Dellien es El Tigre de Moxos que tiene a Beni en el corazón

El deportista comenzó a jugar tenis en su Trinidad; en la actualidad, vive en Argentina y es parte de la élite del deporte blanco mundial. No olvida su tierra natal.

Gente & Lugares
Por 
La Paz - viernes, 18 de noviembre de 2022 - 5:00

Es un amor incondicional, de esos que son de ida y vuelta. Hugo Ernesto Dellien Velasco ama tanto a Beni como Beni ama a Dellien. Cuando él más necesitó de sus paisanos, ellos estuvieron allí, apoyándolo; y, cuando su tierra estaba triste, él les sembró esperanza y alegría.

El tenista más importante del país revela su amor por la tierra que lo vio nacer y crecer. Cuenta que no hay comida como la que se prepara allá y en ningún lugar del mundo se ven tardes como las que vivió en Trinidad, cuando jugaba fútbol en la plaza principal con sus amigos.

Hoy Beni celebra un año más de su fundación y uno de sus hijos más queridos recuerda sus años maravillosos en la tierra que sueña y lucha para salir adelante.

Grandes ligas

El sábado 24 de julio fue un día inolvidable para Hugo. Casi toda su vida esperó para ese instante que duró más de una hora. Dellien jugó contra en ese entonces el número 1 del mundo del tenis, el serbio Novak Djokovic, quien le ganó casi por trámite.

Para el nacido en Trinidad no fue un partido común. Esa tarde, en las Olimpiadas de Tokio había culminado una de sus metas más ambiciosas, jugar contra el mejor del planeta.

Se le quiebra la voz, pero se da fuerzas para contar uno de los momentos más inolvidables de su existencia, cuando aún quería ser tenista profesional y necesitaba dinero para entrenarse, viajar y seguir en el deporte blanco. “Se hizo una rifa de una moto para poder ayudarme en mi carrera y el resultado, el apoyo, fue increíble. La verdad es que era impresionante. De eso siempre voy a estar agradecido y nunca voy a cansarme de dar las gracias y trataré de devolverles de alguna u otra manera lo que hicieron por mí”, cuenta sobre su tierra natal.

El tenis es un deporte costoso. En La Paz, por ejemplo, la más económica de las raquetas, y con la cual es posible hacer tiros medianamente respetables, cuesta arriba de los 150 dólares. Rentar una cancha, otro de los costos, es casi privativo para un grupo de socios a complejos o clubes. En Trinidad, el asunto empeora, tanto así que ser tenista es poco menos que una quimera. Pero Dellien es de los tenistas que aunque vaya perdiendo una cancha 15-40, él igual sigue adelante pegándole duro a la pelotita amarilla en aquellas canchas de tierra, cal o césped.

Pese a que tenía un futuro prometedor –ganó campeonatos nacionales y apuntaba a ser en un referente nacional–, el Estado lo tenía al margen y casi olvidado. Él veía cómo costearse su participación en los campeonatos. Ganaba y ganaba; pero no recibía la atención estatal y todo aquello resultaba muy frustrante.

Con la ayuda de la familia, de su Beni querido, él siguió hasta donde pudo. Dejó su Trinidad a los 14 años y se fue a vivir a Santa Cruz; luego a los 18, emprendió viaje a Buenos Aires en busca de un mejor derrotero.

El tenis, a pesar de ser su pasión, fue quedando relegado. Decidió alejarse de las canchas y para entonces ya estaba lejos de su ciudad.

Punto de quiebre

Mientras él ya no estaba en las canchas, en Bolivia jamás dejó de ser un referente. Los niños lo veían como un triunfador que muy pronto iba a aparecer en grandes escenarios y enfrentando a gigantes sin miedo, como un tigre... un tigre beniano.

Hugo se dio un remezón. Estaba muy joven para dejar las canchas y tenía calidad; no en vano ganó un montón de partidos en su niñez y juventud.

En 2018 el deportista tenía 25 años y comenzó a coleccionar triunfos en canchas internacionales. Su nombre llegó a la marquesina internacional. Aquel año escribió en sus redes sociales: “Y pensar que hace dos años había dejado el tenis de lado, ‘retirándome’ de este sueño que lo veía cada vez más lejos, debido al poco y nada apoyo que tenemos en nuestro país. Decidí volver para demostrarle a todas esas personas que no creían que un boliviano podría estar entre los 100 mejores tenistas del mundo”.

Tocó el cielo con las manos al enfrentar a Djokovic y luego se puso delante del español Rafael Nadal, otro número uno.

Fue entonces que le comenzó a devolver el cariño a la gente. “Cuando vuelvo de Roland Garros, de mi primer Roland Garros que jugué en el cuadro principal contra Tsitsipas, me recibieron como si fuera..., no sé, un rey. Con caravana, música, mucha, mucha, mucha, mucha gente e interminables las muestras de cariño, increíble que a mí la verdad no me gusta tanto eso, pero en ese momento me emocionó muchísimo y fue una de las cosas más fuertes que viví”, recuerda.

