Movimiento TLGB rescata una historia de 60 años de lucha

La obra Memorias Colectivas. Mirada a la historia del Movimiento TLGB de Bolivia revela las voces y vivencias de las diversidades sexuales y genéricas en el país.

Gente & Lugares
Redacción Diario Página Siete
Por 
La Paz - miércoles, 09 de octubre de 2013 - 21:00

Tatiana Sanabria  / La Paz
La historia del movimiento Trans, Lésbico, Gay y Bisexual (TLGB) en Bolivia es sinónimo de visibilidad, discriminación, lucha, reivindicación y apropiación de espacios públicos. La aventura, que   comenzó en los años 50, ahora es contada "desde adentro”, rescatando las  voces testimoniales de  protagonistas representativos.
El libro Memorias Colectivas. Mirada a la historia del Movimiento TLGB de Bolivia -que se presentará hoy en  la Vicepresidencia- hace un recorrido por hechos que marcaron la consolidación de este colectivo en busca de ejercer su diversidad sexual y de género con libertad y sin prejuicios.
"El objetivo de esta obra es rendir un homenaje a los primeros activistas, cuya lucha y valentía estaba quedando en el olvido, pero también profundizar en la historia de las primeras organizaciones sociales para generar debate pero desde una mirada diferente”, explica David Aruquipa, autor de la obra junto a Paula Estenssoro y Pablo Vargas.
Esta investigación revela el inicio de la visibilización homosexual en fiestas populares, así como la formación de agrupaciones orgánicas a partir de la irrupción del virus del VIH y del  sida; y también participación del movimiento TLGB en diferentes ámbitos de la vida social, política y cultural a lo largo de seis décadas.
Durante dos años, este grupo de investigadores y activistas recopiló material documental, fotografías y testimonios en todas las regiones del país, para reconstruir, por primera vez, la historia de este movimiento   que se resume en tres periodos.
El primero, escrito por Aruquipa, rescata la historia de personas que sufrieron maltrato y discriminación por mostrarse orgullosos de ser "maricas”.
Entre ellos se encuentra el cantante, compositor y bailarín Gerardo Rosas, conocido como el Q’iwa Gerardo, quien conquistaba las noches en las chicherías de Sucre con canciones populares.
Otro personaje emblemático fue el compositor cochabambino Jaime del Río -cuyo nombre de pila era Jorge Ramírez-, creador de cuecas y bailecitos cuyas letras eran reflejo de su vida marcada por la discriminación.
Esta etapa también está marcada por la aparición de personajes travestis como la China Supay y la China Morena en el Carnaval de Oruro y en la fiesta del Gran Poder de La Paz, así como  la organización de fiestas privadas, las coronaciones de reinas y  también la represión policial a la población homosexual, travesti y lésbica.
En la segunda etapa, desde mediados de 1980 a finales de 1990, Estenssoro explica que tras el retorno  de la democracia al país surgen las primeras agrupaciones orgánicas, tanto de gays como de personas con otra orientación sexual, a raíz de la crisis de salud pública que generó el virus del sida.  
En este periodo también se aborda la crítica feminista y la visibilización lésbica, la violencia contra los travestis y la necesidad de organizarse.
La conformación orgánica y política de las primeras agrupaciones dio lugar a los primeros congresos a escala nacional y una serie de talleres para combatir el sida.
Estos encuentros, propiciados por talleres sobre prevención de la enfermedad, permitieron -desde 1992- la organización de instancias como el Grupo Dignidad en Cochabamba, Uneldys en Santa Cruz y el Movimiento Gay en La Paz, que actualmente se conoce como Adesproc Libertad.
Durante la tercera etapa, que se desarrolla desde 2000 hasta la actualidad, se analiza el proceso de apropiación de espacios públicos y acciones culturales, como la realización de las primeras marchas de orgullo gay, los concursos de belleza trans y las nuevas demandas al Estado.
En este periodo hay una fuerte incidencia en políticas públicas, como la Cumbre Social por la Integración de los Pueblos, en 2006, que "permitió generar una visibilidad sin precedentes, articular un proceso planificado de incidencia política y mostrarse como un movimiento nacional organizado”, afirma Vargas.
Otro de los hitos fue la instalación de una Asamblea Constituyente en Bolivia, en 2005, donde lograron el reconocimiento de los derechos sexuales, la orientación sexual y la identidad de género.
Éstas y otras conquistas permitieron que el movimiento TLGB escriba su historia con una mirada reflexiva y sensible, buscando que esta publicación sea "una primera provocación a que se continúen con los estudios sobre esta temática, con un análisis investigativo, lejos de la farándula y la morbosidad”, concluye Aruquipa.

