Cosas de ciudadanos

El adelantado

Juan Carlos Salazar
jueves, 19 de diciembre de 2013 · 21:58
Cuando llegó a La Razón en 1948 a sus 18 años, procedente de La Patria de Oruro, ya era un periodista hecho y derecho, y cuando se incorporó a la Universidad de Michigan en 1964 para cursar la maestría y el doctorado en Comunicación, era un "comunicólogo” formado. Luis Ramiro Beltrán siempre fue un adelantado a la hora de abrir caminos.

Una foto de la época recuperada por René Carvajal  Vargas para su libro Un cuento de hadas para adultos, en homenaje al maestro, lo muestra junto a Alfonso El Abate Tellería, Hugo Alfonso El Padrino Salmón, Ramiro Cisneros y Walter Montenegro como integrante de la generación precursora del periodismo profesional boliviano, aquella que se fogueó en la redacción del primer "diario moderno” de Bolivia, el que fundó el magnate minero Carlos Víctor Aramayo.

La revolución de las nuevas tecnologías y la explosión de las redes sociales han puesto de moda conceptos tales como "periodismo ciudadano” y "periodismo participativo”. Sus teóricos hablan de democratizar la información, de "desintermediarla”, de hacer partícipes a los ciudadanos del proceso informativo y comprometerlos en la elaboración y difusión de sus contenidos, en una suerte de "democracia virtual” que encuentra su natural correlato en la "democracia participativa”. "El objetivo del Periodismo Ciudadano es incitar a cambios”, escribió el español Koldobika Meso Ayerdi.

¡Esto me suena!, dijo un estudiante de Comunicación Social en una clase de Periodismo Ciudadano. ¿Quién lo dijo antes?

Cuando Luis Ramiro Beltrán acudió a Ottawa en 1983 para recibir el Premio McLuhan, el "Nobel de la comunicación social”, ya había escrito sobre la necesidad de "democratizar la información” y de configurar un "modelo de comunicación alternativo horizontal”, y había propuesto "un cambio de la comunicación vertical/antidemocrática hacia la comunicación horizontal/democrática”.  En su famoso ensayo Adiós a Aristóteles. La comunicación horizontal (1979), había definido la comunicación como un "proceso de interacción social democrática”.

Sí, lo dijo dos décadas antes de que Bill Kovach y Tom Rosenstiel  afirmaran que "el propósito del periodismo consiste en proporcionar al ciudadano la información que necesita para ser libre y capaz de gobernarse a sí mismo”. Lo dijo cuando no era moda y cuando no existían "comunicadores” ni escuelas de Comunicación, porque el periodista que se inició como aprendiz a los 12 años en La Patria y llegó a Jefe de Redacción a sus 16 años, siempre fue un pionero y un revolucionario. Aunque en esa época él no lo supiera.

Valorar noticia

Comentarios