Futbolmanía, la pasión que se convierte en marca deportiva

Gonzalo Cobo comenzó relatando partidos de fútbol de sus amigos en el barrio. Hizo de su pasión su profesión. En la actualidad vuelve a ser parte de Láser.

Gente & Lugares
Por 
La Paz - domingo, 20 de noviembre de 2022 - 5:00

A los cinco años descubrió su pasión, a los 14 sus amigos encontraron su oficio. Primero jugaba fútbol, luego con cariño y un toque de travesura sus compañeros le pidieron que deje la pelota a un costado y que se vaya a relatar los lanzamientos de los tiros penales.

Hoy Gonzalo Cobo es el director de técnico de ese exitoso equipo llamado Futbolmanía que transmite partidos de fútbol; de esto transcurrieron 20 años. Este sello deportivo se encuentra en redes sociales, radio y televisión. En Futbolmanía no se cantan los goles, se los gritan y se los viven como un hincha más.

Cancha callejera y de tierra

La historia de Futbolmanía comenzó en la calle Litoral, en la ciudad de Potosí. “A los cinco años lo primero que hacíamos era patear la pelota. Venimos del típico barrio que hoy está en extinción, de donde se juntan los niños para jugar. Recuerdo que cerca a la Litoral había un callejón sin salida, era todo de tierra y era nuestra cancha de todo: ahí jugábamos fútbol, fútbol americano, tendría que decir rugby porque no teníamos cascos, y hasta basquetbol, le poníamos el palo al bañador (como cesto)”, cuenta Gonzalo Cobo, el creador, y líder de Futbolmanía.

Pero a él le gusta hablar en plural porque es de los que prefiere el trabajo en conjunto y cualquier éxito, para él, es fruto del trabajo de un equipo y no de una estrella, algo similar a lo que pasa con los buenos equipos de fútbol.

A los 16 años, cuando concluyó el colegio Pichincha, Gonzalo tomó un examen de aptitudes académicas y se dispuso hacer lo que la ciencia le ordenaba; pero a veces en el deporte no siempre los pronósticos son acertados.

La profesora de Literatura Yolanda Yapur, prominente educadora potosina, lo impulsó a decantarse por la Comunicación Social y le movió un poco el piso. Ya para entonces Cobo mostró sus cualidades de maestro de ceremonias en el colegio.

Cuando todo estaba listo para que vaya a estudiar alguna Ingeniería, la de Sistemas estaba de moda en los años 90, él decidió darle un giro a su vida. Y, como un pase futbolero de un extremo a otro de la cancha, cambió la visión de su vida aunque a su familia no le hizo mucha gracia.

Pero no sólo era la profesora de Literatura quien lo motivó al cambio. Cuando él tenía 14 años, en la calle potosina Litoral y sin ningún examen de aptitud académica, su amigo Javier Valverde le pidió a bocajarro: “Vos ya no patees el penal, relatalo”.

En la década del 90 los penales estaban de moda. El arquero argentino Sergio Goycochea se puso el traje de héroe al tapar tiros desde los 12 pasos. En Potosí, en el callejón cercano a la calle Litoral se vivía otro mundial. “Me gustaba mucho relatar (a voz en cuello), en especial penales. Estaban de moda Maradona, Goycochea y otros. Todos los partidos queríamos acabar empatados y yo me ponía sobre la acera y relataba los penales”, rememora.

Así, un Romario (delantero de Brasil) potosino pateaba el penal y vencía a un Bodo Illgner (arquero alemán). Cobo transportaba el partido del barrio a un escenario repleto de público, con hinchadas que no paraban de alentar y siempre se jugaba una final de copa mundial.

Hasta que su amigo Valverde decidió proponerle a Cobo que deje de jugar fútbol y relate. La idea le molestó a Gonzalo; pero después les dio el gusto a sus amigos y cada tarde deportiva, con final a penales, se transformaba en una jornada inolvidable en el callejón de tierra.

