No es la primera vez que Bolivia preside el Grupo de los 77

De 1990 a 2014, la Bolivia que presidió el Grupo de los 77

El equipo que coordinaba el grupo en 1990 trabajaba hasta 18 horas al día y uno de los integrantes menciona que realizaron “sacrificios para poder hacer frente a esa enorme responsabilidad”.
jueves, 5 de junio de 2014 · 21:19
Pablo Peralta Miranda

Periodista

 "Creo que iniciamos un proceso de consolidación en el que debemos velar celosamente por los elementos que nos unen y que dan cohesión y fuerza al grupo (de los 77)”. Hugo Navajas Mogro.

La noticia no fue apertura en los diarios de entonces. La entrega del dictador panameño Manuel Noriega a tropas de Estados Unidos llamó más la atención de los matutinos que el hecho de que Bolivia presidiera por primera vez el G77.  Era enero de  1990.
Esa información ingresó en la cotidianidad de los bolivianos a través de noticias de bajo perfil, en la que los medios pusieron énfasis en la experiencia del país para liderar ese grupo  y la figura del entonces representante de Bolivia ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), según una revisión hemerográfica.
"Embajador boliviano asumió la presidencia del Grupo de los 77”, tituló una nota el jueves 4 de enero el periódico Hoy; "Embajador Hugo Navajas asumió presidencia de países no alineados”, rotuló ese mismo día a su vez Presencia; y "Bolivia asumió presidencia del Grupo de los 77”, encabezó El Diario.  
En enero pasado, 24 años después de aquella experiencia, Bolivia nuevamente asumió el liderato de ese mecanismo  y otra vez se leyeron titulares relativos al asunto, aunque en esta oportunidad la noticia sí fue apertura en distintos medios de comunicación.
El énfasis, en esta ocasión,  estuvo puesto en la Reunión Cumbre  a nivel de jefes de Estado y de Gobierno, que convocó el presidente Evo Morales para el 14 y 15 de este mes en Santa Cruz. "Bolivia convoca al G77 y China para el 15 de junio”, titulaba La Razón el 9 de enero.

Los protagonistas
"Creo que iniciamos un proceso de consolidación en el que debemos velar celosamente por los elementos que nos unen y que dan cohesión y fuerza al grupo (de los 77)”, declaró en 1990  el embajador de Bolivia ante la ONU, Hugo Navajas Mogro, al asumir la presidencia del organismo.
Navajas, fiel a su profesionalismo diplomático y mirada particular -que más de uno que trabajó con él destaca-, mencionaba entonces que 1990 será  "esencial y decisivo” para enfrentar los desafíos de la próxima década, particularmente en el contexto de las relaciones Norte-Sur.  
Cuando Morales asumió la presidencia del G77, de manos del canciller Ratu Inoke Kubuabola de Fiji -país que presidió ese organismo en 2013-, sostuvo: "Para el pueblo boliviano, el 8 de enero de 2014 es un día histórico e inédito por confiarnos presidir y coordinar este año el G77”.
Morales también planteó diez "tareas fundamentales” para lograr "un mundo nuevo”. Entre  ellas figuran descolonizar la economía, la cultura, el mundo y lograr una nueva arquitectura económica financiera mundial.

El equipo
El equipo encargado de coordinar el G77 de 1990 estaba compuesto por tres personas, además de Navajas, y no contaba con recursos "suficientes”, según recuerda Edwin Ortiz, entonces Ministro Consejero en la embajada de Bolivia ante la ONU.    Una jornada del grupo, cuyas labores se  desempeñaron sólo en Nueva York, duraba entre 15 y 18 horas al  día.
"Teníamos que hacer sacrificios para poder hacer frente a esa enorme responsabilidad que asumió Bolivia. Pero no teníamos los recursos suficientes, tanto así  que el embajador como tenía contacto como el PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo), logró un ítem y con eso se pagó a una funcionaria”, cuenta Ortiz.
 
El lugar de trabajo  
Durante la gestión de Bolivia al frente del G77 en 1990, las tareas fueron coordinadas exclusivamente en Nueva York  y ello "no demandó la asignación de recursos específicos”, explica Javier Loayza, diplomático de carrera  y embajador Representante Permanente Alterno de Bolivia en nuestra Representación Permanente con sede en Nueva York, acreditada ante la Organización de las Naciones Unidas.
Este especialista sostiene además que el grupo cuenta con recursos propios para la atención de sus actividades regulares de funcionamiento, a base de los aportes anuales que realizan los países que lo conforman, pero que para reuniones sobre cuestiones temáticas o sectoriales, tanto a nivel de ministros como de funcionarios de alto nivel, "los costos son asumidos por el país que ofrece voluntariamente  constituirse en sede de dichos eventos”.
"Ahora, en los casos en que los países que asumen la presidencia del G77 + China, cuya gestión coincida con la celebración de acontecimientos especiales, como reuniones cumbre, asumen los costos de organización”, agrega.
Para la cumbre de Santa Cruz de los próximos días  Bolivia invirtió al menos 23 millones de dólares en infraestructura y obras de apoyo. Entre ellas la avenida G77, que demandó una inversión de 16 millones de dólares.
El lunes, Página Siete dio a conocer que la Cancillería pagará los además los pasajes y viáticos de las personalidades, intelectuales y representantes  que participarán en esta actividad, según lo establece el Decreto Supremo 1910.

