Semblanza

De alcalde clonable a demonio neoliberal

Retrato del primer político opositor en postularse como candidato para las próximas elecciones presidenciales.
viernes, 06 de diciembre de 2013 · 21:14
Juan Carlos Salazar

periodista

Todo político llega a las urnas con un debe y un haber. El balance corre por cuenta del electorado y el saldo se mide en votos.

Nada queda del compadrazgo por Eva Liz, salvo el recuerdo del anillo que le regaló por sus 15 años. Fue su madre, Francisca, quien lo nombró padrino y lo hizo compadre del presidente Evo Morales. También está en el recuerdo el festejo del Bicentenario, el día en que el Mandatario quiso "clonarlo” como alcalde. Desde la ruptura de la "alianza estratégica”, hace cuatro años, no se han vuelto a ver ni hablar. No tienen ninguna relación. Con seis juicios de por medio y la Fiscalía marcándole el paso, Juan Del Granado se convirtió de la noche a la mañana en demonio neoliberal.
Todo político llega a las urnas con un debe y un haber. El balance corre por cuenta del electorado y el saldo se mide en votos. Sin embargo, en política, debe y haber son valores relativos. El debe de un candidato suele estar en el haber de su rival y viceversa. Por eso, a nadie llama la atención que el aliado de ayer sea el rival de hoy. Depende de la coyuntura.  
El exalcalde paceño y ahora candidato opositor tiene en su haber una larga militancia en la defensa de los derechos humanos, con el único dictador latinoamericano entre rejas como trofeo, y una gestión municipal avalada en las urnas, pero él mismo anota en la columna roja de su trayectoria política dos "errores históricos”. Y no es precisamente la alianza con Evo Morales uno de ellos. Él contabiliza las "decisiones colectivas” que le tocó asumir como dirigente de los partidos en los que militó antes de fundar el Movimiento Sin Miedo (MSM), hace 14 años, y que ahora sirven de munición para sus adversarios políticos.
Se inició en la "batalla política” muy joven, a los 17 años, "en las jornadas de agosto de 1971”, reivindica, en alusión a la resistencia al golpe militar que encabezó el entonces coronel Hugo Banzer Suárez en contra del gobierno de izquierda de Juan José Torres. "¡Han pasado 43 años!”, dice al evocar sus ajetreos juveniles. En marzo pasado cumplió 60 años. Al ensayar un balance de lo que él mismo define como su "contribución al esfuerzo colectivo” en la lucha por la democracia, no duda en afirmar que está viviendo la "última etapa” de su vida política. "¡Póngale fecha!”, desafió en una entrevista con Página Siete.
Fue fundador del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), en septiembre de 1971, en plena dictadura banzerista, pero se escindió del partido para formar el MIR-Masas cuando Jaime Paz Zamora se acercó al general Banzer Suárez en el llamado "Pacto por la democracia”, en 1989. Tras el fracaso electoral del MIR-Masas, en marzo de 1999 fundó el Movimiento Sin Miedo (MSM), que lo postuló a la Alcaldía de La Paz.
Sufrió cárcel y exilio durante las dictaduras militares. Juan sin miedo dijo haberlo sentido a sus 23 años, cuando estuvo preso. "Estaba incomunicado por cuatro semanas en un roperito, cuarto de aislamiento en el que sólo podía caber una persona de pie, tuve muchísimo miedo. Sólo me sacaban para los interrogatorios en los que me golpeaban tres veces al día”, recordó en una entrevista con ERBOL.
Juan Del Granado ganó fama como el abogado que envió a prisión a Luis García Meza por los delitos de genocidio y violación de los derechos humanos. Tras un proceso de casi 14 años, en 1993 logró que la Corte Suprema de Justicia condenara al "narcodictador” a 30 años de cárcel sin derecho a indulto. Durante el proceso  sufrió todo tipo de ataques e incluso amenazas de muerte de sectores vinculados a la dictadura. "Juan fue muy valiente y perseverante hasta lograr la condena”, dijo la viuda de Marcelo Quiroga Santa  Cruz, Cristina Trigo. De esa época le viene el apodo de Juan sin miedo.
Fue elegido alcalde por primera vez en 1999 y reelegido en 2004 para un nuevo mandato de cinco años, a cuyo término, tras la ruptura con Evo Morales, cedió la antorcha a Luis Revilla. Pero no es la "alianza estratégica” con el Movimiento Al Socialismo (MAS) en la primera fase del "proceso de cambio” -que le permitió a Morales arrasar en la ciudad de La Paz-, la causa de sus actuales dolores de cabeza, sino las decisiones que adoptó con el MIR-Masas y el MBL.
"Yo siempre he sido parte de colectivos, nunca he tenido un rol individual o personal, ni siquiera en el juicio contra Luis Gracia Meza”, dice en su mea culpa. "He tenido alianzas personales, pero han sido alianzas definidas por estructuras políticas y yo asumo esas alianzas”, sostiene cuando se le pregunta sobre el tema. Alude a la decisión que adoptó el MIR-Masas en 1985, cuando Hernán Siles Suazo acortó su mandato y el partido pidió el voto en blanco, en un momento en que "la gente estaba buscando una alternativa a lo que se venía como la rearticulación de la derecha”.
Pero el error que más le pesa es la alianza postelectoral del Movimiento Bolivia Libre (MBL) con Gonzalo Sánchez de Lozada en su primer periodo, porque es la que le echan en cara Evo Morales y Álvaro García Linera. "La prioridad de entonces -explica- era impedir el retorno de Banzer al poder por la vía democrática. Sánchez de Lozada parecía el mal menor, pero fue un error porque no vislumbramos que se venía una rearticulación conservadora de mucha mayor envergadura detrás de la aparente figura centro reformista de Sánchez de Lozada”.
"El MSM nada tiene que ver con Sánchez de Lozada. Era Juan Del Granado, pero ni siquiera solo, era el MBL el que acordó esa alianza”, dice al responder a los ataques del MAS y del Gobierno. "A estas alturas es tal el garabato, tal la caricatura que hace el señor Evo Morales y el señor García Linera de mí, que pareciera que Juan Del Granado privatizó las empresas y Sánchez de Lozada le ayudó un poquito”, afirma. Recuerda que como parlamentario del MBL fue presidente de la Comisión de Derechos Humanos: "A Evo Morales lo saqué dos veces de la cárcel, reivindiqué los derechos humanos de García Linera, de su hermano Raúl”.
En su santoral político figuran Marcelo Quiroga Santa Cruz, Luis Espinal y el dirigente minero Artemio Camargo, a quienes menciona como "asesores y guías perpetuos”, el primero por su lucidez intelectual, el segundo por su espiritualidad y el tercero por la amistad. De centro izquierda, ¡nunca!, dice al hablar de su ideología. "Nacimos como izquierda democrática que se planteaba una lucha frontal contra la corrupción, la partidocracia y el neoliberalismo”, sostiene al justificar las coincidencias que apuntalaron su alianza con el MAS. "El impulso del hastío, el impulso de los cabreados que a nosotros nos llevó a la Alcaldía el 2000, es el mismo que llevó a Morales al Palacio en 2005”, sostiene.
Juan Del Granado dice que acudirá solo a las urnas. No quiere "juntuchas” como compañía para esta nueva andadura política. El 11 de noviembre pasado madrugó para convertirse en el primer candidato opositor. Las elecciones de octubre próximo dirán si  Juan sin miedo  amaneció más temprano.

Valorar noticia

Comentarios