Internacional

Europa tiembla ante la ofensiva yihadista

La serie de ataques (cuatro en 12 días) del Estado Islámico derriba algunos tópicos e instala otros para reflexionar.
domingo, 31 de julio de 2016 · 00:00
Antonio Baquero periodista
 
Un  sacerdote cristiano degollado, de rodillas, en el altar  de una iglesia de Francia. En otros términos, el ataque a la religión enemiga en uno de sus propios templos y en el corazón de su país europeo más odiado. A nivel simbólico, de cara a sus seguidores,  el Estado Islámico  se ha apuntado un enorme tanto propagandístico con el asalto a la iglesia de Saint-Etienne-du-Rouvray,  en el curso del cual dos terroristas que se han reclamado miembros de ese grupo han decapitado a un sacerdote y  han intentado cortar la cabeza a otro rehén. Sobre todo porque ellos relacionan a los países occidentales con la religión cristiana, calificando siempre a sus gobiernos de "cruzados” y definiendo al conjunto de Europa como  "el Reino de la Cruz”.

De cara a los franceses y, por extensión a todos los europeos, los yihadistas inoculan aún más la sensación de que han lanzado una auténtica ofensiva,  un terror líquido en forma de una sucesión constante de ataques, muy distintos entre sí -atentados con bomba, ataques con arma blanca, atropellamiento  masivo  con un camión, toma de rehenes-   con que quieren mostrar que pueden golpear en  cualquier lugar,  en cualquier momento y de cualquier modo. En un momento en que el grupo está en pleno retroceso en los territorios que controla en Siria e Irak, donde suma derrota tras derrota, esta ofensiva le permite mantenerse vivo y seguir siendo la gran amenaza terrorista global.

Sobre todo porque es el  cuarto atentado yihadista en apenas 12 días. El quinto si retrocedemos un mes. Se produce pocas horas después  de que en  Alemania un refugiado sirio intentara sin éxito causar  una masacre con una mochila bomba en un festival de música;  ocho días más tarde  del ataque con hacha en un tren de otro asilado,  cuando no han pasado ni dos semanas de  la masacre del camión en Niza  y cuando no hace ni un mes de que un radical asesinó en su casa a dos policías.  Una ofensiva, además, cuyos soldados pueden ser  tanto integrantes entrenados y financiados por el Estado Islámico  como  "lobos solitarios”.

Planificar la espontaneidad yihadista

La decapitación del  sacerdote de 84 años Jacques Hamel  por parte de los dos atacantes, es para muchos agentes de la lucha antiterrorista una señal más de que  una ofensiva yihadista está en curso. Estos expertos policiales ven  en esta oleada de ataques   el resultado de varios fenómenos. Por una parte, sí parece haber una planificación. Haya ordenado de forma directa o no esos ataques, el Estado Islámico sí tiene una estrategia para ellos.

Los yihadistas han establecido un protocolo. Tras  cada uno de esos ataques, el EI, a través de su agencia de noticias,  Amaq, difunden un comunicado que responde  al mismo patrón: define al terrorista como  "soldado” del Estado Islámico  y sostiene que actuó  siguiendo el llamamiento del grupo de atacar a los países de la coalición internacional que bombardea al grupo terrorista en su feudo de Siria e Irak.

Posible efecto de imitación

"Es posible que haya un efecto mímesis. Que personas desequilibradas y que se han autorradicalizado vean en las acciones terroristas de otros la señal de que el momento ha llegado y que ahora les toca a ellos. Pero sí da la impresión de que hay una organización detrás, aunque sólo sea en forma de llamamiento a actuar”, comenta un responsable policial. Otro policía coincide en que se ha generado "un efecto llamada” entre personas inestables.

El Estado Islámico también ha delimitado el porqué de ese ataque: según su propaganda, en el llamamiento a la acción al que estos terroristas han decidido responder, ordena  golpear en  aquellos países que participan en la coalición internacional que les bombardea. De hecho, esta misma semana, el aparato de propaganda ha difundido un gráfico en que muestra todos los atentados contra países de esa coalición y acompaña cada país con el número de víctimas.

En las últimas semanas, también  ha apuntado a España  y a los países latinoamericanos. En un mensaje en junio amenazó con asesinar a cualquier nacional de estos países que esté  en territorio musulmán.

"Golpearemos del modo que sea”

Prueba de ello es la respuesta que un mando operativo del EI dio a unos  periodistas del Washington Post que lo entrevistaron por internet. "Hay un mensaje para los miembros de la coalición: No olvidaremos, vamos a ir a vuestros países a golpearos allí del modo que sea”.

El ataque en la iglesia, además, derriba dos tópicos. El primero, que el EI ataca sólo en grandes ciudades, París, Londres, Madrid, Nueva York. Metrópolis donde cualquier acción garantiza una resonancia global.  En esta ocasión, el ataque se ha producido en Saint-Etienne-du-Rouvray, una localidad de Normandía de apenas 27.000 habitantes. "Yo pensaba que (los atentados) ocurrían sólo en las grandes ciudades y que esto nunca iba a pasarnos a nosotros”, comenta una vecina.

El segundo tópico cayó en el momento en que se supo que uno de los terroristas de la iglesia era un tipo fichado como yihadista y que estaba bajo vigilancia. Tanta, que incluso  llevaba un brazalete electrónico y sólo podía salir de casa cuatro horas al día:  de 8:30 a 12:30. Su participación en este brutal atentado deja patente que la Policía no puede garantizar que no vayan a cometer atentados ni siquiera  tipos sometidos a estrechas vigilancias.

(*) Tomado de El Periódico
 de Cataluña.

Valorar noticia

Comentarios