La interpretación
El diplomático Gustavo Aliaga comenta que a principios de los 90 Bolivia políticamente vivía el proceso de consolidación de la  democracia, además que tenía   una economía que había logrado superar la hiperinflación.  En cambio en la actualidad, con una vigencia de más de 30 años de la democracia, el país goza de una "estabilidad económica” sin parangón.
"A principios de los 90 estábamos viviendo la efervescencia de la instauración de la democracia. Hoy día estamos viviendo un tiempo totalmente diferente: la democracia no tiene problemas. Lo que  hoy día se vive es una estabilidad económica que no era igual a la del 90”, asegura Aliaga.
Agrega que lo más paradójico de todo es que la estabilidad económica boliviana se debe en gran parte a China, país que cuando se creó el grupo, en 1964, era un país subdesarrollado  y hoy día es una potencia mundial.

Los logros, dos momentos  
¿Qué réditos logró Bolivia en 1990 liderando el grupo? ¿Qué rédito conseguirá el país con la cumbre de este mes? Ortiz explica que el logro mayor de liderar el  G77 de 1990 fue "mantener y tratar de fortalecer el grupo, con una acción muy diplomática”.
Y es que recuerda que 1990, con el colapso del régimen soviético, y posteriormente de los países de la Europa Oriental,  se planteó un periodo de "transición difícil”, que Bolivia supo superarlo "muy bien”  y evitó que hubiera el "impacto que se suponía iba a ser muy negativo para el grupo, porque perdía apoyo de todos los países de la antigua Unión Soviética”.  
Gustavo Aliaga, diplomático, comenta que en 1990 el entonces presidente Jaime Paz Zamora entendió que al interior de Naciones Unidas había la posibilidad de protagonizar un rol importante al articular a los países miembros y promover los intereses económicos comunes.   
En el caso de el actual periodo del G77, sostiene que el Gobierno de Morales aprovechó el 50 aniversario del G77 para llamar a la cumbre, algo que reconoce "está promoviendo la imagen  de Bolivia”  y  "obviamente Evo va a ganar lo que tiene que ganar como prestancia”.

De reuniones ministeriales y cumbres dentro del G77 + China

Javier Loayza *
La Reunión Cumbre  del Sur a nivel de jefes de Estado y de Gobierno, que tendrá lugar en Santa Cruz, resulta destacable puesto que se conmemora los 50 años de la creación del G77 + China.  Empero, el grupo durante este ciclo celebró dos reuniones cumbres.  La primera fue realizada en La Habana, Cuba, en abril del 2000, oportunidad en que se adoptó una declaración y la aprobación de un programa de acción  para las tareas futuras que cumpliría el grupo en los diversos temas de la agenda internacional.
La segunda reunión cumbre tuvo lugar en Doha, Qatar, en junio del 2005, con el fin principal de evaluar la aplicación del programa de acción de La Habana y el fortalecimiento de la cooperación Sur-Sur. Se aprobó una declaración, así como la adopción del Plan de Acción de Doha.
La reunión Cumbre del Sur, que tendrá lugar en Santa Cruz de la Sierra, seguramente aprobará un documento cuyo contenido entiendo se negocia en Nueva York,  donde se consignarán temas de interés común para los países en desarrollo miembros del G77  + China, que posiblemente seguirá los lineamientos observados en las dos anteriores cumbres del Sur.
Estimo oportuno subrayar que durante estos 50 años de creación del G77 + China  tuvieron lugar reuniones ministeriales. En este contexto, se destacan dos reuniones a nivel de ministros de Relaciones Exteriores, la que tuvo lugar en Caracas, Venezuela, en junio de 1989, conmemorativa a los 25 años de creación y la celebrada en San Pablo, Brasil, en junio de 2004 en oportunidad de los 40 años de constitución del grupo.
La dinámica de acción del G77 + China cobra mayor trascendencia operativa por la realización de encuentros temáticos a nivel ministerial y, fundamentalmente, por las reuniones anuales de ministros de Relaciones Exteriores en Nueva York,  durante cada periodo de sesiones ordinario de la Asamblea General de las Naciones.  Como resultado de sus deliberaciones, se aprueba una declaración  luego de examinar la situación económica mundial y sus repercusiones en los países en desarrollo; se establecen mandatos de acción a seguir sobre puntos centrales de especial interés en convergencia con los postulados aprobados en las cumbres del Sur de La Habana y Qatar. Ello explica la no celebración de reuniones cumbre del Sur, salvo que las circunstancias internacionales hagan perentoria la convocatoria del grupo a nivel de jefes de Estado y de Gobierno.

