Crisis

La problemática del desabastecimiento

El generar proyectos efectivos contra el cambio climático requiere de procesos largos de planificación.
domingo, 27 de noviembre de 2016 · 00:00
Stasiek Czaplicki Cabezas Economista ambiental

 

   La problemática del desabastecimiento de agua de la ciudad de La Paz y El Alto es una de las más estudiadas y conocidas en Bolivia. Existen muchos estudios desde el 2003 que analizan en profundidad el sistema de agua La Paz y El Alto y que indican claramente el terrible impacto que tiene el cambio climático sobre nuestras fuentes de agua. 

Se trata de una variedad de estudios impulsados por la cooperación francesa, UMSA, PNUD, cooperación alemana, GAMLP, RED hábitat y Banco Mundial, entre otros. Si bien arrojan diferentes cifras, todos los estudios nos muestran de manera consistente que los glaciares que proveen un importante fuente de agua para La Paz y El Alto, sobre todo en época seca, están desapareciendo de manera acelerada.

 Eso se debe en gran parte a consecuencia del cambio climático pero es agravado por varios otros factores. Por un lado se tiene una población que crece y que aumenta su consumo de agua. Según el Ministerio de Medio Ambiente y Agua en el 2010, el paceño consumía 87 litros/día y el alteño 65 litros/día, lo que no es mucho en comparación a otros países. 

Sin embargo, de esos 87 litros y 65 litros alrededor del 40 a 60% se pierde por fugas en el sistema de distribución de EPSAS. Por ende, entender el problema de desabastecimiento como un problema de derroche de la ciudadanía no es correcto. 

Si bien existe espacio para que la ciudadanía tenga un uso del agua más responsable, corresponde desgraciadamente a una mejora marginal. Existen otros factores agravantes que contribuyen al desabastecimiento como la minería en Hampaturi al pie de los glaciares y el sobre uso para pastoreo de los bofedales que estabilizan el flujo de agua. 

Por otro lado, no se ha llevado el debido trabajo de generar nuevas fuentes de agua, como, por ejemplo, con el establecimiento de plantas de tratamiento de aguas residuales que contaminan los ríos de La Paz e impiden su uso. 

Con base en todos esos estudios y datos que han sido socializados con diferentes actores públicos y sociales, han surgido varios planes de acción que han sido financiados en gran parte por la cooperación internacional. En ese sentido se trata de una problemática muy bien conocida por las autoridades, pese a que pueda parecer de otra forma.

La gran mayoría de esos proyectos han sido ejecutados con el fin de fortalecer las capacidades y financiar proyectos de EPSAS. Desgraciadamente los resultados de esos proyectos que ya han sido ejecutados no son visibles y la capacidad de EPSAS no indica que haya mejorado. El generar proyectos efectivos para contrarrestar los impactos del cambio climático requiere de procesos largos de planificación. 

Desgraciadamente EPSAS tiene problemas más básicos al no poder reaccionar de manera adecuada al racionamiento de agua. El contexto institucional de EPSAS no es el mejor. EPSAS es una institución que ha tenido demasiados cambios de gerente en los últimos años, a menudo remplazados por acusaciones de irregularidades. 

La Fejuve del Alto ejerce una gran influencia sobre EPSAS y en repetidas ocasiones han presionado a EPSAS por cargos dentro de aquella. Eso nos indica una posible cooptación de  cargos que no seria idónea para el buen desempeño de la misma.

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