¿Cuáles son las mejores maneras
de sacar los autos de las ciudades?

Los automóviles son intrínsecamente ineficientes y poco equitativos en su uso del suelo y los recursos. Varias capitales de Europa cambiaron su uso para mejorar la eficiencia y reducir la contaminación.

Gente & Lugares
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Suecia - miércoles, 22 de junio de 2022 - 5:00

¿Qué tienen en común las siguientes estadísticas? La segunda mayor fuente de contaminación climática en Europa. La principal causa de muerte de niños tanto en Estados Unidos como en Europa. Una de las principales causas de contaminación acústica y de contaminación del aire que acorta la vida en las ciudades. Es uno de los principales impulsores de la creciente brecha entre ricos y pobres entre los habitantes de las ciudades.

La respuesta: los vehículos que circulan por nuestras calles.

A pesar de la (lenta) migración a los automóviles eléctricos, las tendencias de consumo están haciendo que la conducción sea aún más irresponsable y desigual.

Un análisis reciente ha revelado que las emisiones ahorradas por los coches eléctricos se han visto más que anuladas por el aumento de los vehículos utilitarios deportivos (SUV) que consumen mucha gasolina.

En todo el mundo, los SUV emiten por sí solos más contaminación por carbono que Canadá o Alemania, y causan un mayor aumento de la contaminación climática que la industria pesada.

La desigualdad en el uso

Los automóviles son intrínsecamente ineficientes y poco equitativos en su uso del suelo y los recursos. Por término medio, pasan 96% del tiempo aparcados, ocupando un valioso espacio urbano que podría destinarse a usos más beneficiosos, como viviendas y parques públicos.

Y son las personas más ricas las que más conducen: en Europa, el 1% más rico conduce casi cuatro veces más que el conductor medio, lo que supone un 21% de su huella climática personal.

Los hábitos de conducción de una minoría imponen altos costes a la sociedad.

No hay una solución milagrosa

Las investigaciones son claras: para mejorar la salud, cumplir los objetivos climáticos y crear ciudades más habitables, reducir el uso del coche debería ser una prioridad urgente.

Para alcanzar ese objetivo, la investigación de la profesora de Ciencia de la Sostenibilidad en la sueca Universidad de Lund, Kimberly Nicholas, plantea:

1. Peaje de circulación. La medida más eficaz identificada por la investigación consiste en que los conductores paguen por entrar en el centro de la ciudad, y los ingresos generados se destinen a medios de transporte alternativos y sostenibles.

2. Controles de aparcamiento y tráfico. En varias ciudades europeas, las normativas para suprimir las plazas de aparcamiento y alterar las vías de circulación han tenido un gran éxito.

Por ejemplo, se ha comprobado que la sustitución de las plazas de aparcamiento por calles sin coches y carriles bici en Oslo ha reducido el uso del coche en el centro de la capital hasta en 19%.

3. Zonas de tráfico limitado. Roma, tradicionalmente una de las ciudades más congestionadas de Europa, ha inclinado la balanza hacia un mayor uso del transporte público restringiendo la entrada de automóviles a su centro a determinadas horas del día sólo a los residentes, además de los que pagan una cuota anual.

Esta política ha reducido el tráfico de coches en la capital italiana en 20% durante las horas restringidas, e incluso 10% durante las horas no restringidas, cuando todos los automóviles pueden acceder al centro. Las multas por infracción se utilizan para financiar el sistema de transporte público de la ciudad de Roma.

4. Servicios de movilidad para los viajeros. En la ciudad holandesa Utrecht, el gobierno local y las empresas privadas colaboraron para ofrecer abonos de transporte público gratuitos a los empleados, combinados con un autobús privado que conectaba las paradas de transporte público con los lugares de trabajo.

Este programa, promovido a través de un plan de marketing y comunicación, logró una reducción de 37% en el porcentaje de viajeros que acuden al centro de la ciudad en vehículo particular.

5. Tasas de aparcamiento en el lugar de trabajo. Un gran centro médico de Rotterdam consiguió reducir entre 20 y 25% los desplazamientos en coche de sus empleados gracias a un plan que les cobraba por aparcar en el exterior de sus oficinas, ofreciéndoles al mismo tiempo la posibilidad de canjear sus plazas de aparcamiento y utilizar el transporte público en su lugar.

Este plan resultó ser tres veces más eficaz que un programa más amplio en la ciudad británica de Nottingham, que aplicaba una tasa de aparcamiento en el lugar de trabajo a todos los grandes empleadores de la ciudad que poseyeran más de 10 plazas de aparcamiento. Los ingresos obtenidos se destinaron a apoyar la red de transporte público.

6. Planificación de los desplazamientos en el lugar de trabajo. Un importante estudio en el que se evaluaban 20 ciudades de Reino Unido descubrió que 18% de las personas que se desplazaban al trabajo cambiaron el auto por otro modo de transporte después de que se combinaran varias medidas —que incluían autobuses de la empresa, descuentos para el transporte público y una mejor infraestructura para las bicicletas—, así como una reducción de la oferta de parqueos.

Norwich logró índices parecidos al adortar un plan integral, pero sin los descuentos para el transporte público.

Otras iniciativas

Compartidos El alquiler de un vehículo durante unas horas mostró resultados prometedores en Bremen, Alemania, y en Génova, Italia, donde cada vehículo compartido sustituye entre 12 y 15 particulares.

Planificación Dos ciudades inglesas, Brighton & Hove y Norwich, utilizaron medidas de planificación de los desplazamientos escolares, facilitando asesoramiento sobre viajes, planificación e incluso organizando eventos para estudiantes y padres para animarles a ir al colegio a pie, en bici o compartiendo el automóvil, junto con la provisión de mejores infraestructuras para bicicletas en sus ciudades.

Perjuicios Un estudio de 2021 reveló que tras la entrada de un servicio de transporte como Uber o Lyft en un mercado urbano, aumentó el número de vehículos en propiedad –sobre todo en ciudades que ya dependían del automóvil– y disminuyó el uso del transporte público.

Los desplazamientos a las universidades

Del mismo modo que en otros ejemplos de vialidad, los programas de desplazamientos universitarios suelen combinar las promociones del transporte público y los viajes activos con la gestión del aparcamiento en los campus universitarios.

El ejemplo más exitoso destacado en el estudio fue el de la Universidad de Bristol, que redujo el uso del coche entre su personal en un 27% al tiempo que proporcionaba una mejor infraestructura para bicicletas y descuentos en el transporte público.

Un programa más ambicioso en la ciudad española de San Sebastián estaba dirigido tanto al personal como a los estudiantes de la Universidad del País Vasco. Aunque logró una tasa de reducción más modesta, de 7,2%, la reducción absoluta del uso del coche fue considerable en toda la población universitaria, detalla el trabajo investigativo.

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