ponerlo en otras palabras, hubo problemas desde el principio, cuando comenzaron las primeras acciones de resistencia y, conforme pasaron los años, éstos mutaron, pero permanecieron inquietando a las autoridades coloniales.

En el caso del territorio que hoy es Bolivia, hubo por lo menos tres grandes conflictos, entre 1536 y 1553. El primero fue la sublevación de Manco Inca, a la que nos referiremos enseguida, mientras que los otros dos fueron protagonizados por los denominados “conquistadores” en su afán de copar la mayor cantidad posible de tierras y, cuando aparecieron, yacimientos de minerales.

Hubo intrigas, pactos y traiciones desde el primer momento. Recuérdese que, llegado al Tawaintinsuyu, Pizarro se enteró que el imperio estaba dividido por una guerra entre Huáscar y Atahuallpa, así que ofreció alianzas a cada uno, por separado, y sólo actuó cuando creyó que era tácticamente necesario.

Las conspiraciones prosiguieron y llegaron hasta el siglo XIX, cuando España fue invadida por Napoleón y los americanos encontraron la excusa perfecta para liberarse de su metrópoli. Y fueron las intrigas políticas las que determinaron que el primer alzamiento contra la corona española, en ese contexto, sea minimizado y prácticamente escondido. Ese fue el “alzamiento de Álzaga”, ocurrido el 1 de enero de 1809.

Los primeros

Centroamérica fue la primera porción de nuestro continente a la que llegó Cristóbal Colón,  así que allí comenzó la resistencia contra los invasores.

Ocurrió   temprano, en 1493, cuando los hombres del cacique Caonabo atacaron a los europeos que se habían quedado en el fuerte Navidad, iniciando una guerra que se prolongaría hasta 1495, cuando fue capturado con engaños por Alonso de Ojeda y luego enviado a España para ser juzgado. La nave en la que viajaba, encadenado, naufragó y se lo llevó al fondo del mar.

No sólo fue el primer intento de libertad sino también el inicio de un genocidio que, para 1610, dio fin con su pueblo.

En nuestra región, el que podría llamarse “primer grito libertario” fue la sublevación de Manco Capac II que, según el historiador José Antonio del Busto, habría estallado en Cusco el 5 de mayo de 1536. Las tropas de Manco, que fue llamado Manco Inca, ocuparon Cusco y Lima durante meses hasta que los esfuerzos coordinados de los invasores, que ya habían comenzado a pelear entre ellos, determinó que se repliegue hasta Vilcabamba donde se estableció un territorio autónomo de la corona española hasta el año 1572, cuando su último gobernante, Tupaj Amaru I, fue derrotado por las fuerzas del virrey Francisco de Toledo.

La conspiración de Manco abarcó a casi todo el antiguo Tawantinsuyu y mientras Vilcabamba resistía la ocupación española, los europeos peleaban entre ellos y hasta cayeron en una guerra civil, por disputas sobre tierras. Fueron los tiempos en los que pizarristas se mataban con almagristas y los denominados primeros conquistadores se sublevaban contra la corona española resistiéndose a la aplicación de las leyes nuevas, que limitaban sus derechos a las tierras.

Ese sentido tuvo, por ejemplo, la rebelión de Francisco Hernández Girón, en Cusco, en 1553, que fue inmediatamente seguida en varias ciudades del Perú. En el caso del territorio hoy boliviano, el alzamiento estuvo liderado por Sebastián de Castilla, quien incluso llegó a asesinar al corregidor Pedro de Hinojosa. Esta sublevación se concentró particularmente en La Plata (hoy Sucre) y Potosí.

Es notable que, en esos primeros años, los movimientos de resistencia se hayan concentrado en La Plata y Potosí, aunque sólo sea por disputas de privilegios.      

La situación se mantuvo así hasta el siglo XVII, cuando los indios de los valles de Zongo y Challana, en La Paz, protagonizan un primer y desconocido alzamiento indígena. Las grandes sublevaciones indias estallarían siglo y medio después, comenzando en Macha y Pocoata.

La Batalla de  Ayacucho por Martín Tovar y Tovar.

Conspiraciones

La resistencia de los rioplatenses a las invasiones inglesas demostró que los americanos podían enfrentarse con éxito a un imperio como el inglés. Esa idea debió generar fuertes debates, especialmente cuando Napoleón invadió España y nombró rey a su hermano José Bonaparte.

Con un rey francés en el trono de España, los americanos consideraron que su contrato social con la corona española había terminado. No obstante, los primeros alzamientos reivindicaron los derechos del depuesto rey Fernando VII. Eso fue lo que ocurrió, por ejemplo, en Montevideo, el 21 de septiembre de 1808, cuando Francisco Javier Elío se rebeló exigiendo que Fernando sea repuesto en el trono.