* Diplomático de carrera, Embajador Representante Permanente Alterno de Bolivia en nuestra Representación Permanente con sede en Nueva York, acreditada ante la Organización de las Naciones Unidas.

Edwin Ortiz,  fue Ministro Consejero ante la  ONU
Nos sacrificamos   frente a esa responsabilidad

¿En qué condiciones y circunstancias Bolivia asumió la presidencia ese año?
La presidencia es rotativa. Se va por Latinoamérica, África, Asia y ese año 90 le tocaba a Latinoamérica  y el embajador de la época, don Hugo Navajas Mogro, tenía muy buenas conexiones y era muy conocido, y logró que se fijaran en Bolivia. En la presidencia estaba Jaime Paz Zamora  y con la autorización del presidente se nombra al país en enero de 1990.
¿Cómo era la realidad en aquella época en cuestión de recursos?
Era muy escueta. Apenas éramos el embajador y yo prácticamente los que asumimos. Yo trabajaba unas 15 a 18 horas diarias desde que asumimos la presidencia, porque era mucho y, claro, el embajador logró unos ítems del PNUD y con eso se pagó a una funcionaria más. Entonces, prácticamente éramos cuatro que estábamos en eso.
Yo tuve que mudarme al edificio de Naciones Unidas, en el piso 38, que ahí el grupo 77 tiene una oficina. Entonces  yo paraba en esa oficina las 15 o 18 horas diarias de trabajo.
Pero fue una gran experiencia. De toda mi carrera diplomática fue la mejor experiencia que tuve.
¿Cómo describiría a la situación de Bolivia de entonces?
Bastante austera. Teníamos que hacer realmente sacrificios para poder hacer frente a esa enorme responsabilidad que asumió Bolivia. Pero no teníamos los recursos suficientes. Como mencioné,  el embajador  tenía contacto como el PNUD  y logró un ítem y con eso se pagó a una funcionaria.
¿Cómo caracterizaría el trabajo de esos pocos funcionarios intentando coordinar un grupo de más de 100 países?
Yo creo que fue más que todo la dedicación y el trabajo de los pocos funcionarios que habían en la misión de Bolivia ante Naciones Unidas. Pero, le digo,  desde mi punto de vista fue un sacrificio enormemente compensado por la forma en cómo se desarrolló la presidencia de Bolivia con relación al grupo, que a mi modo de ver salió muy fortalecido, hubo más cohesión, porque sobre todo el año anterior no fue de lo mejor por la cuestión también que los funcionarios estaban presidiendo, a mi modo de ver.
Entonces, Bolivia entra y da una especie de renovación y fortalecimiento de grupo. Por lo menos así lo valoro  y la actuación de la misión que prácticamente éramos cuatro funcionarios: el embajador, el ministro consejero, yo mismo  y dos funcionarios más que nos ayudaban.
¿Cuál es el principal logró que diría que consiguió Bolivia con liderar al G77 en 1990?
Presidir el G77 fue gran cosa para Bolivia. Pero eso lo hace Bolivia dentro de la tradición y el contexto de lo que es el G77. Presidió y se presidió muy bien.
Los logros que se consiguieron fue -yo diría- mantener y tratar de fortalecer el grupo, con una acción muy diplomática. En ese momento se vivía el colapso del régimen soviético y luego los países de la Europa Oriental. Ése fue un periodo de transición difícil  y Bolivia lo manejó muy bien, y no hubo ese impacto que se suponía iba a ser muy negativo para el grupo, porque perdía apoyo de todo los países de la antigua Unión Soviética.
Ahora bien, el logro que tuvo Bolivia no se pudo especificar  y diría que fue mantener y fortalecer el grupo 77, el grupo G77 es muy importante dentro del ámbito de Naciones Unidas, con el G77 se dieron unas políticas  básicas elementales  dentro de Naciones Unidas, sobre todo con la cuestión de la lucha contra la pobreza a nivel mundial.

Los logros que se consiguieron fue -yo diría- mantener y tratar de fortalecer el grupo, con una acción muy diplomática.

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