Lo que comenzó como una molestia, dejar el fútbol e ir al relato, fue una bendición: “Yo considero señales de Dios para elegir algo en la vida. Al final me estaban diciendo que es lo que yo iba a ser más tarde”, explica.

Sí, sí, sí, sí, sí...

Corrían los años, iban tan rápido como el basquetbolista Allen Iverson (de los inolvidables 76 Sixers de Filadelfia) y encaraban sin miedo el futuro.

Los Sixers de Iverson, con su metro y 83 centímetros de altura, se enfrentaron con los Lakers de Shaquille O’ Neall, con sus dos metros 16 centímetros de inmensidad en las finales de 2001 de la NBA. Eran tiempos de soñar.

Para entonces un país como Bolivia soñó y llegó al mundial de fútbol de Estados Unidos 94. El país estaba cumpliendo sus 21 años de democracia y anhelaba con salir adelante.

En una de esas finales de 2001 Iverson se animó. Sí, fue a por todo tras el aro. Sí, ahí delante de él estaba el mejor equipo de Estados Uidos. Sí, no dejaba de avanzar. Sí, venció a uno y a otro rival. Sí, llegó a ponerse cara cara con Shaquille O’ Neall. Sí, saltó. Sí llegó al aro. El relator gritó: Sí, sí, sí, sí, sí, cristal y adentro”.

Sí, sí, sí, sí, sí, sí. Gonzalo Cobo relató con toda la emoción del momento aquel punto. Los Lakers ganaron una de las finales y los Lakers se impusieron en las otras cuatro finales y campeonaron aquel 2001.

Durante esa época nació la frase monosilábica llena de emoción. Cobo era el relator aquellos partidos. “Recuerdo que hicieron un casting a nivel nacional para buscar a un relator de la NBA, me presenté y lo gané”. Entonces él acabó la carrera de Comunicación Social en la UMSA. El básquet perdió impulso en el país, pero Cobo no quedó relegado. Luego le puso emoción a las carreras de ciclismo de Radio Fides, relatando con una eminencia del periodismo: el padre Eduardo Pérez.

Un coronel al mando

Desde la ventana de la oficina de Cobo se ve parte Miraflores, allí donde está el templo de los sueños del Hernando Siles, el tapete verde donde se escriben las ilusiones de los gladiadores vestidos con pantalón corto.

Él luce una camisa blanca con puntos azules y un chaleco oscuro, en el anular lleva un anillo en el cual está inscrito el nombre de su única hija. Al hablar de lo que más le gusta hacer, dice: “Me gusta pasar tiempo con mis hijos uno desde de 13 y el otro de 11. Gracias a Dios les gusta les gusta fútbol y básquet. Quiero inculcarles la pasión por el deporte porque considero que el deporte desde cualquier área es motivo de disciplina”. Futbolmanía, así se llama su única hija, y su esposa lo sabe. Por eso, le regaló un anillo con el nombre del programa.

Futbolmanía está en radio, en la televisión y también se encuentra en internet, en las redes sociales. Su llegada es de un millón de personas y el equipo estuvo en campeonatos mundiales de fútbol y relató partidos en Sudamérica y parte de Europa.

Cómo capitán de plantel no se olvida del equipo: Andrés Rojas, Iván Cornejo, Isela Conradi, Aldo Cobo, Súper Che, Mauricio Caballero, Erick Arauco, Henry Larrea, Paola Tapia, El Pato Ducky (DJ)... entre otros muchos.

Gonzalo cuenta que el secreto de Futbolmanía (más allá de los efectos de sonido) “Cuando grito un gol salgo de la cabina y estoy en la tribuna, nuestra particularidad es la emotividad en todo”.

Una de las frases que hizo suya fue la de Walt Disney: “Si lo puedes soñar lo puedes hacer”, quizás sea una metáfora de lo que le ha pasado a un adolescente que en la calle Litoral de Potosí soñaba con relatar goles de las estrellas del fútbol mundial.