En Buenos Aires, un alcalde ordinario, Tomás Álzaga, y el comandante del Regimiento Patricios, Cornelio Saavedra, se sublevaron el 1 de enero de 1809 y exigieron la renuncia del virrey Santiago Liniers, que era francés. El virrey aceptó a cambio de dejar a su secretario en el cargo, pero Saavedra presionó con sus tropas hasta conseguir su dimisión.

Fue el inicio formal de la Guerra de la Independencia, pero las posteriores diferencias entre Saavedra y otros héroes de las invasiones inglesas, como Manuel Belgrano y Mariano Moreno, determinaron que se consiguiera el alejamiento del potosino.

Para entonces, la Revolución de Mayo había triunfado pero, como estaba vinculada a Saavedra, que fue presidente de la primera Junta de Gobierno, se le restó importancia al 25 de mayo de 1810 y se le sobrepuso otra fecha, la del 9 de julio de 1816, cuando se declaró la independencia.

Hubo, entonces, una profusión de fechas que dieron lugar a que los países interpreten su independencia de variopintas maneras.

Así, en la actual Colombia hubo declaraciones de independencia en diferentes ciudades, como Mompox, Cartagena de Indias y Tunja, mientras que Venezuela tuvo que pasar varios procesos, denominados repúblicas, porque los españoles conseguían recuperar periódicamente el control.

En Perú, San Martín declaró la independencia el 28 de julio de 1821, pero quien completó el proceso de expulsión de los españoles fue Simón Bolívar, a través de las batallas de Junín y Ayacucho.

Una recreación  de la Batalla de Junín.

Y luego vinieron las divisiones. Charcas, que dependió primero del virreinato del Perú y luego del del Río de la Plata, declaró su independencia el 6 de agosto de 1825, y así nació Bolivia.

La Gran Colombia se dividió en Colombia, a secas, Ecuador y Venezuela mientras que Paraguay y Uruguay se separaron de las Provincias Unidas del Río de la Plata, que luego se llamó Argentina.

Retrato  de Simón Bolívar firmado por Torcuato Martínez.

Debido a los intereses sectarios de los políticos de entonces, el proyecto de Bolívar de tener una sola Patria Grande fracasó y, dos siglos después, no terminamos de ponernos de acuerdo ni siquiera en la forma de celebrar nuestros bicentenarios.

Presidente 2018-2020 de la Sociedad de Investigación Histórica de Potosí (SIHP).

La Revolución  de Chuquisaca en un mural de la USFX.

Los bicentenarios  en América Latina

  • Centroamérica Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica: 15 de septiembre de 1821 – Firma del Acta de la Independencia de América Central.
  •  Argentina 1 de enero de 1809 – Alzamiento de Álzaga y Saavedra; 25 de mayo de 1810 – Revolución de Mayo y primera Junta de Gobierno; 9 de julio de 1816 – Declaración de Independencia.
  • Bolivia 25 de mayo de 1809 – Revolución de Chuquisaca; 1 de abril de 1825 – Batalla de Tumusla; 6 de agosto de 1825 – Declaración de Independencia.
  • Chile 18 de septiembre de 1810 – Primera Junta de Gobierno; 1 de enero de 1818 - Declaración de Independencia; 12 de febrero de 1818 – Jura de la Declaración de Independencia.
  • Colombia 20 de julio de 1810 – Firma del Acta de la Revolución; 6 deagosto de 1810 - Declaración de Independencia en Mompox; 11 de noviembre de 1811 - Declaración de Independencia en Cartagena de Indias; 9 de diciembre de 1811 - Declaración de Independencia en Tunja; 7 de agosto de 1819 – Batalla de Boyacá.
  • Ecuador 10 de agosto de 1809 – Revolución de Quito; 9 de octubre de 1820 – Independencia de Guayaquil: 24 de mayo de 1822 – Batalla de Pichincha; 13 de mayo de 1830 – Separación de la Gran Colombia.
  • México 16 de septiembre de 1810 – Grito de Dolores; 31 de enero de 1824 – Acta Constitutiva de la Federación Mexicana; 4 de octubre de 1824 – Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos.
  • Paraguay 24 de julio de 1810 – Congreso General de la Provincia del Paraguay; 14 de mayo de 1811 – Revolución de Asunción; 25 de noviembre de 1842 – Acta de la Independencia.
  • Perú 28 de julio de 1821 - Declaración de Independencia por José de San Martín; 6 de agosto de 1824 – Batalla de Junín; 9 de diciembre de 1824 – Batalla de Ayacucho; 23 de enero de 1826 – Capitulación del Callao
  • Uruguay 28 de febrero de 1811 – Grito de Asencio; 25 de agosto de 1825 - Declaración de Independencia del Brasil; 28 de junio de 1830 – Surgimiento del Estado Oriental del Uruguay.
  • Venezuela 19 de abril de 1810 – Junta Suprema y Primera República;  5 de julio de 1811 – Firma del Acta de la Independencia; 24 de junio de 1821 – Batalla de Carabobo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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