Debate

La última travesura del Zorro

La nota es un fragmento de los ensayos y crónicas de la revista Lo que se calló, que se presentó la semana pasada y se distribuye en el país.
sábado, 23 de noviembre de 2013 · 19:14

Abdel Padilla
periodista

Durante los últimos días de gobierno del expresidente Sánchez de Lozada, cuando la crisis era irreversible y ya se rumoraba una sucesión constitucional, Goni recibía informes sobre lo que sucedía en las calles de un círculo de "amigos” cada vez más cerrado.
Dos de ellos eran sus ministros de Defensa y de Gobierno, Carlos Zorro Sánchez Berzaín y Yerko Kukoc, aunque ambos con visiones enfrentadas de la realidad, y que el Mandatario resumía en un juego de palabras con el poco humor gringo que le quedaba: "Cuando escucho a Carlos me antojo una Coca-Cola, pero cuando escucho a Yerko quiero tomar veneno”, recuerda el exministro Dante Pino.
Diez años después, Sánchez Berzaín -ahora convertido en director de un centro de líderes en EEUU para analizar la democracia en la Latinoamérica- aún asesora a Goni. Lo hace a pesar de los 1.700 kilómetros que los separa entre Washington y Miami, sea en temas personales, sea para esquivar los citatorios -si es que acaso llega alguno- del juicio de responsabilidades o simplemente para comentar el día a día en Bolivia, que hoy por hoy es gobernada por uno de los actores movilizados que presionaron su salida, Evo Morales.
Goni no ha dejado de confiar en el Zorro, en el hombre que se convirtió esos días en sus ojos y en sus manos, quien en plena crisis le repetía al oído y en público "no pasa nada”, quien estuvo y hasta lideró los momentos más conflictivos, quien lo acompañó en sus últimos minutos en el país y subió junto a él en el avión rumbo al autodestierro; el hombre del poder detrás del trono, el Zorro detrás del Gringo.

¿Guerra civil?
En algún momento entre las 9:45 y las 10:45  del viernes 17 de octubre de 2003 triangularon en una conversación en la casa presidencial de San Jorge el expresidente Sánchez de Lozada; el jefe de NFR, Manfred Reyes Villa, y el exministro de Defensa Carlos Sánchez Berzaín, este último por teléfono y en altavoz.
El intercambio de mensajes fue acalorado aunque con un tono de resignación por el anuncio de salida de la coalición gubernamental de Reyes Villa, decisión determinante para desencadenar la renuncia de Sánchez de Lozada.
El último intento por retenerlo fue una llamada de Goni al Zorro, quien en el acto comunicó un plan: dejar pasar a los miles de movilizados y marchistas a la ciudad para generar un caos de proporciones, con posibles tomas de edificios públicos y hasta de casas privadas, y así forzar a los Cascos Azules de Naciones Unidas a intervenir ante una inminente guerra civil.
Reyes Villa no sólo desestimó la desesperada propuesta, sino que volvió sobre sus pasos, abandonó la antesala de la recámara presidencial y comunicó afuera, en una improvisada conferencia de prensa, su decisión de alejamiento definitivo de la coalición.
De la charla y el suceso se ha comentado bastante los últimos 10 años. ¿Sucedió realmente o es un mito? Algunos de los protagonistas que estuvieron ese día en la residencia de San Jorge confirmaron la propuesta del exministro de Defensa, aunque ninguno lo hizo con nombre y apellido.
Alguien que no estuvo en la casa pero que mantuvo contacto y recibió información de primera mano fue Óscar Guisoni, periodista argentino y miembro del equipo de campaña de Goni para las elecciones 2012, que hoy recuerda lo que puede ser el referido incidente: "Si el Presidente no renuncia, él (Sánchez Berzaín) sigue matando gente… En un momento determinado, en las jornadas de octubre, cuando ya había como 100 muertos, Sánchez Berzaín le dice al Presidente: ‘Con 500 o 1.000 más esto se para’… Ahí, el Presidente decide irse”.

