Puka Puka y su aventura a pico y pala para conseguir agua

La comunidad se cansó de pedir ayuda y construyó mecanismos para proveerse del líquido vital.
jueves, 16 de septiembre de 2021 · 05:00

Erick Ortega / La Paz

El sencillo y cotidiano acto de abrir el grifo del agua para que el líquido vital fluya sin parar es un lujo que no existe en todo el mundo, ni siquiera en algunas partes de Bolivia; es el caso de la comunidad originaria de  Puka Puka.

Vista panorámica del pueblo originario de Puka Puka.

El mapa ubica al ayllu Puka Puka en el territorio chuquisaqueño, en la provincia Yamparáez. Los aproximadamente 600 habitantes que allí sobreviven se dedican en su mayoría a  la agricultura. Para los ojos de los turistas ellos son personas con vestimentas tejidas muy coloridas y alpargatas con plataformas elevadas, es decir los bailarines de pujllay.

Leyenda

El tesoro líquido para los pobladores está en el río Jatun Mayu, aunque las lluvias en la comarca son también una bendición para su necesidad de abastecimiento. Las nuevas generaciones apuestan por algo nuevo, tener agua almacenada en tanques adonde acudir para aprovisionarse de forma más fácil. A su anhelo se sumaron los viejos y los niños… y juntos quieren poder vivir con agua.

Para motivarse, el ayllu recordó las frustraciones recientes en el video Puka Puka sin agua. En este proyecto se menciona: “Por el coronavirus y la actitud de rechazo de parte de las autoridades del Estado boliviano, en sus diferentes niveles de gobierno a solicitudes de proyectos para el ayllu Puka Puka, estas actitudes fueron tomadas como una oportunidad y a la vez un desafío para los pobladores del lugar”.

Pobladores en un akulliku/pikcheo en una quebrada.

Las autoridades y el pueblo no se hundieron en lamentaciones y analizaron qué camino tomar para llegar al paraíso líquido. Definieron que lo mejor era construir sus tanques de agua (yaku pirwas) con recursos propios y sin asistencia externa. Usaron sus manos y herramientas, administraron sus recursos económicos para crear los reservorios.

Así fue que se pusieron manos a la obra, tomaron picos y palas para crear tanques de almacenaje de agua. Pero se necesitaba dinero para la compra de materiales y otros insumos;  entonces se organizaron dos actividades culturales: El Festival Internacional Virtual de Artes Compartidas que tuvo la participación de 37 grupos entre solistas y conjuntos de 14 países, en diciembre de 2020; y la Gran Pukara, un tour virtual, en marzo de 2021.

Gran Pukara virtual que se realizó entre el 20 y el 21 de marzo.

Las dos actividades culturales permitieron recaudar 81.451  bolivianos. Todo el dinero en efectivo llegó a manos del administrador de finanzas que es una de las autoridades de la misma organización originaria. Aparte se realizaron gastos como impuestos a envíos en calidad de remesas, pago por uso de plataformas digitales; todo en total sumó 10.100 bolivianos. En Puka Puka una de las cosas más importantes y valiosas son la honestidad y la transparencia.

A pesar del éxito de los eventos culturales, ese dinero no fue  suficiente para la construcción del sueño líquido, así   que la Organización del Pueblo Indígena Originario Puka Puka destinó parte de sus ahorros, un monto de 15.730 bolivianos, que sirvió para pagar temas de comunicación, transporte de materiales, costes de transmisión por redes sociales y contactos con medios de comunicación. Pero también se cuantificó el trabajo de los pobladores;  así,  las familias beneficiarias destinaron un esfuerzo que está valuado en 85.808 bolivianos.

Funcionamiento

Comunarios crean un molde de madera para un tanque de cosecha de agua.

Los comunarios decidieron construir 31 tanques de cosecha de agua bajo tierra. Tienen una dimensión de dos metros de ancho, tres metros de largo y dos metros de profundidad que permiten almacenar 12.000 litros de agua. Se utilizó cemento, piedra, ripio y  arena entre otros materiales para garantizar que la obra beneficie a muchas generaciones.

El distribuidor mayor tiene una capacidad de 18.000 litros. La propuesta es que el reservorio mayor una vez al mes llene un tanque de cosecha y durante el mes todos los lugareños puedan  contar con el líquido esencial, o sea 12.000 litros de agua al mes. Prácticamente el trabajo de mayor envergadura  está realizado.

¿Y de dónde va a venir el agua para los tanques? Del bendito río Jatun Mayu y de las lluvias en la región que van a alimentar con sus aguas al distribuidor de 18.000 litros.

