La iniciativa apunta a ayudar a los sectores sociales con mayores carencias

Manq’a, el proyecto de comida que

En las 10 escuelas de gastronomía que funcionan en Sucre y El Alto se utilizan ingredientes naturales beneficiosos para el organismo. Esta iniciativa también se replica en ciudades de otros países.

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La Paz - viernes, 20 de mayo de 2022 - 5:00

Cuando Alejandra Fernández quedó embarazada de su segundo bebé decidió cuidarse, y cuidarse estando en gestación implica comer sano. Buscó restaurantes de comida saludable en la ciudad de La Paz. Algunos sitios le resultaron interesantes; pero la mejor respuesta estaba en sus manos y en su creatividad. Fue así que decidió aprender de gastronomía y se inscribió al curso de Manq’a.

Hoy está a punto de concluir el curso de gastronomía, tiene su propio negocio y, claro, prepara comida buena en sabor y nutrientes.

Alejandra es una de las poco más de 5.000 personas que se beneficiaron de las clases de gastronomía Manq’a en el país. En Bolivia funcionan 10 escuelas en dos ciudades: El Alto y Sucre. Además, hay un par de restaurantes, uno se encuentra en Sopocachi y el otro está en la zona Sur.

La comida en aymara

La palabra Manq’a significa comida en aymara; pero desde julio de 2014 (cuando nació el proyecto) el término está ligado a la gastronomía saludable, lo cual es un paso más allá del simple hecho de sentir llena la barriga. Es una experiencia deliciosa que se disfraza con sabores y olores. Pero aún es más que eso... es el comienzo de un negocio propio.

Manq’a es un programa de ICCO Cooperación y MeltingPot. Forma parte del proyecto Rural for Young People (Rural para jóvenes). Tiene como meta el fomento a la creación de empleo juvenil y la mejora de los niveles de nutrición de jóvenes periurbanos y rurales.

Manq’a nació en El Alto y se escogió este lugar en América Latina porque se trata de una zona de escasos recursos, mala nutrición y habitada principalmente por jóvenes con pocas oportunidades de empleo y migrantes.

Un par de años después, el modelo Manq’a fue replicado en Colombia, concretamente en zonas periurbanas. Con el paso de los años el formato se repitió también en Honduras.

Y es que conquista paladares internacionales. El modelo Manq’a fue reconocido por el programa Building Bridges (Construyendo Puentes) entre las soluciones más prometedoras, escalables y sostenibles del mundo. Como negocio social fue premiado entre las 50 mejores pequeñas empresas sociales del concurso Buena comida para todos, celebrado en conjunto con la Cumbre de sistemas alimentarios de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Este concurso es un parámetro de la calidad internacional del modelo. Manq’a es la única PYME ganadora por Bolivia y fue seleccionada entre casi 2.000 postulantes de 135 países.

Expansión de sabor

En las escuelas de gastronomía Manq’a se dicta una formación gastronómica reconocida y avalada por el Ministerio de Educación. La enseñanza es sobre todo práctica y dura cinco meses y medio. No se limita al aspecto técnico de la cocina y manejo de los alimentos locales, sino que desarrolla habilidades en los jóvenes para la atención al cliente y la administración de un negocio propio.

Para ser parte de las escuelas se requiere tener entre 16 y 35 años, además se solicita documentación que está al alcance de la mano. Por cada persona que es admitida en la escuela hay en promedio cuatro que no logran ingresar. Con los años, Manq’a ha ganado prestigio y los jóvenes pueden hacer pasantías en 50 restaurantes de la ciudad de La Paz. Luego hay quienes se quedan y otros deciden emprender un camino propio.

Hacer camino al andar no es fácil, y menos en el mundo gastronómico. A la hora de habla de planes de negocio hay un proceso de selección Manq’a colabora con los mejores proyectos de sus alumnos y los ayuda a conseguir fuentes de financiamiento. Cuando los estudiantes arrancan se mantiene un seguimiento a sus emprendimientos.

Ingrediente clave: ganas de superación

La escuela Manq’a Franz Tamayo está ubicada en la calle Alberto Wilde, en El Alto. Este centro educativo se inauguró hace siete años y desde entonces allí se enseña a cocinar sueños. Recuerdan con especial cariño a un alumno que tenía casi el 80 por ciento de ceguera, pero contaba con más del 100 por ciento de voluntad. Para que aprenda se crearon recetarios gigantes y él logró hacer realidad sus creaciones. Hoy cuenta con un negocio de delivery que va viento en popa.

Las ganas de superación son el requisito fundamental para ser parte de las escuelas Manq’a. Desde 2014 hasta ahora se tienen registrados una veintena de jóvenes con discapacidad. Ellos lograron acabar las clases y ya después se dedicaron a hacer realidad sus negocios propios.

Pero no solo eso, una de las características de los centros de formación es la presencia masiva de mujeres. Siete de cada diez estudiantes son mujeres... y ¿por qué? Ariel Tito Correa, Oficial del Programa Manq’a, afirma que se trata de apoyar a que ellas tengan un emprendimiento propio y dice la palabra mágica: “empoderar”.

En Bolivia es un preocupación la situación de la mujer; pero en otros países la crisis social golpea en otra dirección. Por ejemplo, las escuelas en Colombia pretenden ayudar a jóvenes que están saliendo de la guerrilla y buscan reincorporarse en la sociedad, también es una forma de colaborar con familias desplazadas de sus hogares por el conflicto armado o de jóvenes provenientes de la migración venezolana.

El sábado 7 de mayo una delegación del FIDA (Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola para Latinoamérica) llegó a Bolivia para conocer el proyecto Manq’a, ver la labor en las escuelas gastronómicas, conocer la producción de huertos de hortalizas agroecológicas y saborear de cerca los productos elaborados.

La finlandesa Ani Mandelin fue quien lideró la delegación y se mostró satisfecha por lo que vio. “Es impresionante la capacidad de los jóvenes bolivianos en la gastronomía”, dijo.

Mandelin degustó un manjar hecho por Alejandra Fernández. Ella no solo aprendió a cocinar, también se decidió a emprender, tiene sus primeros clientes y su propio negocio. Es más, abrió su cuenta de TikTok, alefernandezplata, para hacerse más conocida (también en la escuela de Manq’a se dan clases para el manejo de redes sociales).

Ella ya ofrece comida saludable y deliciosa... algo que buscaba meses atrás.

Ayuda saludable

Apoyo • El grupo meta directo son los jóvenes de 16 a 35 años que viven en áreas rurales y periurbanas, en riesgo de salir de sus territorios para mejorar sus ingresos o ser migrantes desplazados.

Presencia • El segmento indirecto respaldado son los productores agrícolas y transformadores rurales y periurbanos.

Respaldo • El grupo beneficiado de forma indirecta está conformado por gobiernos nacionales y locales que pueden replicar y ampliar el modelo.

Proyecto • “Rural for Young People” tiene un modelo alternativo de conexión rural-urbana e inclusión socioeconómica para jóvenes de Bolivia, Colombia y Honduras.

3
Países
De intervención están en este proyecto: Bolivia, Colombia y Honduras.
2
Restaurantes
Tiene Manq’a en La Paz, uno en Sopocachi y otro en la zona Sur.
5
meses
Y medio duran las clases en las escuelas de gastronomía.
70%
mujeres
Pasan clases en las escuelas de formación gastronómica.
675
jóvenes
Se formaron en el uso de herramientas digitales.
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