Oncólogos bolivianos crean nuevo protocolo contra el cáncer de cérvix: 194 mujeres lo tendrán gratis

Lijia Ávilés tiene 41 años y lideró la formulación del nuevo tratamiento. La propuesta es única en el mundo y reduce en 50% el tiempo y costo de la actual terapia que tiene ya 50 años. La innovación se compartirá con los hospitales públicos.
jueves, 8 de julio de 2021 · 07:30

Ivone Juárez / La Paz

La oncóloga radioterapeuta Lijia Avilés tiene  41 años y una vasta formación en oncología que acumula de sus 23 años, cuando se graduó en la Universidad Mayor de San Andrés y decidió realizar su primera especialización en enfermedades no transmisibles, y, luego, optó por salir de Bolivia para seguir estudiando. Primero fue a Argentina, luego a España y después a Estados Unidos, donde se quedó a trabajar para ejercer a plenitud su profesión; hasta que en 2017 fue contactada por Oncoservice para regresar a Bolivia con la promesa de que podría aplicar lo aprendido con la tecnología  para innovar.

Aviles aceptó,  pero llegó al país con el desafío de modernizar el tratamiento contra  el mal que más cantidad de mujeres mata en Bolivia, de cuatro a cinco cada día: el cáncer de cuello uterino o de cérvix, combatido con una terapia que data de hace más de 50 años.  El oncólogo colombiano Álvaro Martínez, a quien conoció en Estados Unidos, le había planteado ese reto.  

“Yo le planteé al doctor hacerlo en Bolivia y entre los dos diseñamos la mayor parte del protocolo trabajando años para lograr la fórmula ideal. Se sumó el oncólogo  radioterapeuta Ronald Choque y la epidemióloga clínica María Pilar Navia y asociamos a alrededor de 15 oncólogos de toda Bolivia”,  cuenta la médica.

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La experiencia internacional en la cura contra el cáncer de cérvix no era un referente porque la enfermedad  ya había sido superada en Estados Unidos y Europa debido a la implementación de políticas de educación sexual y la incorporación de la vacuna contra el virus del papiloma humano. El cáncer de cuello uterino se desata principalmente por este virus de transmisión sexual, encuentra un blanco fácil en mujeres con una baja calidad de nutrición y que además tuvieron muchos hijos, entre otros factores.

 En ese escenario el desafío era crear un nuevo tratamiento y protocolo que se adecuara a la realidad boliviana y garantizara el mayor éxito. Para ese objetivo, la doctora Lijia y su equipo tomaron lo más efectivo de las terapias practicadas en el mundo a los diferentes tipos  cánceres, rediseñaron nuevas dosis de medicamentos y reactivos.

¿El resultado? Un protocolo contra el cáncer de cuello uterino único en el mundo que reduce hasta en un 50% el tiempo y el costo del tratamiento actual, mejorando las posibilidades de cura y reduciendo la tasa de mortalidad. Será aplicado gratis a 194 mujeres. En el país se busca a las beneficiarias.

La doctora Lijia Avilés, que actualmente es presidenta de la Sociedad Boliviana de Cancerología Filial La Paz y directora de radioterapia de la Clínica Oncoservice, conversó con Página Siete. 

¿El protocolo será experimentado con estas 200 mujeres?

No. Si bien se trata de un estudio que nunca se hizo, es un modelo de tratamiento exitoso que se aplicó en otro tipo de patologías y que se adecuó al cáncer de cuello uterino. Es un modelo de tratamiento único, con dosis únicas para las pacientes. Rediseñamos esas dosis con fórmulas biológicas para que sean el equivalente a las dosis que se aplican actualmente,  pero sin dañar los órganos sanos de la paciente. 

