Natalia Girard estudia, trabaja, hace lo que le gusta en EEUU y también añora Bolivia

La periodista estuvo durante más de 20 años en tres canales de la televisión nacional. En la actualidad radica en Florida y es el nuevo rostro de la cadena Univisión. Ahora, además, incursiona en la radio.

Gente & Lugares
lunes, 27 de junio de 2022 - 5:00

Vuela alto, impulsada por el viento bajo sus alas... y el viento bajo sus alas es su mamá, María, a quien de cariño le dicen Nana. Natalia Girard está agradecida a ella, a Dios, a su esposo... se encuentra sana, le va bien en su nuevo trabajo, tiene motivos para sonreír y sigue estudiando. Le sobran las razones para sentirse feliz. Luego de 24 años de trabajar en tres canales de la televisión en Bolivia ella volvió a salir en las pantallas, esta vez en Univisión SWFL, Noticias Wink, el medio líder en noticias en el suroeste del estado de Florida, Estados Unidos.

Su voz se oye cálida y de pronto le llega la nostalgia. Aunque está a miles de kilómetros es fácil adivinar su sonrisa, aquella que alegró las pantallas de Bolivisión, PAT y Unitel durante más de dos décadas, y hasta es posible imaginar sus gestos. Desde Florida explica algo de lo que fue su trayectoria en Bolivia: “Construí mi carrera con esfuerzo y estudios desde que estaba en colegio. Muchas personas me vieron crecer en televisión ya que no dejé de trabajar ni un solo día en toda mi carrera. No hubo un día de mi vida en que no tratara de ser una mejor versión mía, por eso cuando dejé pantallas lo hice en paz y agradecida por todo lo que aprendí y recibí de las personas maravillosas que conocí como periodista”.

Continúa: “Dejé Bolivia porque mi esposo tuvo la idea expandir la empresa en la que trabaja y yo sentía que era tiempo de apoyarlo. Sé que lo que él haga siempre será un éxito. Además ya llevaba 24 años de estar en pantalla ininterrumpidamente y sentía que me haría bien un cambio; para ser honesta, pensaba incursionar en otras áreas laborales”.

$!Natalia en alrededores de las oficinas de Wink. Trabaja en dos turnos.

Natalia pasó por todas las facetas del periodismo televisivo, hizo coberturas de calle y fue un referente en la presentación de noticias. Madrugar, ir a sitios conflictivos, lidiar con manifestaciones y también reportear noticias gratas fueron parte de su trabajo.

Si bien su rostro y la amabilidad con la cual trataba a sus invitados en Unitel es una de las facetas que más se recuerda de ella, detrás de aquella persona de apariencia frágil hay una mujer estudiosa que no suele quedarse estancada. Es titulada en Comunicación Social y tiene una Maestría en Dirección de Empresas (MBA), cuenta con un diplomado en Educación Universitaria y una especialidad en Periodismo y Salud que cursó en una de las mejores escuelas de Nueva York. También tiene retos propios cumplidos, de los cuales habla muy poco, por ejemplo fundó y administró la Eco Escuela Infantil Hope, una entidad educativa dedicada a la formación inclusiva y accesible para padres y madres con escasos recursos económicos.

Dejar la televisión fue un paso muy importante en su vida. En 2020 se lució con la transmisión de mando presidencial e informó en vivo y directo desde la plaza Murillo, fue uno de sus últimos contactos con la televisión en el país. Ya tenía una decisión tomada: dejar el periodismo y radicar en Estados Unidos, junto con su esposo Luis, con quien se casó en 2018.

$!Girard en el centro, junto con parte de su equipo de trabajo.

Nuevos rumbos

Es, casi, como si ahora viviera en otro mundo. Allá el calor comienza temprano y no acaba al caer el sol, la humedad es una constante y no hay montañas por donde cuelgan las casas en su mayoría color ladrillo, ni existen las calles con subidas y bajadas, ni los coches que en las trancaderas están a 20 centímetros de distancia unos de otros van tocando bocina... Allá es otro país, asimismo ella extraña la ciudad de La Paz desde sus comidas hasta su rutina en apariencia caótica.

Y aunque nació en Portland, Oregon (Estados Unidos) tiene a Bolivia en la piel, la memoria y sus anhelos. Este país es un lugar del mundo inigualable para ella. “Ahí están mis recuerdos y familia”, sentencia.

$!La periodista tuvo dos propuestas importantes de trabajo.

En su nuevo lugar de trabajo se la ve con la seguridad y el carisma de siempre y, al alcance de la mano, tiene una taza con la imagen de una llama y la palabra Bolivia inscrita. Una estampilla de la virgen también está cerca.

Se escribe fácil, pero comenzar una nueva vida en otro país fue complicado. “Me tocó invertir mucho tiempo conociendo el mercado laboral en Estados Unidos. Fui aceptada para estudiar un masterado en Comunicación en la Universidad de Florida y pude conocer a personas del medio. Apliqué a cargos que eran publicados por las estaciones televisivas y me entrevisté con personas muy interesantes. Lo curioso de mi proceso fue que durante muchos meses no tuve respuesta alguna de mis aplicaciones y ese silencio me tenía algo estresada. Pero después de esa tensión llegó lo mágico, porque se me abrieron dos grandes puertas casi en simultáneo; fue con un día de diferencia”. Se decidió por la empresa en la cual encontró más empatía, cariño y profesionalidad.

Recuerda que no sólo tuvo que pasar pruebas de estudio, con manejo de por lo menos seis pantallas y comandos nuevos, también tuvo que improvisar, hacer traducciones, editar, grabar y redactar. “Hubo una prueba que me llamo la atención y esta fue la de socialización y ambiente laboral; luego de varias reuniones con los directores de noticias y la productora ejecutiva me dejaron sola con mi grupo de trabajo para que observen el relacionamiento, ya que para ellos un ambiente de respeto y paz es muy importante”, dice.

El día de prueba comenzó a las 9:00 y concluyó a las 16.00. Una hora después, los ejecutivos de Univisión SWFL le hicieron una propuesta laboral que ella aceptó. Volvió a su casa con la alegría pintada en el rostro... y entonces lloró de felicidad.

$!Una llama boliviana se encuentra en la taza de Natalia.

Ahora trabaja para un grupo multimedia que además de Univisión SWFL; también es dueño de Wink news (canal líder de noticias en inglés para el sur de Florida) y están afiliados con redes televisivas muy grandes como por ejemplo CBS y Fox Sports. Natalia cuenta que el grupo es propietario de radioemisoras en inglés y español, revistas impresas y, por si fuera poco, tiene los radares meteorológicos más modernos, precisos y con tecnología de punta.

“El manejo de la noticia es muy ético y exigente. Y me impresiona ver cómo el estudio de televisión que tenemos nunca apaga luces, ya que el equipo de noticias de inglés y español trabaja 24 horas al aire”, relata la mujer que en sus momentos libres se dedica a conocer lugares en el país que la acoge, y va acompañada de su esposo.

Actualmente trabaja en la presentación de noticias. Está en cercanía con la comunidad latina a la cual ayuda con información útil, simple y clara. Lo nuevo de esta etapa, además de muchas cosas, es que incursionó en radio. Su voz se escucha en los programas matutinos y en la noche se aprecia su rostro en las pantallas. Además ya está comprometida con eventos públicos de ayuda a los latinos que están en suelo estadounidense.

Vida después del trabajo

Natalia es de las mujeres que disfrutan de los documentales de investigación periodística y suele ver los programas de The History Channel. Las historias de Jesús y las bíblicas son sus preferidas.

Al momento de hablar de películas, ella se queda con Enola Holmes, la historia que narra las aventuras de la hermana adolescente del detective Sherlock. La joven crece junto con su madre en un mundo maravilloso, hasta que la mamá es secuestrada y la adolescente va tras la mujer que le dio la vida. A la periodista le gustan los filmes en los cuales las protagonistas mezclan inteligencia y valentía.

En la vida real Natalia también va tras su destino y todas sus aventuras no las vive sola, pues siempre está acompañada. “Dios es mi Padre, manager y guía. Siempre estoy muy apegada a Dios y todo el día hablo con Él”, cuenta. Al referirse a su madre, Girard revela que es el impulso de su vida, es el viento bajo sus alas...

Y cuando se le pregunta ¿cuál es su canción preferida?, Natalia parece alzar las manos para escoger una estrella del infinito de estrellas musicales y se queda con una pieza, la obra Sobre tu regazo, de Jesús Adrián Romero.

Parte de la letra del tema dice: “Sobre tu regazo ponme ahora, y en mi corazón marca la hora para volver a comenzar... que sea un momento sin igual, sin precedente singular, para empezar”, a ella le encanta. Y es casi como si la canción hubiera sido hecha para la periodista, porque Natalia vuelve a comenzar en un país que la recibe con los brazos abiertos; allá renace y se encuentra feliz, muy feliz... aunque añorando a Bolivia.

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