La Paz se fundó en Laja, pero el oro hizo trasladar la sede de la ciudad

El 20 de Octubre de 1548 fue fundada Nuestra Señora de La Paz. Tres días después la urbe se consolidó en el valle de Chuquiabo, donde actualmente permanece. Se recorrió debido a la búsqueda de riqueza.

Gente & Lugares
Por 
La Paz - jueves, 20 de octubre de 2022 - 5:00

Corría el año 1548 de la época cristiana. En esta parte del mundo hubo un grupo de españoles que recorrían a pie y sobre caballos el frío altiplano. Iban presurosos en busca de crear una ciudad para la Corona Española. Creyeron que habían encontrado el sitio ideal y fundaron la nueva urbe en la localidad de Laja... pero siguieron su ruta y más allá descubrieron un valle con dos ríos cerca y ahí cerca brillaba el oro. Esa fue la razón por la cual La Paz se levantó en inmediaciones del valle de Chuquiapo (o Chuquiabo).

Ely Arana es responsable de Patrimonio Inmaterial e Investigación Cultural de la Alcaldía de La Paz. La historiadora cuenta las razones por las cuales los conquistadores llegaron a fundar la urbe paceña acá, donde se erigió la Ciudad Maravilla. “Primero han hecho la fundación el 20 de octubre y tres días más tarde han seguido su caminata hasta que han encontrado este valle. Ellos han visto que en este valle había una importante producción de oro, que se estaba sacando del río Choqueyapu”, explica la historiadora en su oficina que está a unas diez cuadras de la plaza Alonso de Mendoza, allí donde hay un recordatorio en piedra de la histórica fundación.

Cabeza de Vaca

Existe un documento histórico que valida la tesis de Arana. Se trata de un texto del licenciado Diego Cabeza de Vaca, quien fue enviado por la Corona Española para realizar una relación de lo sucedido en la nueva comarca. El original de esta pieza está en el Archivo de Indias, bajo el número 18 del legado titulado: Descripciones y poblaciones de América. Remesa del Ministerio de Ultramar. La versión que posee la Biblioteca Etnológica se publicó en el Boletín de la Sociedad Geográfica de La Paz.

Su redacción fue validada por Pedro Pérez de Vela, escribano de “Su Magestad”. Refiere: “Primeramente, en cuanto al primer capítulo esta ciudad se llama por nombre despañoles de Nuestra Señora de La Paz; el asiento y lugar donde se pobló se llama en lengua de los indios Chuquiapo, que quiere decir ‘heredad de oro’; porque chuqui quiere decir ‘oro’ en esta lengua y el apo quiere decir ‘heredad’, a causa de que un lado deste sitio hay unas minas antiguas de oro, que al tiempo que los españoles descubrieron esta tierra las hallaron poblados, y el Marqués don Francisco Pisarro, primero conquistador y descubridor deste reino, las labró y benefició y sacó dellas mucha cantidad de oro por sus mayordomos y criados”.

Eran los primeros años de la conquista. Por entonces los españoles tenían todo el control de lo que encontraban en esta parte del mundo y las riquezas de oro y plata eran una poderosa razón para crear y crear pueblos. Así, en 1545 se fundó la ciudad de Potosí, cuyo cerro fue saqueado durante siglos.

Pero ¿por qué fundar una ciudad? Cabeza de Vaca responde desde su documento histórico: “...Después de tener pobladas la ciudad del Cusco, Ariquipa y la ciudad de La Plata en la provincia de los Charcas, pareciendo al licenciado Pedro Gasca, gobernador por Su Magestad en estos dichos reinos, que había mucha distancia de tierra y camino desde la dicha ciudad de Cusco a la de La Plata, sin haber pueblo despañoles enmedio, acordó y mandó que se fundase y poblase esta ciudad en el comedio de las dichas ciudades en la provincia de los Pacasas”.

Es decir, existía la necesidad de sentar la presencia de la Corona en un poblado ubicado entre Cusco y La Plata.

En el documento de Cabeza de Vaca se refiere que el capitán Alonso de Mendoza fundó y pobló esta ciudad, el “sábado veinte días del mes de octubre, año del nacimento de Nuestro Salvador Jesuxpisto de mill é quinientos y cuarenta y ocho años, la pobló con número de cuarenta y dos vecinos, todos encomenderos y feudatarios de indios que en nombre de Su Magestad se les había encomendado”.

Luego, según el libro Historia de Bolivia, de José Mesa, Teresa Gisbert y Carlos D Mesa, se intentó llevar La Paz al lugar que hoy ocupa Yunguyo; pero esta iniciativa fue descartada.

Si bien la fundación oficial fue el 20 de octubre, y tres días después se cambió el lugar, ya había españoles que explotaban el brillante y codiciado mineral. Es más, se descubrieron plantaciones de maíz y viviendas. La historiadora Arana acota: “Incluso Francisco Pizarro ya había sacado oro de esta región. Además que era un espacio ya poblado porque este valle era un espacio multiétnico, convivían diferentes señoríos que habían sido traídos por los incas. Incluso se dice que existían ya dos caciques en la región”.

La creación de la ciudad también cumple un rol pacificador, ante las disputas de Francisco Pizarro y Diego de Almagro. Fue así que Pedro de la Gasca, enviado del rey en estas nuevas tierras, ordenó que esta ciudad tenga un mensaje de conciliación.

Pero hubo otro tema fundamental para el traslado de Laja a la actual ubicación. “El tema del agua era muy importante, donde generalmente se fueron estableciendo los pueblos ha sido alrededor de los ríos o lagos. Es así que uno de los motivos principales es el agua. Acá tenemos un río y tenemos oro; un poco más allá tenemos al Orkojahuira, donde había oro también”, cuenta Arana.

Quizás lo ideal, pensando en el aspecto climático, un poco más al sur podía ser una buena opción; sin embargo, la historiadora refiere que el agua y el oro eran poderosos motivos para la fundación en la zona actual. “También es una decisión por el tema de la accesibilidad. Antes era un poco complicado poderse conectar con la zona Sur”.

Cabeza de Vaca también hizo un recuento de la población española en la nueva comarca: “Españoles: cuarenta y dos vecinos al fundarse la ciudad (encomenderos y feudatarios), doscientos vecinos en 1586”. Además, el licenciado enviado por la Corona Española registró la forma de vida en la ciudad.

Así, la urbe fue cambiando y sobre todo poblándose más. Hoy en día La Paz es una de las ciudades más numerosas del país.

Un escudo para la ciudad

Una vez que se consolidó la fundación de Nuestra Señora de La Paz en donde actualmente está, el emperador Carlos V, en 1555, concedió a la urbe un escudo de armas, informa el libro Historia de Bolivia, de José de Mesa, Teresa Gisbert y Carlos D. Mesa.

Según Cédula Rela, el emblema estaba constituido en la parte superior con un yelmo rematado por una paloma que llevaba en el pico un ramo de olivo, en el centro de una corona, debajo se encuentra un león enfrentado por un cordero, ambos de pie, y en la parte inferior del escudo un río.

Alrededor tenía la siguiente inscripción: “Los discordes en concordia en paz y amor se juntaron y pueblo de paz fundaron para perpetua memoria”.

El interior debe ir acolchado de damasco rojo. Años más tarde el escudo sufrió diferentes transformaciones, pero mantiene su esencia.

Actualmente este símbolo departamental está en las oficinas de la Alcaldía y en otras dependencias del municipio paceño.

NOTICIAS PARA TI

OTRAS NOTICIAS