Alberto Villalpando, un referente de la música contemporánea boliviana

Compuso más de 100 obras musicales, que incluyen la música de importantes filmes. La Universidad Mayor de San Simón le otorgó el título Doctor Honoris Causa.

Gente & Lugares
Redacción Diario Página Siete
Por 
La Paz - martes, 19 de junio de 2018 - 1:04

Gonzalo Díaz  / La Paz

“Me complace enormemente, me genera una profunda complacencia y una gran conciliación a la vez con mi propio trabajo como educador y como compositor. Por tanto, aprecio enormemente esa distinción y trataré de llevarla con honor”. Así describió su satisfacción el compositor Alberto Villalpando Buitrago, días después de recibir el título Doctor Honoris Causa de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) de Cochabamba.

Fotos: Alberto Villalpando - Archivo Página Siete
Con más de 100 composiciones musicales, Villalpando se ha convertido en el mayor referente de la música boliviana contemporánea. Sus obras se han presentado en países como Colombia, Venezuela, Argentina, Brasil, México, Cuba, Costa Rica, Estados Unidos, Alemania, España, Polonia y Francia, entre otros.

Vocación temprana

El maestro decidió ser compositor cuando tenía entre 12 a 13 años en Potosí, su ciudad natal. Al terminar el bachillerato y con la convicción de formarse se fue a Buenos Aires. De cierta forma, seguía los pasos del compositor potosino Marvin Sandi, quien había tomado ese rumbo.

Ingresó al Conservatorio Nacional de Buenos Aires Carlos López Buchardo, donde tuvo como profesor de composición al maestro Alberto Ginastera. Después de cinco años de formación en el conservatorio, Villalpando ganó una  beca en el Centro Latinoamericano de Altos Estudios Musicales del Instituto Torcuato di Tella. “Estuve dos años más en el Instituto di   Tella gozando de una verdadera panacea para un estudiante de composición. Trabajé con varios maestros italianos y un maestro francés”, explicó por Skype desde Cochabamba.

 

Al igual que la pintura o la literatura, la música en el siglo XX experimentó cambios profundos. “En ese momento lo que importaban eran las técnicas de composición  de lo que se llamó la música de vanguardia, la música de avanzada en Europa y el resto del mundo”, contó Villalpando.
Entre los mayores exponentes de estos cambios, el maestro nombró a Stravinsky, Prokokiev y Skriabin en Rusia; Schönberg y Webern de la escuela de Viena; Boulez de Francia; y Donatoni en Italia.

Música para películas

Después de concluir sus estudios, Villalpando retornó al país. Empezó a trabajar en el Instituto Eduardo Laredo de Cochabamba, pero al poco tiempo se trasladó a La Paz, donde se desempeñó en el Instituto Cinematográfico Boliviano.

De esa forma, empezó a componer música para filmes, pero también de ocuparse del registro de sonido, pues también tenía esa formación.

La primera producción que musicalizó fue un medio metraje de Jorge Sanjinés llamado ¡Aysa! “Fuimos hasta Huanuni, estábamos metidos en la mina. Era una experiencia muy bonita ponerse en contacto con los actores. Eran actores naturales, gente muy simpática y muy grata para conversar y conocer”, recordó.

 Posteriormente participó en producciones como Ukamau;  Yawar Mallku, de Sanjinés;  Mina Alaska, de Jorge Ruiz; Mi Socio, de Paolo Agazzi; Chuquiago, de Antonio Eguino, o Tinku, de  Juan Miranda, entre otras.

 Villalpando participó en al menos 10 producciones nacionales, de las cuales la última fue Los Andes no creen en Dios, de Eguino. “He trabajado también para video. Teníamos una pequeña empresa con Jorge Ruiz, he trabajado mucho musicalizando producciones videográficas”, señaló.

Música contemporánea

En cuanto a la música pura, el compositor ha creado obras para orquesta, grupos de cámara, coros, coros y orquesta, tríos, cuartetos y música para piano. Su obra para orquesta más representada se llama  Las transformaciones del agua y del fuego en las montañas, estrenada en 1992. 

Asimismo, compuso la ópera Manchay Puytu, que se basa en la novela homónima de Néstor Taboada Terán. Villalpando eligió esta novela porque tiene connotaciones de orden político y religioso, además del amor y la muerte. Estas dos últimas caracterizan a la ópera del siglo XIX.

 El estreno fue en diciembre de 1995 en el Teatro Municipal de La Paz, bajo la dirección del maestro Freddy Terrazas. A pesar de que al principio hubo problemas eléctricos,  fue todo un éxito. “La ópera tuvo su resonancia y muy buena recepción. Se hicieron después tres presentaciones más y creo que la gente salió contenta y satisfecha”.

La reciente obra de Villalpando es una composición para guitarra, que se tocó en mayo pasado en el XXI Festival de Música de Venezuela. Fuera del país, presenció el estreno de sus obras en diferentes festivales de música contemporánea organizados en Brasil, Venezuela, Colombia, Argentina, México o España, entre otros países. En 2011, asistió a la celebración de los 50 años del Centro Latinoamericano de Altos Estudios Musicales del Instituto Torcuato di Tella, en el que se tocaron obras suyas.

Jornadas de música contemporánea

Hace 15 años en Cochabamba, Villalpando junto a amigos y colegas fundó la Asociación Boliviana de Autores, Investigadores, Compositores, Artistas y Músicos (Abaicam). Esta entidad organiza cada septiembre las Jornadas de Música Contemporánea. “Tienen el siguiente enfoque: primero música boliviana, música latinoamericana y en tercera instancia música europea o estadounidense. Pero nuestro enfoque es boliviano y latinoamericano”, afirmó. En las jornadas se han estrenado más de 200 obras de música boliviana y todo está listo para la versión de este año.

La enseñanza es un componente muy importante en la trayectoria de Villalpando. Actualmente es maestro de la carrera de música de la UMSS, fundada hace cuatro años. Así cumple una de los preceptos que le motivaron a retornar al país hace más de 50 años: la enseñanza. “Me siento bien, siento que he realizado gran parte de mis expectativas de cuando era estudiante de música y lo que deseaba hacer en Bolivia. Creo que mucho de eso he logrado, me siento muy contento”.

“Yo quería bajo todas las circunstancias adversas o favorables permanecer y vivir en Bolivia. Para mí, el estar en Bolivia es una fuente de inspiración”, concluyó.

 

Esta noticia es de acceso restringido.

Para seguir leyendo, regístrate o accede a tu cuenta:

REGÍSTRATE INICIAR SESIÓN

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen.
Para más información puede contactarnos

OTRAS NOTICIAS