Acoso, insultos y obscenidades: el servicio de transporte no es apto para mujeres

El Informe de ONU Mujeres “La ciudad ¿está hecha para nosotras? Movilidad cotidiana de las mujeres en las ciudades de La Paz y Sacaba” refleja esta problemática diaria.

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La Paz - viernes, 30 de septiembre de 2022 - 5:00
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en La Paz experimentaron “acoso, palabras obscenas o groserías”.

Vania Valdez debe ir cada día desde su casa en Villa Copacabana hasta su trabajo en Sopocachi. Cada día hace su recorrido con el corazón en la boca porque en el minibús puede sufrir desde miradas incómodas hasta acoso.

Lo que le sucede no es un caso aislado. Seis de cada diez mujeres han sufrido acoso, palabras obscenas o groserías, según el estudio La ciudad ¿está hecha para nosotras? Movilidad cotidiana de las mujeres en las ciudades de La Paz y Sacaba, la reciente investigación de ONU Mujeres.

El estudio se realizó en La Paz, como urbe capital, y en Sacaba, como ciudad intermedia. Ambos fueron seleccionados porque contaban con encuesta origen-destino, lo que permitió un análisis comparativo con los resultados de la encuesta realizada solo con mujeres y porque habían elaborado su Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS).

Se privilegió el registro de viajes productivos y se subregistran los desplazamientos del cuidado.

Vivir con cuidado

El estudio desvela que las mujeres experimentan violencias cotidianas mientras van de un lado a otro. Además hay horarios más complicados para su movilización.

Así, en la noche el 56% de las mujeres en La Paz y el 63% en Sacaba consideran que no pueden salir de casa.

Hay más. En La Paz tres de cada diez mujeres y en Sacaba cinco de cada diez mujeres no se sintieron seguras al moverse por la ciudad.

Los datos de ONU Mujeres van más allá y muestran una realidad que refleja el miedo que sienten. En La Paz, cuatro de cada diez mujeres y en Sacaba seis de diez dicen sentir miedo al desplazarse en las ciudades.

Y existen razones para este temor. Tanto en La Paz como en Sacaba cuatro de cada diez mujeres han sido víctimas de alguna forma de violencia al desplazarse en la ciudad.

La violencia no se ejerce desde el silencio, al contrario. Seis de cada diez mujeres en La Paz experimentaron “acoso, palabras obscenas o groserías”.

En Sacaba la inseguridad también se ve plasmada en números: seis de cada diez experimentaron “robos o asaltos” y tres de cada diez sufrieron “acoso, palabras obscenas o groserías”.

¿Pero qué hacen ellas para protegerse? Tener “cuidado al caminar” es la estrategia de autocuidado que más utilizan las mujeres en La Paz (33%) y Sacaba (30%).

Esta inseguridad tampoco se soluciona por completo con una figura de autoridad.

La instancia a la cual acuden las mujeres cuando experimentan acoso o violencia en sus desplazamientos en la ciudad refiere que el 58% de las mujeres en La Paz y el 61% en Sacaba acuden a la Policía. En tanto que el 34% en La Paz y el 35% en Sacaba “no sabe a dónde acudir” o no va “a ningún lado”.

Incomodidad sobre ruedas

Según los datos, siete de cada diez mujeres en La Paz y ocho de cada diez en Sacaba utilizan el transporte de servicio público para realizar actividades diarias.

Y la calidad del transporte público plantea una serie de obstáculos y dificultades principalmente para las mujeres.

En La Paz y en Sacaba, ocho de cada diez mujeres consideran que los viajes que realizan solas son cómodos o periódicamente cómodos.

Sin embargo, los viajes con niños y niñas se hacen más complicados para las mujeres. Así, en La Paz y en Sacaba, seis de cada diez mujeres consideran que sus viajes en transporte público cuando están con niñas o niños resultan incómodos.

Ellas, quienes suelen salir de compras, también están incómodas a la hora de subirse al transporte público con sus bultos.

El estudio de ONU Mujeres refiere que en La Paz siete de cada diez mujeres y en Sacaba seis de cada diez consideran que sus viajes con bultos resultan incómodos.

El cuidado es una actividad que determina la movilidad de las mujeres. En La Paz cuatro de cada diez mujeres y en Sacaba cinco de cada diez indicaron que son las madres quienes realizan los desplazamientos de cuidado.

En este escenario complicado, hay ciertas competencias o conocimientos como manejar automóvil, motocicleta y bicicleta que pueden limitar o facilitar los desplazamientos de las mujeres.

Así, tres de cada diez mujeres en La Paz y dos de cada diez mujeres en Sacaba saben manejar automóvil; tres de cada diez mujeres en La Paz y seis de cada diez en Sacaba manejan motocicleta; cinco de cada diez mujeres en La Paz y siete de cada diez en Sacaba saben ir en bicicleta.

Necesidad de transporte

“La movilidad de las mujeres está determinada por la división sexual del trabajo, a partir de la cual se les asigna social y culturalmente las actividades relacionadas con el cuidado”, refiere el texto de ONU Mujeres.

Además, la movilidad de las mujeres es dependiente o interdependiente, no está determinada únicamente por sus actividades, sino por la carga de trabajo de cuidados personales que asumen. En este contexto, el servicio de transporte público se constituye en sí mismo en un obstáculo para la movilidad de las mujeres debido a que no responde a las necesidades relacionadas a sus actividades de la vida cotidiana, sean pérdidas productivas, educativas o de cuidado.

El escenario puede ser peor. El acceso a la urbe está restringido a las mujeres con movilidad reducida, como personas con discapacidad y personas de la tercera edad, quienes deben minimizar sus desplazamientos por la inaccesibilidad a medios de transporte público y por falta de una infraestructura urbana adecuada.

Y hay que sumarle el temor. “El miedo es parte de la movilidad cotidiana de las mujeres, limita su libertad y la autonomía en sus desplazamientos. La violencia cotidiana, a pesar de que marca la movilidad de las mujeres, no está reconocida como tal”, refiere el informe.

En busca de soluciones

El estudio hace recomendaciones en busca de cambiar este panorama. “La planificación de la movilidad urbana debe romper los patrones de movilidad hegemónicos, androcéntricos y adultocentristas y tomar en cuenta la diversidad de personas que se desplazan en la ciudad”.

Los estudios sobre movilidad, como las encuestas origen-destino, que son la base para la planificación de la movilidad urbana en Bolivia deben desagregar los datos producidos al menos por categorías determinantes en la movilidad, como la edad y el género. Es decir, tomar en cuenta a los usuarios del transporte.

El texto pide promover espacios de investigación en torno a la movilidad y el transporte con perspectiva de género desde los municipios, en coordinación con instancias estatales y privadas.

El objetivo es que Vania, y las mujeres, se desplacen cómodas y sin temor a que las violenten.

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de cada 10
en Sacaba experimentaron “robos o asaltos”. Tres sufrieron acoso.
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de cada 10
en La Paz consideran que sus viajes con bultos son incómodos.
58
por ciento
en La Paz acude a la Policía ante acoso o violencia en sus
viajes.
34
Por ciento
en La Paz no sabe a dónde acudir ante acoso o
violencia.
56
Por ciento
en La Paz considera que no puede salir de casa por la noche.

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