Llevamos cuatro años con el protocolo, que  tiene el aval ético del Instituto de Investigaciones en Salud y Desarrollo y del Comité de Docencia e Investigación de Oncoservice.  En los últimos dos años, el protocolo fue presentado a la empresa Elekta de Hansa,  que distribuye aceleradores lineales y  cuenta con un área de investigación; aprobó el procedimiento y decidió apoyarnos con unos aplicadores para la braquioterapia, que serán los primeros en usarse en Latinoamérica. Esos aplicadores no se usan en Chile ni en Perú porque no se cuenta con la experiencia que nosotros los bolivianos tenemos;  seremos los primeros en ponerlos en funcionamiento en el país porque nuestro protocolo es único en el mundo. 

Además, después de realizar el tratamiento a estas  mujeres se les realizará un seguimiento para controlar los resultados. Contamos con un equipo de oncólogos en distintos puntos del país que harán ese seguimiento.

¿Cuánto tiempo se invirtió?

Lleva en la mente años porque el modelo de tratamiento requiere de alta tecnología, pero comenzamos hace cuatro. Los aceleradores lineales cambiaron mucho en los últimos 10 años, lo mismo que la tecnología para la braquiterapia, lo que permite realizar tratamientos cada vez más precisos. El modelo que proponemos se aplica a otras patología, como el cáncer de  mama, que aplican los canadienses,  o el cáncer de recto, que aplican los suecos. En el primer mundo ya no se estudia el cáncer de cérvix porque fue superado;  por eso adecuamos los adelantos en otros tipos de cáncer y diseñamos los modelos biológicos con fórmulas radiobiológicas para que el tratamiento nuevo sea equivalente a lo que se da actualmente  en otras especialidades.

¿Resultados alentadores?

En Bolivia el protocolo tradicional representa un tratamiento de tres meses,  54 días hábiles, que muchas mujeres no pueden cumplir o lo prolongan porque no viven cerca de un centro de salud o no cuentan con los recursos. Por cada día que se pierde de tratamiento la probabilidad de cura se reduce un 1%. Una mujer retrasa hasta 120 días su tratamiento,  lo que implica que pierde un 40% de probabilidades  de curarse.

Nuestro protocolo reduce el tratamiento de 54 a 28 días, usando la tecnología y aplicando las técnicas con las que se puede proteger mejor los órganos sanos para mejorar la tolerancia de la terapia. En cuanto al costo, que actualmente puede  llegar a los 12.000  dólares, éste también baja en un 50%, aproximadamente. Sabemos que aún es caro, pero será más accesible para las mujeres.

¿El tratamiento puede ser aplicado en el servicio público? 

En el sistema de salud público se están dando un recambio de equipos que por su modernidad permiten la aplicación de este nuevo protocolo. Si Oncoservice es  un centro privado que trajo la tecnología, en Bolivia existen tres centros nuevos en el sistema de salud público que cuentan con los mismos adelantos. Uno ya funciona en el Hospital de Clínicas en La Paz y otros dos están por funcionar en El Alto. Este tratamiento será perfectamente aplicable en el sistema público y nosotros compartiremos la información.

¿En qué consiste? 

Está diseñado para realizar un estudio corporal completo a la paciente a través de una tomografía por emisión de positrones para identificar dónde están los focos de la enfermedad. Tras el estudio se plantea la radioterapia que ahora se aplica en 25 días, pero nosotros la aplicamos en 16, con la tecnología Igrte,  que permite entregar dosis más altas de radiación a los sitios tumorales pero protegiendo los órganos sanos.  Tras estas sesiones se lleva a cabo la resonancia magnética para ver cuánto redujo el tumor. En función de este resultado se planifica la braquioterapia que se reduce a dos sesiones. Tras la braquioterapia se ve a la paciente a los cuatro meses para hacerle un control y ver su evolución.

¿Cómo se identificará a las beneficiarias? 

No se trata de una campaña porque se tienen criterios de selección. Será aplicado a mujeres mayores de 30 años con diagnóstico de cáncer de cuello uterino inoperable, en las etapas dos y tres, lo que implica que tienen la enfermedad avanzada pero aún pueden ser curadas. Este grupo representa a la  mayoría de casos.