Y todo, todo está valuado. “Los 31 tanques de cosecha de agua requirieron una inversión de 193.089  bolivianos y fue posible gracias al trabajo decidido y un manejo óptimo y transparente”, reseña el documento Puka Puka sin agua. El trabajo propio fue beneficioso, incluso económicamente. Según cálculos elaborados por algunas Organizaciones No Gubernamentales, con el mismo presupuesto era posible construir menos de 10 tanques con las mismas características.

Luis Valle Limachi, quien es responsable del video Puka Puka sin agua y habitante del lugar, refiere que durante años los comunarios han pedido ayuda estatal y casi no se los ha escuchado. La única “ayuda” que recibieron data del gobierno de Hugo Banzer (1997-2001). Entonces durante su gestión se mandó a construir un pequeño tanque y un tendido de cañería. “De ahí están consumiendo algunas familias pero no llega a la mayoría. El agua en esa cañería es poquita y hasta hay roces entre personas por esa poquita agua. Es fatal la situación”.

Limachi también lamenta la falta de empatía de algunas autoridades  que cuando llegaron al poder, se olvidaron de la región.

Una gran parte de la búsqueda de agua se está solucionando, aún faltan detalles en los 31 tanques  de distribución. Pero ya hay  lecciones plasmadas en el documento Puka Puka sin agua.

Entre los principios del trabajo comunal está el espíritu de servicio, la unidad de la población, la participación de niños, jóvenes, mujeres, hombres y adultos mayores sin prejuicios, una capacitación permanente, la consulta como mecanismo para tomar decisiones sin confrontación, una constante planificación y el desarrollo de capacidades para ayudar mejor a los demás

También hay valores que se acentuaron: transparencia, honestidad, lealtad con la organización, la mink’a (solicitar ayuda prometiendo algo), el ayni, la confianza, la eficiencia y la honradez en todo momento.

Se prevé que los habitantes podrán conseguir agua del río  el año que viene, puesto que ya se han dado los pasos principales para hacer realidad este anhelo.

Están pendientes otras tareas. Según información documental de la región, falta, por ejemplo, fortalecer la educación en sus diferentes niveles. También está pendiente el reordenamiento de su territorio y el potenciamiento de su medicina natural. Además el acceso al sistema de salud es escaso. Las danzas y costumbres regionales son  otro eje que requiere de mayor atención.

Eso sí,  el agua está primero y, por ahora, es una necesidad que ya se satisface.

El agua es una necesidad vital

El artículo 373 parágrafo I de la Constitución Política del Estado establece: “El agua constituye un derecho fundamentalísimo para la vida, en el marco de la soberanía del pueblo. El Estado promoverá el uso y acceso al agua sobre la base de principios de solidaridad, complementariedad, reciprocidad, equidad, diversidad y sustentabilidad”.

En el país y el mundo existe el reconocimiento a la importancia del líquido vital.

Para la Organización de Naciones Unidas el agua está en el epicentro del desarrollo sostenible y es fundamental para el desarrollo socioeconómico, la energía, la producción de alimentos, los ecosistemas y para la supervivencia de los seres humanos. El agua también forma parte crucial de la adaptación al cambio climático, y es un decisivo vínculo entre la sociedad y el medioambiente.

La entidad  define la importancia del agua, además, como una cuestión de derechos. A medida que crece la población mundial se genera una necesidad creciente de conciliar la competencia entre las demandas comerciales de los recursos hídricos para que las comunidades tengan lo suficiente para satisfacer sus necesidades. Merece la pena destacar que las mujeres y las niñas deben tener acceso a instalaciones de saneamiento limpias que respeten su privacidad para cuidar  su menstruación y que tengan una maternidad digna y segura.

El desarrollo del ser humano requiere que el agua y los sistemas de saneamiento se lleven a cabo de forma separada. Ambos son vitales para reducir el número de enfermedades,  y para mejorar la salud, la educación y la productividad económica de las poblaciones.

La entidad tiene cifras sobre este líquido vital;  por ejemplo,  2.200 millones de personas carecen de acceso a servicios de agua potable gestionados de forma segura, según datos publicados en 2019.

Casi 2.000 millones dependen de centros de atención de la salud que carecen de servicios básicos de agua.

Más de la mitad de la población –4.200 millones de personas– carecen de servicios de saneamiento gestionados de forma segura, datos de  2019. Además 297 mil  niños menores de cinco años mueren cada año debido a enfermedades diarreicas causadas por las malas condiciones sanitarias o agua no potable.

 

31 tanques se han instalado para proveer de agua a los comunarios en Puka Puka.

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos