El sobaco de la víbora

Sólo porque las quieren

domingo, 7 de agosto de 2016 · 00:00
Machi Mirón

Un fin de semana reciente viví un incidente algo curioso. Caminaba por una calle aledaña de La Paz donde una pareja de jóvenes discutía algo, hasta que el varón le dio un empujón a la chica, que cayó al suelo, por lo que aprovechó para tomarla de los cabellos y arrastrarla varios metros.                                              

El incidente -que no fue más allá gracias a la reacción de quienes estábamos por allí- me dejó una gran interrogante, pues hasta entonces suponía que la violencia de género en el país había disminuido con relación a lo que se vivía antes. El caso que comento indicaría que la cosa no es tan así.                           

La emisión de leyes que penan tal delito con drásticas sentencias, sólo sirve para producir humaredas, pues nadie repara en que las soluciones requieren profundos análisis que se remitan a los orígenes de una costumbre lamentable que daña profundamente las bases de nuestra sociedad.                            

Mas, parece que los parlamentarios suponen que su trabajo se limita a emitir leyes a raudales que incluyan sentencias inclementes, tal vez buscando crear temor en quienes practican tales delitos. ¿Ignoran que una ley debe apuntar a la prevención antes que al castigo?    

Más allá de ser prácticas que muchos niños adquieren al sentirlas en la relación entre sus padres, se trata de  conceptos que absorben en la vida cotidiana. Ergo, el estudio de una ley de ésta índole debe remitirse incluso al campo educativo. Esto sin olvidar la creación de elementos preventivos.                                     

La gran pregunta es si la emisión de la drástica Ley 348 contra la violencia de género logró reducir las cifras de casos en este tipo de delitos. Pienso que sus consecuencias apuntan a que muchas mujeres -antes sumisas- hoy tengan conciencia de que, por el bien suyo y de sus hijos, deben denunciarlos.    

Pero tales denuncias no suelen encontrar respuesta, pues parece que la Fuerza Especial de la Lucha contra la Violencia (FELCV) prefiere omitirlas, tal vez por considerarlas triviales. A esto se suma que gran parte de los municipios del país no creen en la necesidad de asignar recursos al área.                               

Ante esta realidad, es evidente que la emisión de dicha ley es inconsistente y que aún existe la posibilidad de que aquellas señoras que tuvieron el valor de denunciar a su abusador, hoy retornen a su postura anterior para  proteger la seguridad de sus hijos.       

Aún guardo la imagen de aquella señora que -hace muchas décadas- al ser golpeada por el marido y cuando alguien intentó impedirlo, fue interceptado por la misma víctima, pidiéndole que no se metiera, "¿acaso no sabe que lo hace porque me quiere?”, le increpó. ¿Volveremos a sufrir semejante hecho?

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos

60
1

Comentarios

Otras Noticias