Ideas

“Macri construye una identidad con referentes que no son nacional-populares”

Las lecciones que emergen de las elecciones parlamentarias argentinas, tanto para la propia Argentina como para nosotros.
domingo, 29 de octubre de 2017 · 04:00

Fernando Molina

 

Armando Ortuño es uno de los más importantes cientistas sociales del país. Exembajador y mucho tiempo funcionario o asesor de instituciones internacionales, es un acucioso seguidor de la coyuntura internacional.
 
Hablamos con él acerca de los resultados de las elecciones parlamentarias en la Argentina, en las que, como se sabe, el partido oficialista Cambiemos logró una clarísima victoria, más nítida que todas las que se produjeron en este país desde los tiempos de la reconquista de la democracia. Al mismo tiempo, el peronismo retrocedió considerablemente, lo que permite pronosticar que Mauricio Macri será el primer presidente no peronista en concluir su mandato desde 1928.

El macrismo es la principal fuerza argentina, pese a una política económica de ajuste y que no ha vencido la inflación. ¿Qué impulsa a esta fuerza?
 
Ciertamente, los resultados económicos de los dos primeros años del gobierno de Macri no son los esperados, la inflación se mantiene alta y se han producido pérdidas de empleo en varios sectores. Sin embargo, tiene también logros: una normalización del funcionamiento del mercado cambiario, que la población aprecia; la reactivación de las agroexportaciones, bienes importados baratos, etc. Tampoco ha desmantelado las políticas sociales del kirchnerismo y ha postergado algunos de los ajustes fiscales más duros hasta después de los comicios. 
 
Para ciertos sectores de la población las luces son más que las sombras. Para ganar una elección, no se necesita que todos los electores apoyen militantemente a una fuerza, basta que un segmento mayoritario, en este caso de algo más del 40%, tenga un balance positivo de su gestión y expectativas sobre los futuros resultados de sus políticas. Macri ha consolidado una mayoría relativa conformada por las clases medias y los sectores empresariales, que por el momento es más numerosa que los afectados por la desaceleración. Las encuestas muestran que los electores que eligieron a Macri confían en que la situación mejorará pese a los problemas y están satisfechos de los cambios en el estilo de la nueva administración.
 
Es la primera vez que el peronismo pierde su mayoría política. ¿Crees que se trata de una tendencia histórica o una situación puntual?
 
Primero, una precisión histórica, Raúl Alfonsín y los radicales, en los años 80, ya lograron derrotar al peronismo no sólo en las elecciones presidenciales sino en las legislativas. El peronismo, como cultura e identidad política, está presente no sólo en la lista kirchnerista, sino en otras fuerzas que sumadas igualan o superan levemente al macrismo. Es más preciso decir que el "peronismo” está fragmentado, lo cual tampoco es una novedad, sobre todo cuando están fuera del poder y en un momento en el que aún no hay un líder claro que hegemonice ese espacio. En política nunca nadie está muerto, menos una fuerza que aglutina a más de un tercio del electorado y que ha gobernado el país tantos años. 
 
Sin embargo, lo interesante de Macri es su capacidad para cohesionar y liderar una fuerza alternativa al peronismo desde un estilo político posideológico. Es algo más complejo que un retorno del viejo radicalismo; está logrando construir una identidad política, sobre todo entre las clases medias antiguas y emergentes, en base a referentes culturales diferentes a las lógicas nacional-populares que tan hábilmente Kirchner revitalizó hace quince años. No sabemos si estas nuevas orientaciones se podrán imponer durablemente en toda la sociedad; pero, por ahora, son suficientes para gobernar Argentina y ganarle a un peronismo fragmentado y con signos coyunturales de agotamiento.
 
¿Qué clase de derecha es el macrismo? ¿Cómo renueva a la derecha tradicional argentina y latinoamericana?
 
Digamos que es una derecha que no sólo gana, sino que se consolida, sólo por eso es una novedad; lo más parecido ha sido el uribismo en Colombia; quizás por eso emociona a todas las derechas y derechistas latinoamericanos. Desde su surgimiento ha sido subestimada y eso le ayudo a crecer. Frecuentemente se la asocia a una aproximación medio marketinera de la política, un estilo liviano y posideológico o un centrismo acoplado a una polarización feroz con el "populismo”. 
 
Algo de eso hay en el macrismo, pero considero que su mayor virtud ha sido entender que para imponerse hay que construir poder y gobernabilidad, hacer política en serio. Se ha preocupado de construir una coalición territorial coherente con el radicalismo y otras fuerzas provinciales de derecha, ha neutralizado a parte del peronismo con pactos, ha recompuesto una alianza con el poder mediático concentrado y ha fabricado un discurso de modernización liberal aggiornado y atractivo a partir de un análisis sistemático de los cambios sociales y de las nuevas prácticas culturales de las clases medias.
 
¿Qué puede hacer el kichnerismo  para recuperar posiciones?
 
Primero, dejar a un lado la soberbia y la autocomplacencia, reflexionar sobre los aspectos malos de su 10 años de gobierno y asumir políticamente las consecuencias de algunas de sus derivaciones, y  luego entender sin prejuicios y lentes ideologizados los cambios en las demandas y expectativas de los ciudadanos, muchos de ellos producto de los éxitos de sus políticas. Tiene una base para hacerlo, un tercio del electorado es un gran activo considerando el momento difícil que enfrentan. Además del triunfo de Macri, la otra noticia es que el kirchnerismo se impuso como la fuerza pivote de la oposición, pues la polarización casi anuló a las fuerzas terceristas. 
 
¿Es posible que el peronismo se reunifique al calor de estos resultados?
 
No creo que una reunificación sea rápida ni fácil. Como dije el peronismo es más un estilo de hacer política acoplado a una identidad política cada vez más difusa, que aglutina a electorados y dirigencias muy heterogéneos. De hecho, en la aritmética parlamentaria, el peronismo tiene aún mayoría pese al triunfo del macrismo, pero eso es virtual: hay peronismos provinciales conservadores que posiblemente se aliarán al oficialismo, sobre todo ahora que demostró que podría preservar el poder por un largo periodo. Por su lado, Cristina Kirchner intentará aglutinar a todas las oposiciones pero muchos no lo aceptarán porque ella es un personaje polarizador. 

¿Qué lecciones se puede sacar de la situación argentina respeto a la relación entre la corrupción y la izquierda latinoamericana?

Primero que ese es uno de los más grandes pasivos del gobierno de los Kirchner, que no se lo asume con claridad y que le aportó argumentos, no relacionados con la política socio-económica, al macrismo para consolidar un "relato” político alternativo y de cambio que convenció a parte de los electores. A veces la izquierda no es muy sensible a la importancia que tienen en las decisiones políticas otros factores diferentes a las preocupaciones materiales. Por supuesto que importa el bolsillo, pero son igualmente cruciales la confianza en los líderes, el rechazo a la corrupción, las expectativas de futuro, el miedo u otras emociones movilizadoras, dependiendo de la coyuntura y el contexto social.

 

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos

Otras Noticias