El sobaco de la víbora

Un seguro insalubre

domingo, 22 de mayo de 2016 · 00:00
Machi Mirón

La Ley 475, promulgada hace ya algún tiempo y cuya puesta en vigencia es inminente, dispone la creación del Seguro Universal de Salud, que permite el acceso gratuito a la atención médica de sectores sociales que no cuentan con fuente laboral regular, es decir a más del 60%  de la población.                                     

Por ello podría decirse que los sectores más desamparados de la sociedad contarán con este beneficio que permite una atención médica segura para su familia; es decir, se trata de una ley que toda sociedad preocupada por el desarrollo humano espera.                   

Pero hete aquí que el personal médico y paramédico de la Caja Nacional de Salud anunció que resistirá a dicha reglamentación pues incidiría en forma negativa no sólo en su calidad de servicio, también causaría un colapso en la atención de las cajas de salud (excepto la militar y la policial, claro).                 

Pareciera que quienes proyectaron esta norma  olvidaron que para funcionar requiere no sólo de personal médico suficiente, también de la estructura y el instrumental básico que la atención en el campo de salud exige y, claro, de un fuerte incremento en el presupuesto anual para salud.                         

La Caja Nacional de Salud cuenta con más de tres millones de asegurados, cuando en los años 90 no superaba el millón 800 mil, aunque tanto el personal médico y su infraestructura sigue siendo el mismo, ergo, las dificultades para lograr una atención médica básica se multiplicaron.                               

La carencia de médicos especializados es crónica, al punto que si uno de ellos sale de vacaciones, no existe un reemplazante por lo que, quien requiera de un tratamiento debe esperar casi un mes. Ni hablar si tiene que internarse en un hospital para operarse. En ese caso la espera supera los tres meses.     

A simple vista pareciera que quienes se oponen a la nueva ley, lo hacen para perjudicar a las clases más desprotegidas del Estado, no es así. Ya en los años 90 un sector de la coalición gobernante planteó la creación de una ley similar; la realidad de un presupuesto insuficiente los obligó volver hacia atrás.

La Ley 475 dispone que los nuevos asegurados dependerán enteramente de la Caja Nacional de Salud y cajas de seguro sectoriales como la petrolera o la universitaria, aunque no se vislumbran intenciones de incrementar ni siquiera un mejor presupuesto; menos la dotación de nuevos hospitales o policlínicos. 

Los efectos de tal ley causarían una eclosión, no sólo en el campo del seguro social, también en el de salud pública en general. Ergo, los artífices de este beneficio parecen suponer que bastará encomendarse a San José de Oruro para lograr un seguro de salud por lo menos aceptable.

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos https://www.paginasiete.bo/contacto/

60
1

Comentarios