Análisis

Judicialización de la política y politización de la justicia: ¿una secuencia sin solución?

El experto plantea que el Poder Judicial continúa con problemas de todo tipo que debe solucionar. “Aprovechó la vieja estructura para ponerse al servicio de la gestión de turno”.
domingo, 2 de abril de 2017 · 00:00
David R. Altamirano  abogado y economista

 

El Poder Judicial constituyó el flanco más débil del Estado de Derecho y la División de Poderes.
 
Hasta la década del  90, del siglo pasado, no fue un actor relevante para entender el funcionamiento político del país. Por el contrario,  estuvo cooptado por el poder político y jugó un papel de "legalizador” de políticas públicas y decisiones de los otros poderes. En cuanto a su desempeño, la ineficiencia era la característica que más se señala.

Después de la transición democrática, varios factores fueron revirtiendo la atención hacia el Poder Judicial: 

- El cambio en el escenario político obligó al juzgamiento y castigo a violaciones a los derechos humanos, colocando al Poder Judicial en un lugar central y protagónico en el nuevo escenario democrático. 

- Por otra parte, las reformas económicas pro mercado y la incorporación al proceso de globalización económica, alentaron a los organismos internacionales al fortalecimiento de instituciones judiciales.

De esa manera los gobiernos de turno empiezan a atender la forma en que se desempeñaba y la cooperación internacional a propiciar y financiar reformas tendientes a mejorar su eficiencia, creándose nuevas instituciones: Tribunal Constitucional, el Defensor del Pueblo, el Consejo de la Judicatura, etc.

- La judicialización de la política, fenómeno socio-jurídico que se presenta por que el sistema político ya no es capaz de legitimarse a sí mismo, por lo que recurren al Poder Judicial para que ciertos problemas sean decididos por la justicia. 

De esa manera hay una mayor intervención del Poder Judicial en la revisión de políticas públicas que habían sido decididas por el ejecutivo o legislativo y la utilización de los procedimientos judiciales ordinarios para la petición y resolución de demandas sociales y políticas.

La judicialización de la política no es una práctica mala, porque empodera social y políticamente a la ciudadanía al limitar el poder político, ya que es el resultado del ejercicio de las garantías y derechos previstos por las constituciones.

En la actual coyuntura la frase "judicialización de la política” fue popularizada como "criminalizar la disidencia”, "escarmentar al opositor”, "acallar denuncias de corrupción”, etc., que constituye también parte de la judicialización pero en su connotación negativa.

Una consecuencia de la "judicialización de la política” es la politización del aparato judicial, ya que los jueces al intentar limitar el alcance de las acciones de los políticos, éstos limitaron el poder de los tribunales de varias maneras: selección de magistrados y jueces que responden al "padrinazgo político” o lo que se denominan "cortes a medida” o "cortes de bolsillo”, mediante sobornos, chantajes, debilitamiento de los jueces individuales, etc., tendencia que tiene un efecto negativo sobre la democracia al debilitar el poder de los tribunales para defender los derechos constitucionales, los derechos humanos y sobre todo debilitar su poder para limitar la acción arbitraria del ejecutivo. 

El poder político realiza maniobras para someter a su control al Poder Judicial, porque saben que el Poder Judicial controla "llaves” fundamentales de nuestra estructura institucional que les permitirán abrir, cerrar y decidir de acuerdo a sus intereses causas de relevancia pública que consideran "estratégicas”, causas de los grupos de poder de turno o estrictamente personales.

¿Qué paso para que se profundice la crisis de la justicia? La actual gestión de gobierno concentró una enorme expectativa de cambio en todos los órdenes de la actividad estatal, porque el Estado estaba en crisis y la justicia era un gran tema pendiente. 

De acuerdo a las declaraciones de personeros de gobierno, "…no saben qué hacer con la justicia y que sea la población que les diga qué hacer …”, es decir, no tienen propuesta para solucionar el problema del Poder Judicial.      

Como la actividad cotidiana continúa con problemas de todo tipo que enfrentar y solucionar, aprovechó la vieja estructura para poner el sistema judicial al servicio de la gestión de turno, agravada porque la selección de magistrados y jueces se realiza de manera torpe y sin criterios meritocráticos, instrumentalización directa que es advertida por la sociedad y que está generando mayor malestar. 

¿Por dónde vendrá la solución? Indiscutiblemente pasa por la independencia y la despolitización del Poder Judicial. No obstante que la independencia judicial es más un mito que una realidad, ya que en ninguna época de nuestra historia se concretó esta aspiración de la división de poderes, es la única vía para transitar hacia la solución. 

En cuanto a la despolitización del Poder Judicial, es una propuesta que difícilmente los gobiernos de turno concederán, porque, como hicieron notar constitucionalistas: en América Latina si el Poder Ejecutivo no controla a los otros poderes, pierde el poder. 

¿Algún gobernante se animará a dar el primer paso? Estamos conscientes que se está pidiendo al poder hiperconcentrado que desconcentre poder, a un sistema hiperpresidencialista que expandió su poder a costa de los otros poderes, viejas estructuras que siempre han bloqueado las nuevas propuestas y que siguen operando. Los políticos mientras están en el ejercicio del poder concentran todo el poder, en estas condiciones la independencia y despolitización del Poder Judicial es difícil imaginar que será una concesión graciosa,  sino una conquista que se arrancará al que esté de turno en el poder. 

¿Cómo garantizar que perduren los resultados?, porque con el eterno retorno del populismo, cuidado que surja como un nuevo caudillo que aprovechando la confianza del voto popular se crea el "elegido” y deje sin efecto cualquier conquista que se logre.


Sobre la última encuesta de Página Siete

Si usted es de los que necesita estar bien informado, puede acceder a la encuesta electoral completa de Página Siete, suscribiéndose a la aplicación PaginaSietePro que puede descargar de App Store o Google Play

 


   

68
1