Presentación  libro
Texto La obra Memorias Colectivas. Mirada a la historia del Movimiento TLGB de Bolivia se presentará hoy, a las 19:00, en  la Vicepresidencia, ubicada en la calle Ayacucho, esquina Mercado.
 Feria La obra también se presentará en la Feria del Libro el domingo 13 de octubre, a las 15:00, y se venderá en el stand de la Cámara del Libro.  Vale 100 bolivianos y el CD multimedia junto al documental se venderán a 20 bolivianos.

CD multimedia complementa la obra
La obra Memorias Colectivas. Mirada a la historia del Movimiento TLGB de Bolivia, de los autores David Aruquipa, Paula Estenssoro y Pablo Vargas, se complementa con un CD multimedia en el que se encuentran las fuentes documentales del proceso de investigación.
Este material reúne la memoria visual del movimiento TLGB del país con fotografías, archivos hemerográficos, videos cortos, las entrevistas realizadas para el libro y versiones digitales de documentos de una gran parte de las organizaciones.
A esto se suma el documental Memorias Colectivas: una mirada al pasado para perturbar el presente, en formato DVD.
"Este documental, a través de la interpretación dialógica, recupera las voces reflexivas y críticas de personajes emblemáticos del movimiento TLGB”, asegura Aruquipa, presidente del Colectivo TLGB.

Esta noticia es de acceso restringido.

Para seguir leyendo, suscribete o accede a tu cuenta:

REGÍSTRATE INICIAR SESIÓN


Mensaje de Raúl Garáfulic, presidente de Página Siete

 

Estimado amigo lector:

Me dirijo a usted para agradecerle por su preferencia hacia Página Siete, que nos ha convertido en uno de los medios de comunicación más influyentes del país. 

En esta ocasión, necesito pedir su apoyo, mediante la contratación de una suscripción a Página Siete Digital. La evolución hacia un modelo de negocios de suscripciones digitales es una tendencia entre los diarios más importantes del mundo.   

Por un costo cercano a $us 5 al mes, los suscriptores recibirán acceso a contenidos premium de nuestro portal www.paginasiete.bo, como el periódico impreso digital (ePaper), varios “newsletters” temáticos, podcasts, más de 12 años de archivo digital (hemeroteca), y otros productos especiales.

Si bien el servicio que le ofrecemos es sustancial para mantenerlo bien informado, lo más importante es que usted ayudará a preservar la libertad de expresión, al permitirnos alcanzar el equilibrio financiero que todo periodismo independiente necesita. 

Durante los últimos tres años, los ingresos de los periódicos del país se redujeron dramáticamente. Primero, por la pandemia, que afectó la venta de periódicos impresos y, luego, por la caída de anuncios publicitarios, causada por la crisis económica actual.

En nuestro caso, la situación se complicó aún más, por el permanente acoso al que nos sometió el Gobierno, mediante agresivas auditorías y multas de varias instituciones del Estado, que, por supuesto, no se aplican a nuestros competidores.

También hubo presión directa contra algunos clientes, como la que provino de aquel funcionario que, con argumentos infundados, “sugirió” a algunos anunciadores que no publiquen en Página Siete, lo que, por cierto, es ilegal.

Adicionalmente, recibimos frecuentes ataques verbales y/o amenazas de líderes del partido oficialista, como Evo Morales, Juan Ramón Quintana, el Procurador General del Estado, y hasta de operadores judiciales, como el ex presidente del Consejo de la Magistratura y otros más. 

Para cerrar la brecha entre ingresos y egresos contamos con el profesionalismo, creatividad y capacidad de trabajo de nuestro comprometido equipo de profesionales, pero también necesitamos su apoyo. 

Defender la libertad de expresión es una buena causa porque nos permitirá seguir fiscalizando a los poderes del Estado, controlados, casi en su totalidad, por un mismo partido, para lograr una Bolivia más justa. 

Nuestro propósito es alcanzar 10,000 suscriptores, con el apoyo de quienes valoran nuestro trabajo. El objetivo es razonable, considerando que Página Siete tiene dos millones de lectores únicos por mes, según Google Analytics, de los cuales, 75% están distribuidos en todo el país y 25% son bolivianos que residen en el extranjero.

Suscribirse a Página Siete Digital es fácil con nuestro nuevo sistema “online”, que acepta pagos por QR, tarjetas de crédito/débito y otros, solo tiene que hacer clic en el botón al final de esta nota y seguir las instrucciones.

Su apoyo puede marcar la diferencia, muchas gracias.

Raúl Garáfulic Lehm
Presidente de Página Siete

 

Hacer click

 

NOTICIAS PARA TI

OTRAS NOTICIAS