Las pacientes deben firmar un consentimiento informado para someterse a todos los estudios y tratamientos que contempla el protocolo y al seguimiento que se les realizará en el tiempo. Actualmente ya se evalúa a las candidatas y los tratamientos comenzarán los últimos días de julio. De acuerdo a los resultados que arrojen las primeras pacientes, el estudio continuará adelante.

Todos los pasos del tratamiento serán gratuitos para las pacientes del Sistema Único de Salud (SUS), gracias al apoyo de empresas como Elektra de Hansa, la Lotería Nacional,  Schmidts Pharma, IFA, Labclincs, Embriovid, las   clínicas Los Andes y Arco Iris; las pacientes que no cuenten con el SUS tienen el 40% del tratamiento gratis, pero el resto está subvencionado. Seguimos buscando patrocinadores para que lo que tenga que pagar la paciente que no cuente  con el SUS,  baje.

Una red de oncólogos realiza las evaluaciones en todo el país.

¿Presentaron el adelanto en ámbitos internacionales?

Sí, se lo presentó en congresos internacionales de Perú y México, donde fue  recibido  con mucha admiración porque este tipo de tratamiento no se hizo en ningún país y Bolivia está dando la luz. Como en el país tardaba en ser aprobado y en pasar los filtros que se necesitaban para ejecutarlo, en Perú nos ofrecieron aplicarlo, argumentando que tendríamos un gran apoyo de su Ministerio de Salud. No aceptamos porque queríamos que fuera un protocolo bolivianos y decidimos esperar en un poco más, y valió la pena.

Queremos mostrar al mundo que desde Bolivia también podemos aportar, que tenemos médicos y una tecnología con lo que podemos crear un protocolo boliviano para nuestra patología más prevalente, plantear una solución con inteligencia e innovación, tecnología y humanidad.
 

Equipo del proyecto   y contactos para el tratamiento

  • Mentor  Álvaro Martínez, oncólogo radioterapeuta colombiano, recientemente galardonado con la más alta distinción en el mundo de la radioterapia, la Medalla de Oro Marie Curie, la cual le fue impuesta en Viena.
  • Oncólogo   Ronald Choque, oncólogo radioterapeuta boliviano egresado de la UMSA, especializado en Fundación Escuela de Medicina Nuclear Mendoza, Staff Centro Dean Funes de Córdoba, experto en bioimágenes.  Director de Enseñanza de Oncoservice y docente.
  • Epidemióloga   María Pilar Navia, epidemióloga clínica boliviana, experta en investigación, magíster en Epidemiología Clínica,  graduada en la Facultad de Medicina de la Universidad de la Frontera Temuco, Chile; especialista en Fenómeno de drogas y salud internacional, Sao Paolo – Brasil, Cicad/OEA; certificada del Programa de Educación permanente en Bioética,  Red bioética Unesco y el Programa Regional de Bioética de la Unesco, Córdoba. Actual directora titular  del Iinsad y docente universtaria.
  • Coinvestigadores La Paz  Marcio Denis López Ramírez,  Mariela Ramírez,  Marco Vázquez Vázquez,  Maritza Candia, Carlos Peláez, Lilian Zamuriano, Mariel Llanque y  Jackeline Gerónimo.
  • Cochabamba  María del Carmen Torrico,  Óscar Niño de Guzmán Peña,  Jimena Sánchez,  Rojas Orellana Sídney, Gersion Mejía y Omar  Angulo.
  • Santa Cruz   Henrry Paniagua, Pablo Sitic,  Victoria Ticona, Lucía Richter y  Gilda Barrera.
  • Sucre   Roger Corrales.
  • Oruro   Zenón Céspedes.
  • Tarija   Juan Seborga y  Gonzalo Medina.
  • Secretarios  Científicos  Federico Ticona, Melanie Siles y  Jorge Gonzales.
  • Referencias  Estos médicos están encargados de la selección  de las pacientes con cáncer de cérvix que se beneficiarán con el tratamiento. Mayor información,  Oncoservice (teléfono  715-27409; web www. oncoservice.bo)

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