Cuatro Llamas nació con la familia y ahora llega a Japón

La empresa tiene 4 años y ya vende una parte de sus mejores granos de café al exterior. Tiene como objetivo ayudar a pequeños productores a llegar al mercado.
viernes, 7 de enero de 2022 · 05:00

Jorge Soruco / Página Siete

Apenas acababan de dar las 0:00 del 25 de diciembre y la familia terminó de darse el abrazo de navidad, pero en una mesa Andrés Torrico Ramírez ya daba cabezadas. El fundador y socio de la empresa de Café Cuatro Llamas acababa de terminar una jornada de 12 horas para empaquetar unos pedidos.

Muchos trabajo, pero con un resultado importante: los granos de la variedad Geisha estaban listos para viajar a Japón, uno de los países a los que la empresa vende parte de su producción.

Ese puede ser el resumen de la historia de Cuatro Llamas: trabajo constante y duro y recompensas importantes. Lo que comenzó como un sueño nebuloso de dos apasionados del agro es, ahora, un negocio que va por buen camino.

A casi cuatro años de crearse, ha crecido de una manera tal que sus dueños no se la esperaban. “Teníamos varias metas que pensábamos que tomarían mucho tiempo en concretarse. Pero ahora nos encontramos que ya lo hacen antes de tiempo”, manifestó Torrico.

Esto también propicia cambios en su estructura. Al inicio, parecía ser concebida como una iniciativa familiar.

En junio de 2018, cuando los cuatro socios -los bolivianos Torrico, Maria Martha Sarabia e Inés Ramírez y la francesa Casey Keiderling- compraron el lote e iniciaron el proceso, fueron la familia inmediata y los amigos quienes iniciaron el trabajo.

Inés Ramírez revisa el proceso de tostado de los granos.

Andrés se encargó de supervisar y trabajar en la plantación de la comunidad yungueña de Loa. Inés, su madre, de tostar los granos en el municipio de Tiquipaya, en Cochabamba. Sus hermanos ayudaban en tostar, seleccionar y embalar.

Hasta su primo, Vicente Sánchez Ramírez colaboró. Él fue quien trabajó en el sistema de manejo de desechos, mientras que María Martha se encargaba de la administración y venta.

Siempre fueron jornadas largas de trabajo. 12 horas, siete días a la semana en las épocas de mayor venta, como Navidad, y cuando llegaban los cargamentos. Tarea dura, ya que actualmente Cuatro Llamas cuenta con 10 trabajadores… incluyendo los fundadores de la compañía.

Todos le metieron empeño, haciendo que la iniciativa fuera encontrando su propio pie. Siempre con el objetivo de que sea una empresa meritocrática.

“La familia ayuda, pero eso es momentáneo y pronto todos buscarán su propio camino. No queremos que sea un negocio familiar, queremos que se dé importancia al mérito”, dijo Torrico.

Un sueño concretado

Oficialmente, Cuatro Llamas nació en 2018. En realidad la idea viene gestándose desde antes de 2016, cuando Andrés y María  cursaban  maestrías en Europa.

“Siempre tuve una inclinación muy fuerte por las temáticas del agro y la producción de alimentos. En la maestría nos dimos cuenta de la importancia de revalorizar la comida y su influencia cultural”, cuenta Andrés.

Así, los incipientes colegas comenzaron a elaborar los planes para establecer un negocio relacionado con esas áreas. Lo difícil fue definir entre las opciones: café, vino o chocolate.

Emilio Copa cosecha los granos durante la temporada 2021.

Tras muchas idas y vueltas se deciden por el café. El siguiente paso fue comprar los lotes para el cultivo del grano y la planta de fermentación. El lugar escogido fue Loa, a dos horas de Caranavi.

Los trabajadores realizan un control de calidad de los granos.

La región fue elegida porque su elevación (1.800 metros sobre el nivel del mar) crea un microclima ideal. “Es un clima relativamente templado y eso hace que la planta tarde más tiempo en desarrollarse. Esto hace que mejore la calidad de los granos”.

Si bien Torrico siempre estuvo atraído por el trabajo de campo -durante un periodo, tras egresar de la universidad, estuvo en Beni, involucrado en proyectos de este tipo-. Otra cosa fue encargarse de cultivar la planta. 

