Si su gallina o gallo de Alasita pasada le incumplió, rómpalo para un nuevo amor

Si estas illas (amuletos) obtenidas el año pasado no realizaron su pedido, debe deshacerse de ellas. Los billetitos y otras miniaturas puede intercambiarlas el 24 de enero o quemarlas la noche de San Juan.

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La Paz - lunes, 23 de enero de 2023 - 5:00

Si su gallina o gallo de una Alasita pasada le incumplió su deseo, no lo dude: ch’allelo, rómpalo y despáchelo, antes de volver a pedir al Ekeko un nuevo amor. Y es que como dicen las artesanas, lo que no es para usted es mejor dejarlo ir. Pero, además, recuerde que hay otras miniaturas e illas (amuletos) que tienen el mismo fin.

“Solemos acumular las miniaturas que nos compramos o nos regalan en Alasita, porque son la representación de nuestros anhelos, de todo aquello que queremos. Pero hay que despacharlas, porque uno almacena una gran cantidad de miniaturas. Claro que eso no se hace así nomás, cuando lo ch’allamos, llamamos su ajayu y le damos el nuestro, por eso debemos despachar nuestras illas de una forma especial”, señala el amauta David Ticona.

En su librero, Rocío Tarquino tiene un ejército de gallitos de alasitas pasadas. Blancos, rojos, negros y hasta tornasoles se paran sobre ollas de oro, edificios y hasta títulos profesionales. Y aunque por cada uno de ellos, asegura, hubo un pretendiente, ninguno se quedó a formar una pareja estable.

“Son 15 gallitos. Todos, regalados, pero ninguno ha funcionado. Me da pena botarlos”, dice Rocío entre risas. “Ahí los tengo... por si acaso”, carcajea.

Le han dicho que los regale, que los ch’alle, que los lleve a los pies del Ekeko de piedra noche antes del 24 de enero y hasta que simplemente los rompa.

Su dilema es el de muchos paceños que acumulan no sólo gallitos y gallinitas, sino terrenitos, casitas, carguitas de alimentos, maletitas y billetitos.

“Los gallos y las gallinas hay que romperlos. Bájele la cabeza y tírelo”, sentencia una de las artesanas de la Feria de Alasita. “Cuando no es para ti, es mejor dejarlo ir. Si guardas lo que no funcionó, no habrá espacio para uno nuevo. Hay que romperlo”, coincide otra.

Además de los billetitos y casitas, cuando uno piensa en Alasita, piensa en gallitos y gallinitas. Según la tradición, estas figuras de yeso son para las personas solteras, para que consigan pareja. Cada color tiene un significado y cada año se reinventan con nuevas cualidades.

Según las artesanas, los gallos de color blanco significan inocencia y es ideal para las jóvenes solteras. Los negros son para las viudas o cuando se busca que la boda sea casi de inmediato. Dicen que los naranjas son para las divorciadas y los rojos, para las que buscan hombres cariñosos. Lo mismo aplica para las gallinas que los varones buscan para conseguir pareja. Para asegurar un buen partido, las figuras son adornadas con joyas, monedas doradas, papeles y propiedades. Y ojo, debe ser un regalo, sino no funciona.

Para el amauta Ticona, su percepción del gallo es diferente. “Nuestra cultura es viva y todo el tiempo cambia. Los gallitos y gallinas son algo reciente, un imaginario creado por las personas”, dice. Explica que la cosmovisión aymara maneja lo fractal (que repite algo a diferentes escalas), por lo que cuando se quiere algo, se hace o busca lo mismo en miniatura. En la ch’alla se llama su ajayu, se pide y se cumple.

“Para nosotros todo lo que nos rodea tiene ajayu y energía, el dinero, la papa, las casas y las personas. Bajo ese principio, si se compran o les regalan un gallo, lo más lógico es que obtengan uno de verdad. Desde el punto de vista amautico y fractal, el gallo no tiene nada que ver, pero como representación e imaginario, también puede funcionar”, explica.

Señala que en la cosmovisión aymara hay otras illas para conseguir pareja, como la munacha (del vocablo aymara munay, querer). Esta illa es la representación en piedra de una pareja abrazada. Aunque menos llamativas, estas illas también son parte de los rituales de Alasita.

También se venden y funcionan los novios en miniatura, similares a los que se ven de adorno en las tortas de boda.

En todo caso lo importante es la fe y prueba de ello son los centenares de testimonios que dicen que los gallos, las munachas y los novios funcionan.

Pero sea que tenga gallos, gallinas u otras miniaturas, debe saber cuál es la forma ideal de deshacernos de ellas. Y es que lo que se compra y recibe con tanto anhelo y fe, no se puede, simplemente, tirar a la basura. Hay que hacer un despacho.

“Esto se lo debe hacer al año siguiente de la obtención de la illa. Para que esa energía no se pierda, se debe llevar las miniaturas a una waka, un lugar sagrado, y ch’allarlo. Mejor si es con un yatiri, pero si no, uno mismo lo puede hacer con alcohol, vino y mucha fe. Con cariño y energía debemos pedir que se cumpla y quemarlo en una mesita”, detalla Ticona.

Lo mismo aplica si las miniaturas son compradas en Urkupiña u otra fiesta similar.

En el caso de los billetitos, las artesanas de la feria dicen que también pueden ser intercambiados el siguiente 24 de enero. “Si el año pasado te compraste para obtener un préstamo, este año tienes que llevarlo y pagarlo a alguien. Así para terminar con tu deuda”, explica una feriante.

Otro dice que la noche antes al 24 de enero, las personas llevan estas cosas a los pies del Ekeko de piedra del Parque Urbano Central, como una forma de regresarle la abundancia que les dio. Ahí otros toman esta fortuna que uno deja. “Mis abuelos quemaban sus billetitos y carguitas la noche de San Juan porque al día siguiente se veía la suerte. Este año ahí me desharé de mis gallos”, dice Rocío, que este 2023 optará por otra miniatura.

“Nuestra cultura es viva y todo el tiempo cambia. Los gallitos y gallinas son algo reciente, un imaginario creado por las persona”.
David Ticona, amauta

Alasita: habrá control de venta de billetes

La Intendencia de La Paz anunció que sólo se permitirá la venta de billetes en miniatura o más grandes que los normales en comparación con la moneda nacional o extranjera. Dijo que los que se parezcan en tamaño normal serán confiscados y denunciados.

“El material reproducido debe ser inferior o superior en un 50% al billete original, además debe presentar la leyenda que diga ‘sin valor legal’ o ‘banco de la fortuna’ para distinguirlos de un billete original y que el material usado para la reproducción no genere confusión”, dijo el intendente edil, Christian Oporto.

Según el funcionario, se socializó este aspecto con la directiva de la Federación Nacional de Artesanos y Expositores de la Feria de Navidad y Alasitas (Fenaena) y que se realizarán los controles respectivos por los puestos de venta.

“Las personas que incumplan con las disposiciones serán sancionadas con el decomiso de los billetes. Pondremos a conocimiento del Banco Central de Bolivia y de la Policía Boliviana. No hay que olvidar que el comercializar moneda con las mismas dimensiones podría entenderse como un delito de falsificación”, explicó Oporto.

La Intendencia desplegará grupos de efectivos para el control en la Feria de la Alasita con el objetivo de inspeccionar el manejo adecuado de los alimentos y que los billetes en miniatura cumplan con los requisitos de venta legal, de acuerdo con la normativa.

El Banco Central de Bolivia indicó que la reproducción de billetes con las mismas dimensiones que los originales se considera una falsificación y se constituye en un delito tipificado por el Código Penal.


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