Estancamiento educativo

La educación universitaria boliviana acumula un retraso de al menos un siglo, dice Corro, y no corresponde a las aspiraciones de las nuevas generaciones.
lunes, 29 de diciembre de 2014 · 19:07

Bernardo Corro
Doctor en economía y maestro en antropología 

En un artículo anterior sobre este tema (Página Siete 15/09/2014)  estimábamos que la universidad boliviana, sobre todo la autónoma, acumulaba un atraso de "por lo menos 50 años”. El vicepresidente del Estado Plurinacional, Álvaro García Linera, sugirió por su parte (Página Siete 31/10/2014) que el atraso era en realidad "de 100 años”. Este atraso secular genera graves daños al país. La universidad, que debería ser la institución que contribuye a mejorar la economía y el bienestar de la sociedad mediante sus titulados, se convirtió más bien en un peso que absorbe un presupuesto gigantesco.

El atraso es tan grande que el gobierno reconoció que no podía contar con profesionales titulados por ella para ejecutar proyectos tecnológicos que requieren de conocimientos técnicos contemporáneos. Se vio, por consiguiente, en la necesidad de becar a universidades extranjeras a un grupo de titulados por las universidades locales. Lamentablemente, sólo 60 sobre 640 postulantes superaron la prueba para obtener las becas, lo que ratifica el bajo nivel de las universidades autónomas o privadas. Ante esto, el vicepresidente recomendó un plazo de "diez años” para que las universidades se modernicen.  
Lo lamentable es que mientras el Estado, es decir el país, realiza un fuerte sacrificio presupuestario para enviar becados al exterior, la universidad boliviana rechaza anualmente a profesionales bolivianos que retornan al país luego de obtener, por su cuenta, brillantes doctorados y maestrías en las mejores universidades del mundo. Se prioriza a licenciados de nivel inferior, sobre todo a amigos y compadres.   
 ¿Cómo es que se acumuló semejante atraso? La "dinámica” universitaria que prevaleció durante el siglo pasado no tendió en realidad al mejoramiento de sus estructuras académicas, es decir, a la superación de sus estudiantes, sino al estancamiento. Existen factores sobre todo sociológicos que explican el atraso. 
Primeramente, en las primeras décadas del siglo pasado, los licenciados que dirigían las universidades públicas  establecieron estructuras en la perspectiva del corto plazo  y no a las de largo plazo, que requería el desarrollo del país. Éstas se consolidaron luego en estructuras inamovibles, caracterizadas por la existencia de "un solo ciclo universitario”, el de "licenciatura”, y la exclusión de los ciclos superiores de maestría y de doctorado. Según este pensamiento, Bolivia no necesitaría de ciclos superiores, es decir, de ciclos de capacitación mediante la investigación, como en las  universidades avanzadas. Estos ciclos, en que no se imparten más las materias básicas de licenciatura, son los que imprimen la dinámica de modernización permanente en las universidades extranjeras, lo que redunda en la prosperidad de sus países. 
En segundo lugar, las estructuras de estancamiento establecidas el siglo pasado tenían como "motor de reproducción” las luchas políticas permanentes y las elecciones periódicas para elegir a sus "dirigentes académicos” –rectores, vicerrectores, decanos, vicedecanos y directores-. Estas luchas encarnizadas, denominadas erróneamente "libertad política e ideológica”, no contribuyeron al mejoramiento académico de los estudiantes sino simplemente al logro de intereses personales prebendales y patrimoniales de pequeños grupos. Las elecciones constituyen, en realidad, el medio legitimador para que grupos de docentes accedan a un nivel social que los transforman en "oligarquías burocráticas universitarias”. Gracias a la protección que otorga la "autonomía”, estas oligarquías transforman a las universidades en su patrimonio dirigido al estancamiento.        
En tercer lugar, para disfrazar su inmovilismo y para impedir la creación de ciclos gratuitos de maestría y de doctorado, la oligarquía crea los famosos "posgrados pagados”, "centros de investigación”, cursos de "magister”, de "educación superior” y otros inventos creativos y remunerativos. Éstos significan ingresos interesantes, ya que cuestan sumas millonarias a los estudiantes, pero, lamentablemente, éstos reciben durante varios años "cursos atiborrados de materias de licenciatura e impartidos por licenciados”, por lo que nadie investiga y casi nadie se titula. Estos posgrados millonarios son, en realidad, instancias de discriminación social contra la gran mayoría de estudiantes. En las universidades avanzadas los dos ciclos superiores se caracterizan únicamente por la investigación continua presencial y supervisada por tutores doctores.
Finalmente, dijimos que el atraso de la universidad tenía sobre todo "determinantes sociológicos”. Los docentes licenciados lograron constituirse en una especie de "estamento social burocrático”, cuya dinámica tiende a proteger sus intereses personales, pero a expensas del progreso de las universidades. Se trata de un estamento social parecido, por ejemplo, a los pequeños comerciantes que se organizan para proteger sus intereses. La diferencia entre ellos y los docentes es que éstos se apropian de los recursos públicos y los convierten en su patrimonio, en su interés autónomo, como en el caso de los empleados de la Caja Nacional de Salud. Los intereses de estancamiento de este estamento son antagónicos, sin embargo, con las aspiraciones  académicas de los estudiantes y los intereses de desarrollo del país.     

 

La universidad, que debería ser la institución que contribuye a mejorar la economía y el bienestar de la sociedad mediante sus titulados, se convirtió más bien en un peso que absorbe un presupuesto gigantesco.

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos

149
94

Comentarios

Otras Noticias