14
Años
tenía Gonzalo cuando comenzó a relatar. Hoy tiene 46.
20
Años
cumple Futbolmanía. Ahora retorna a la familia de Láser.
“(Su niñez en Potosí) Todos los partidos queríamos acabar empatados y yo me ponía sobre la acera y relataba los penales”.
Gonzalo Cobo
“Me gusta pasar tiempo con mis hijos uno desde de 13 y el otro de 11. Gracias a Dios les gusta les gusta el fútbol y el básquet”.
Gonzalo Cobo
“Recuerdo que hicieron un casting a nivel nacional para buscar a un relator de la NBA, me presenté y lo gané”.
Gonzalo Cobo
“Cuando grito un gol salgo de la cabina y estoy en la tribuna, nuestra particularidad es la emotividad en todo”.
Gonzalo Cobo

Mensaje de Raúl Garáfulic, presidente de Página Siete

 

Estimado amigo lector:

Me dirijo a usted para agradecerle por su preferencia hacia Página Siete, que nos ha convertido en uno de los medios de comunicación más influyentes del país. 

En esta ocasión, necesito pedir su apoyo, mediante la contratación de una suscripción a Página Siete Digital. La evolución hacia un modelo de negocios de suscripciones digitales es una tendencia entre los diarios más importantes del mundo.   

Por un costo cercano a $us 5 al mes, los suscriptores recibirán acceso a contenidos premium de nuestro portal www.paginasiete.bo, como el periódico impreso digital (ePaper), varios “newsletters” temáticos, podcasts, más de 12 años de archivo digital (hemeroteca), y otros productos especiales.

Si bien el servicio que le ofrecemos es sustancial para mantenerlo bien informado, lo más importante es que usted ayudará a preservar la libertad de expresión, al permitirnos alcanzar el equilibrio financiero que todo periodismo independiente necesita. 

Durante los últimos tres años, los ingresos de los periódicos del país se redujeron dramáticamente. Primero, por la pandemia, que afectó la venta de periódicos impresos y, luego, por la caída de anuncios publicitarios, causada por la crisis económica actual.

En nuestro caso, la situación se complicó aún más, por el permanente acoso al que nos sometió el Gobierno, mediante agresivas auditorías y multas de varias instituciones del Estado, que, por supuesto, no se aplican a nuestros competidores.

También hubo presión directa contra algunos clientes, como la que provino de aquel funcionario que, con argumentos infundados, “sugirió” a algunos anunciadores que no publiquen en Página Siete, lo que, por cierto, es ilegal.

Adicionalmente, recibimos frecuentes ataques verbales y/o amenazas de líderes del partido oficialista, como Evo Morales, Juan Ramón Quintana, el Procurador General del Estado, y hasta de operadores judiciales, como el ex presidente del Consejo de la Magistratura y otros más. 

Para cerrar la brecha entre ingresos y egresos contamos con el profesionalismo, creatividad y capacidad de trabajo de nuestro comprometido equipo de profesionales, pero también necesitamos su apoyo. 

Defender la libertad de expresión es una buena causa porque nos permitirá seguir fiscalizando a los poderes del Estado, controlados, casi en su totalidad, por un mismo partido, para lograr una Bolivia más justa. 

Nuestro propósito es alcanzar 10,000 suscriptores, con el apoyo de quienes valoran nuestro trabajo. El objetivo es razonable, considerando que Página Siete tiene dos millones de lectores únicos por mes, según Google Analytics, de los cuales, 75% están distribuidos en todo el país y 25% son bolivianos que residen en el extranjero.

Suscribirse a Página Siete Digital es fácil con nuestro nuevo sistema “online”, que acepta pagos por QR, tarjetas de crédito/débito y otros, solo tiene que hacer clic en el botón al final de esta nota y seguir las instrucciones.

Su apoyo puede marcar la diferencia, muchas gracias.

Raúl Garáfulic Lehm
Presidente de Página Siete

 

Hacer click

 

NOTICIAS PARA TI

OTRAS NOTICIAS