"Un tipo que no medía
consecuencias”
Hay una característica en la conducta de Sánchez Berzaín que comparte gran parte de quienes estuvieron cerca de él los últimos meses del gobierno del MNR: minimizaba las crisis, subestimaba la acción de los movilizados y no parecía guardar remordimiento por las consecuencias de sus actos, ni siquiera cuando éstos derivaban en muertos.
"Recuerdo que (el viernes 17), estando en la residencia presidencial, vi salir a Jaime Paz lagrimeando, pero él (Sánchez Berzaín) decía que todo estaba controlado, que no se preocupen… La fuerza como recurso seguía siendo para él una opción, nunca debía haber vuelto al gobierno después de Febrero Negro”, recuerda Luis Eduardo Chichi Siles, exdiputado y hoy portavoz nacional del MNR.
Quien aconsejó "la burrada esa de meter al Ejército (en Febrero Negro) para sofocar la rebelión de la Policía” y luego ordenó que se "retiren ambas fuerzas”, dejando así a la ciudad librada a la furia popular fue el ministro de la Presidencia, Carlos Zorro Sánchez Berzaín, "un tipo que no medía consecuencias”, sentencia Guisoni.

"Era el hombre de la embajada”
La noche de la cena de festejo, luego de haber ganado las elecciones de 2002, el periodista argentino Óscar Guisoni, y quien formó parte de la campaña, se acercó a Goni e intentó sacarse la espina de una duda que llevaba atragantada desde hace mucho: "Perdón, Presidente –le dijo-, cómo es que jugaron tanto con fuego al coordinar, vía el ministro Sánchez Berzaín, la intervención del embajador estadounidense Manuel Rocha”, en referencia a las declaraciones del diplomático norteamericano días antes de la elección, condicionando el apoyo de su país a no votar por el entonces dirigente cocalero Evo Morales.
El efecto político fue inmediato: Morales subió su votación y desplazó al segundo, Manfred Reyes Villa, de la NFR, que le pisaba los talones al MNR en intención de voto.
Goni entonces preguntó: "¿De verdad Carlos hizo eso?”. A lo que Guisoni replicó: "Presidente, yo creía que lo había hecho con su anuencia”. "No, no -dijo Goni-, yo jamás habría autorizado algo así”.
"Yo lo noté sincero”, comenta hoy Guisoni, para quien, sin duda, Sánchez Berzaín "era el hombre de la embajada” estadounidense.

Alguien que no estuvo en la casa pero mantuvo contacto y recibió información de primera mano fue Óscar Guisoni, periodista argentino y miembro del equipo de campaña de Goni 2012.

Mensaje de Raúl Garáfulic, Presidente del directorio de Página Siete

El coronavirus ha causando la peor crisis económica que me ha tocado vivir en casi 40 años de experiencia profesional y algunos expertos anticipan que la recuperación podría tomar un par de años.

La dramática caída de nuestros ingresos ha puesto en riesgo la estabilidad financiera de Página Siete.

Para salir de la crisis necesitamos reinventarnos hacia contenidos digitales y un paso en esa dirección es nuestra nueva aplicación PaginaSietePro, que está disponible en Apple Store y Google Play.

La aplicación contiene información en tiempo real, la versión completa del periódico impreso y próximamente, información y servicios exclusivos que no estarán disponibles en otras plataformas.

Tu suscripción a la aplicación nos permitirá seguir ejerciendo un periodismo de calidad, con la información completa y el análisis y contexto que nos caracteriza.

Medios de comunicación independientes y valientes son imprescindible para la vida en libertad y democracia. Página Siete lo demostró en varios momentos difíciles que nos tocó vivir durante los últimos años.

Muchas gracias por tu apoyo.

Para suscribirte, descarga la aplicación de Apple Store o Google Play haciendo clic en uno de los siguientes botones:

Apple Store

Google Play

Consultas


   

61
1

Comentarios