En mayo de 2022, Dellien le ganó al austriaco Dominic Thiem en Roland Garros, París, uno de los cuatro torneos más importantes del globo. Y Thiem no era un cualquiera, él estaba acostumbrado a codearse con los máximos referentes.

Punto de triunfo

Desde Argentina, Dellien hace un esfuerzo por rememorar sus años juveniles. “Te cuento los recuerdos de mi niñez..., de Trinidad recuerdo los domingos, cuando iba a la plaza principal con mis papás. Íbamos con mis compañeros de colegio a jugar ahí fútbol en medio de la plaza. Después nos compramos cajitas para lustrar zapatos, me acuerdo que lustrábamos zapatos”. Guarda silencio por un momento y lo ataca la nostalgia: “Hoy en día creo que ya no se hacen estas cosas o no he visto a familias que vayan a la plaza los domingos, o son pocas. Los mejores recuerdos que tengo son del Beni”, dice el hombre que está por llegar a los 30 años y a quien le dicen El Tigre de Moxos.

El Tigre de Moxos es como se conoce al tenista en Trinidad y en el mundo. “Ese apodo viene de un periodista que fue el que me lo puso. Es un periodista que me ha seguido desde que tengo 10 años, de toda la vida siempre siguió mis resultados. Estaba conmigo en los torneos nacionales, sudamericanos y ahora en nivel de profesionalismo”. El nombre del comunicador quedó grabado en Hugo: Rider Moreno.

Hay muchas cosas que quedan en su mente, en su corazón y también en su estómago. “Las cosas que más extraño, aparte de ver a mis amigos, mi familia, mi casa, es la comida. La comida en Trinidad para mí es única, hay cosas que no hay en otros lugares del mundo”, refiere el trinitario que hoy es orgulloso padre y esposo; así lo expresa siempre que puede.

Mientras llega la hora de colgar la raqueta, afirma que va a dar lucha más aún cuando se ponga la tricolor. “Me gusta jugar por nuestro país, jugar por Bolivia me genera algo diferente”, dice el hombre que es el emblema tenístico de Bolivia, el mismo que no olvida a su Beni natal.

“oxpsa xosp xopsa xopas xopsa xopas oxp sax oap xopas oxpas oxp xopsa xospa xospxoasp xosp xoxsapxosa”.
Coordinadora Belén
“oxpsa xosp xopsa xopas xopsa xopas oxp sax oap xopas oxpas oxp soxpas xopsa xospa xospxoasp xosp xoxsapxosa”.
Coordinadora Belénca
“oxpsa xosp xopsa xopas xopsa xopas oxp sax oap xopas oxpas oxp soxpas xopsa xospa xospxoasp xosp xoxsapxosa”.
Coordinadora Belén Huanca
“oxpsa xosp xopsa xopas xopsa xopas oxp sax oap xopas xopas oxpas oxp soxpas xospxoasp xosp xoxsapxosa”.
Coordinadora Belén Huan
“Cuando vuelvo de Roland Garros donde jugué en el cuadro principal contra Tsitsipas, me recibieron como si fuera... un rey”.
Hugo Dellien
“Nunca voy a cansarme de dar las gracias y trataré de devolverles de alguna u otra manera lo que hicieron por mí”.
Hugo Dellien
“Decidí volver para demostrarle a todas esas personas que no creían que un boliviano podría estar entre los 100 mejores tenistas”.
Hugo Dellien
“Las cosas que más extraño, aparte de ver a mis amigos, mi familia, mi casa, es la comida. La comida en Trinidad para mí es única”.
Hugo Dellien

Fiesta en la tierra del Tigre

Beni se creó un 18 de noviembre de 1842, cuando el entoonces presidente de Bolivia, José Ballivián, decidió conmemorar el primer aniversario de Batalla de Ingavi. Moxos fue la tierra elegida para el acto. En el acto protocolar se resaltó a la tierra beniana como un centro de nuevas rutas fluviales y terrestres para unir la Amazonia con occidente.

Una de las figuras fue el caudillo indígena Pedro Ignacio Muiba. La historia del Beni se remonta a periodos prehispánicos con pueblos que tienen hasta el día de hoy una vida ligada a la existencia de los ríos y la selva. Se tienen reportes de la cultura de los arawak, de quienes descienden los moxos y los baures. Fueron estos los pueblos que los jesuitas encontraron a su llegada a las llanuras del Beni, entre los años 1560 y 1600.

Beni tiene una belleza exuberante y su capital no es la excepción. Trinidad fue fundada en 1603. Según los historiadores, el nombre de Santísima Trinidad corresponde a la herencia de quienes llegaron de España y que se asentaron en este lugar.


Mensaje de Página Siete

El periodismo independiente es uno de los pilares de la democracia porque al fiscalizar a los poderes del Estado se logra una Bolivia más justa.

Suscríbete a Página Siete, es una buena causa.

 

Hacer click

 

NOTICIAS PARA TI

OTRAS NOTICIAS