La frontera agrícola creció, pero no como exageran

domingo, 11 de septiembre de 2016 · 00:00
      Gary Rodríguez 

La naturaleza le ha sido dada al hombre por Dios para su usufructo. Esto, obviamente con racionalidad y desde el punto de vista de la sostenibilidad del sistema. Es cierto que la frontera agrícola  ha crecido, pero no como exageradamente muchos lo indican, y si bien en el caso de la ganadería también ha habido una expansión, no hay que olvidar que en el momento actual no estamos utilizando ni siquiera la quinta de lo que es el área potencial para uso agropecuario en el país, esto según el plan de uso de suelo. 

¿Qué quiere decir esto? Que todo lo que hemos podido avanzar está muy distante de lo que podríamos hacer de  acuerdo a un uso racional del suelo. Habían habido algunas afectaciones a reservas forestales o a áreas protegidas, es verdad, pero tampoco hay que achacar de esto al sector agropecuario solamente, sino también hay que ver lo que pasa con las colonizaciones espontáneas e incluso la invasión de los cocaleros a algunas áreas protegidas, esto es vox populi.

En general, lo que podemos decir es que es una exageración cuando se dice que Bolivia pierde tantas hectáreas por año. Eso no es cierto. Es fácilmente constatable con  los datos del Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras, que nos reporta para el año pasado, por ejemplo, 3,7 millones de hectáreas que son cultivadas y debe haber unos dos millones de hectáreas en lo que respecta a territorios para usar en ganadería. 

No estamos utilizando siquiera lo que es la cuarta parte de lo que es el potencial agroproductivo en Bolivia, que según el plan de uso de suelos asciende a 30 millones de hectáreas. El país en total tiene 105 millones hectáreas, 30 millones son con vocación agropecuaria y se calcula que un poquito más de 50 millones son la cobertura de bosque, el área boscosa.

Desde nuestro punto vista, del uso racional de la tierra, ya sea para agricultura o ganadería, tiene que ver con su sostenibilidad, que es lo que estamos impulsando institucionalmente  en Santa Cruz, con la siembra directa y con la rotación de cultivo. Incluso nuestra insistencia con la biotecnología para el sector agropecuario tiene que ver también con esto, porque significa aprovechar mejor el humos, la humedad,  el recurso tierra de una forma sostenible, pero además socialmente responsable. 

Nosotros abogamos por una producción que no sea solamente económicamente viable sino ambientalmente sostenible y socialmente responsable y a esto coadyuva la ciencia y la tecnología, lo que es la agricultura de precisión, lo que es el desarrollo de la genética, y por eso nuestro predicamento es en tal sentido. 

La naturaleza tiene que servir al hombre, es cierto. El hombre tiene que cuidar la naturaleza, es verdad. Y para eso existen leyes y normas; y existen instituciones que deben velar por ese equilibrio, en cuanto a la explotación, al uso y la conservación.

Gary Rodríguez es gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior. 

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