“Tuve que aprender mucho y metí la pata en ocasiones. Casi perdemos el primer cultivo porque, en nuestra ignorancia, no seguimos los ciclos agrícolas”.

La experiencia es sabia consejera y hay una continua especialización. Mientras eso ocurría en Loa, en Cochabamba se establecía la estructura de venta.

Una de sus primeras vitrinas fue un pequeño café. Este frente duró poco, los conflictos de 2019 y la pandemia lo frenaron.

La empresa cuenta con tres pilares. El primero es la gente. La empresa tiene  interés en encontrar soluciones a los problemas de los pequeños productores. Así nace el programa Familia Cuatro Llamas, que ayuda a estas personas a llegar al mercado.

Vista de los cerros y bosques desde el lote que está en Loa.

El segundo es  el medioambiente. Se busca que toda la cadena no dañe la ecología.

Finalmente, está la innovación: siempre buscar la manera de mantenerse rentables. Para eso, están experimentando con tecnología de la fabricación de vinos, con buenos resultados.

La venta se da  mediante Instagram y Facebook, con entrega a domicilio. Tienen “combos” especiales según fechas: regalos para Navidad; ofertas que incluyen tazas y cafeteras para el día de los enamorados y otras.

Tienen una amplia gama de granos y los de mayor calidad salen a la venta dentro de las fronteras de Bolivia. “Una cosa que siempre nos molestó a los socios es que los mejores vinos, cafés y chocolates bolivianos sólo los puedes probar en el exterior. Nosotros queremos que lo mejor sea disfrutado aquí”, aseguró.

Esto no quiere decir que sus granos de alta calidad no salgan del  país. Su variedad Geisha ya se vendió a Japón. En Europa han llegado a Francia e Italia.

Son montos pequeños, pero eso hace que suba el valor. Además, el campeón de barismo italiano, Davide Spinelli, eligió uno de sus productos para participar, este año, en una nueva competencia de nivel mundial.

Las variedades que producen
  • Geisha Es su variedad más cara, que saldrá a la venta este año. Es uno de los granos más apreciados en el mundo por su gama de sabores.
  • Típica Es el grano criollo, que se produce en el país. Se tiene en diferentes calidades en la fermentación y en el tostado de los granos.
  • Catuaí Es otra de las novedades de la empresa. Es una planta con mucho rendimiento en la producción.

 


El origen del café y del nombre
 
Cuentan las leyendas que fueron las cabras las que descubrieron los beneficios del café. Eso fue lo que llevó a los socios de la empresa a recurrir a un animal de pastoreo para crear la identidad.

Según el cuento Kaldi, un pastor que vivía en la región de Kaffa en Etiopía, salió un día  a hacer pastar a su rebaño de cabras. Ahora bien, los animales eran viejo y de poca energía, por lo cual se esperaba una jornada tranquila.

Grande fue su sorpresa que los ancianos especímenes comenzaron a “bailar” por los campos. Intrigado buscó la causa y la encontró en una bayas desconocidas que las cabras comía.

La curiosidad lo dominó y el también probó los frutos rojos.  Al hacerlo experimentaba una sensación de euforia similar a la que vivían sus animales.

Recogió muestras de bayas y ramas del arbusto para llevárselas a un abad amigo del convento de Kaffa. El sacerdote junto con el pastor, realizaron una serie de experimentos con los frutos.

Uno de los resultados fue una bebida tan amarga que acabaron echándola a las brasas. Fue así, tostándose, cuando los restos de la planta y sus frutos empezaron a desprender un aroma intenso y agradable. Desde entonces, los monjes del monasterio empezaron a consumirlo para permanecer despiertos durante las oraciones.

“Es por eso que elegimos a las llamas, que podrían considerarse como una suerte de equivalente andino de las cabras”, cuenta Andrés Torrico. “Y como somos cuatro socios, bueno, así nació el sello de Cuatro Llamas”.  
 

 

En la maestría, María y yo nos dimos cuenta de la importancia de revalorizar la comida y su influencia cultural”.

Andrés Torrico

Una cosa que siempre nos molestó es que los mejores vinos, cafés y chocolates bolivianos sólo los consumes en el exterior”.

Andrés Torrico

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos