Asesinato de hermanitas conmociona a España y visibiliza la violencia vicaria contra la mujer

Olivia, de seis años, y Ana, de uno, desaparecieron el 27 de abril con su padre y el 10 de junio se encontró el cadáver de la mayor. Las investigaciones indican que su progenitor les quitó la vida para vengarse de la madre.
miércoles, 16 de junio de 2021 · 05:04

Página Siete /  Agencias

Casi 40 días de zozobra se vivió en España en la búsqueda de las hermanitas Olivia y Anna, la primera de seis años y la segunda de uno: habían desaparecido el 27 de abril con su padre Tomás Gimeno sin dejar rastro alguno. El 10 de junio la historia dio un vuelco macabro porque el cadáver de Olivia fue encontrado a 1.000 metros de profundidad en las aguas de la Isla de Tenerife. Las investigaciones establecen que la niña fue asesinada junto a su hermanita por Gimeno, en venganza contra la madre de las pequeñas.

Aún no se encontró el cuerpo de Anna y se presume que Gimeno también se quitó la vida.

En España el delito se conoce como violencia vicaria, el acto de utilizar a los hijos como objeto para seguir maltratando a la mujer, en ese caso a la madre de Olivia y Anna, a Beatriz Zimmerman de 35 años, quien después de separarse de Gimeno inició una nueva relación sentimental con otra pareja, algo que su exesposo no aceptó . De acuerdo a la BBC Mundo, antes de desaparecer con sus dos hijas, Gimeno le advirtió a Beatriz que nunca más volvería a ver a las niñas ni a él.

La muerte de las niñas  es un nuevo caso de violencia vicaria en España, incluido en el Pacto de Estado contra la Violencia de Género firmado en ese país en 2017,  y pone nuevamente en debate la violencia contra la mujer, con movilizaciones de protesta y pronunciamientos de diferentes autoridades, incluso del presidente Pedro Sánchez y de miembros de la Iglesia Católica con diferentes posturas en contra  y a favor de la mujeres.  El caso también es analizado  por la psicóloga clínica Sonia Vaccaro, quien acuñó el término violencia vicaria en 2012. “Le puse vicaria a este tipo de violencia entendiendo la definición del diccionario que dice que se trata de un poder o facultad sobre otra persona. Esta es una violencia contra la mujer, una violencia machista, que utiliza a sus hijos como objeto para seguir maltratando a la mujer”, explicó la profesional a la BBC Mundo.

 Unas fotografías de las hijas  de Beatriz Zimmermann y muertas en manos de su padre.
Instagram-Foto:bringbackhomeannaandolivia

Según la experta, se trata de un tipo de violencia que gradualmente va en aumento y se hace más evidente cuando la mujer comunica a su pareja la decisión de separarse, o después del divorcio, una vez que el agresor consigue la custodia compartida o plena de los hijos. En el caso de las niñas Olivia y Anna, su padre Gimeno tenía la custodia compartida, y las recogió de la casa de su madre ese 27 de abril al final de la tarde. Las chicas debían estar con él entre las 17:00 y 21:00, pero nunca las llevó de nuevo con Beatriz. La justicia estableció que las mató minutos antes de las 21:00, en su casa. 

Antes de poner fin a la vida de las niña, Gimeno hizo que Olivia, la mayor de las hermanitas, enviara un mensaje de voz a su madre, citándola para encontrarse a las 21:00, en la casa de Gimeno.  “A las 21:50, la madre desesperada logró comunicarse con él. Gimeno ya navegaba en las aguas de Tenerife. En esa comunicación le gritó que ya no iba a volver a ver ni a sus hijas ni a él”, reporta el diario El Perfil de España. 

A las 22:30 fue  Gimeno quien  llamó a su exmujer   para gritarle que no podía permitir que sus hijas crecieran sin él. 

“Según el juzgado de primera instancia e instrucción N° 3 de Güimar (Santa Cruz de Tenerife), el asesino fue su padre, Tomás Gimeno, de 37 años, quien buscó generar en su expareja, Beatriz Zimmerman, de 35 años, “el mayor dolor que jamás pudo imaginar”, se lee en el auto judicial que se hizo público en Tenerife y que reprodujo el diario El País de España.

  Amenazas que toman sentido

“Generalmente, cuando la mujer plantea el divorcio, estos individuos lo que dicen es ‘te quitaré a los niños’. Esa amenaza está mostrando, primero, que está dispuesto a utilizar a los niños contra ella; segundo, que sabe que los niños son importantes para ella, y, por lo tanto, tercero, que los niños son objetos para él”, señala la psicóloga clínica Sonia Vaccaro.

La especialista añade que  muchas veces no se toma en cuenta la gravedad que tienen este tipo de amenaza. “En los casos de expresión máxima de la violencia vicaria, que es el asesinato, todos los individuos avisaron antes, puntualmente dijeron 'te quitaré lo que más quieres, ya verás lo que te pasa, te voy a dar donde más te duele'”, comenta.

Tomás Gimeno,  padre de Olivia y Anna.
Foto: | Cedoc perfil

Tras el hallazgo del cadáver de la pequeña Olivia en Canarias, la delegada del gobierno español contra la violencia de género, Victoria Rosell Rosell, aseveró que “es urgente proteger a la infancia como víctima directa que es de la violencia machista”. “No es un loco, no es un asesino en serie, es la cara del machismo, de ese hombre que no tolera la libertad de la mujer, su igualdad. Contra eso debemos luchar todas las instituciones y la sociedad todos los días, no sólo cuando sucede lo peor”, dijo.

Por su lado, como medida de prevención  de estos actos de violencia vicaria, el Ministerio de Igualdad de España publicó una lista de las señales que da este tipo de violencia contra la mujer y los niños.

- El agresor utiliza a los hijos  para dañar a la madre o expareja, amenaza con quitárselos o con que no los verá más.

-Amenaza con matarlos.

Interrumpe los tratamientos médicos de los hijos e hijas cuando están con él.

- Habla mal de la madre o expareja y la familia de esta en presencia de los hijos.
 

Cómo fue el día del asesinato de las dos niñas, según el expediente judicial

La reconstrucción de los hechos llevada a cabo por autoridades judiciales y policiales de España, Olivia y Anna fueron asesinadas en el domicilio de Tomás Gimeno,  en Tenerife, a donde llegó con las niñas, después de recoger Anna de la casa de su madre y a Olivia de un campamento escolar, según el reporte de Perfil de España.

El mismo precisa: 

 Gimeno había acordado con su exesposa Beatriz Zimmerman ese 27 de abril que las pequeñas permanecerían con él entre las 17:00 y 21:00. Tras recogerla, Gimeno se dirigió a la casa de sus padres y luego llevó a Olivia a clases de alemán. La niña estuvo allí hasta las 18:30. En ese lapso, se trasladó hasta el puerto de la Marina de Santa Cruz, en donde alistó su barco. 

Tras recoger a su hija mayor, regresó a la casa de sus padres, donde se quedaron hasta las 19:30. 20 minutos después se llevó a las niñas hasta su domicilio. La justicia española considera que allí mató a sus dos hijas. Cerca de las 21:00 Gimeno ya había emprendido camino hasta el puerto. Antes, pasó nuevamente por la casa de sus padres, donde dejó sus tarjetas de débito con sus claves y dos juegos de llave de un vehículo que había estacionado en su trabajo la noche anterior. 

A las 21:30 llegó  al puerto de la Marina de Santa Cruz. En ese momento realizó tres viajes desde su coche hasta la embarcación. Las cámaras de seguridad reflejan que trasladó seis bolsos, donde presuntamente estaban el cuerpo de sus hijas. A las 21:50, la madre desesperada logró comunicarse con él. Gimeno ya navegaba en las aguas de Tenerife. En esa comunicación le gritó que ya no iba a volver a ver ni a sus hijas ni a él. 

A las 22:30 Gimeno navegaba por una zona profunda, que conocía. Se cree que ese fue el momento en el que arrojó el cuerpo de las niñas al mar, en bolsas, amarradas a un ancla. Entonces llamó nuevamente a Beatriz, esta vez para decirle que “no podía permitir que crezcan sin él”.

A las 23:15, se cruzó con efectivos de la guardia civil que le advirtieron sobre la violación al toque de queda, puesto que navegaba en un horario no permitido. Se promovió una sanción en su contra. 

Tras regresar al puerto, Gimeno se dirigió a una estación de servicio, donde compró un cargador de celular para luego pedirle permiso a un guardia de seguridad y cargar su teléfono. A las 0:27 volvió a zarpar y fue la última oportunidad en que se supo de él. La justicia cree que se suicidó.

 Sin embargo, algunos especialista han descartado esa posibilidad porque consideran que el perfil del hombre es  “bastante incompatible” con el suicidio. “Las personas con rasgos psicopáticos normalmente no se suicidan porque se importan mucho a sí mismas”, sostuvo la psicóloga forense Ana Gutiérrez.

En tanto, Beatriz,  madre de las pequeñas, rompió su silencio  después de que se encontró el cuerpo de Anna con una carta  dirigida a todos los que la acompañaron. 

“Olivia y Anna, ahora los angelitos de los niños, piden que les den todo el amor a sus hijos, dedicación, respeto, y que se les inculquen valores para un mundo mejor”, escribió la mujer en el mensaje.

 

 

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