¿Cómo operaron las empresas para evadir?

La venta en el exterior de servicios nacional y las transferencias entre empresas vinculadas son los métodos favoritos.
domingo, 2 de julio de 2017 · 00:00
¿De qué sirve tener una off shore (empresa opaca) en Panamá?
 
Pongamos a las grandes empresas de turismo en Bolivia. No todas, pero sí las que salen en nuestras listas. Ellas hacen que los, no sé, 5.000 japoneses que vienen al año al país les paguen en cuentas de fuera, con lo cual no dejan un centavo al sistema financiero boliviano.  
 
Lo sorprendente es que el Estado no lo haya pensado en su momento. ¿Por qué no dijo, "están viniendo montones de turistas, más que nunca antes, pero siempre nos quejamos de que son turistas que dejan poco dinero, entonces, dónde depositan estos 5.000 japoneses su dinero?”. ¿En cuentas bolivianas? No. La mayoría, no. Eso era más o menos sencillo de ver. Tampoco es que haya 200 mil empresas de turismo acá. Pero no se hizo.  
 
Y esto ha pasado prácticamente con todo. Las actividades de los empresarios en Panamá son muy diversas: turismo, soya, minería, inmobiliaria, banca, etc. En todos estos rubros –insisto en esto porque hay que hacer un mea culpa– las instituciones de control fueron insuficientes o inexistentes. 
 
Denos otro ejemplo de cómo operan estas empresas off shore…
 
Las inmobiliarias actúan igual: cuando tú te compras un condominio de lujo en Santa Cruz y te dan un número de cuenta para que pagues, no es nada raro que ese número de cuenta sea el de un banco en Miami. 
 
Se hace esto para eludir el impuesto a las utilidades que se debe pagar aquí…
 
Para un montón de cosas. Primero, sin que valga como justificación de los empresarios que lo hacen, pero sí como explicación, en muchos casos éstos ni eran conscientes de que evadían; ésta era una práctica regular y jamás tuvieron noticias de que el Estado, la Unidad de Investigaciones Financieras, hicieran algún tipo de investigación; entonces, se volvió un hábito. 
 
Veamos el ejemplo del departamento: depositar afuera, no recibir factura por la compra de inmuebles, en fin, todo esto es común.  Y no hay un ente que se ocupe de las transacciones inmobiliarias u otras parecidas. La economía del país tiene un montón de dimensiones que no han recibido ningún tipo de atención estatal. 
 
Los empresarios que han recurrido a estos paraísos lo han hecho por una mezcla de razones: desde la costumbre hasta el más astuto, que se dejó asesorar por los abogados especializados en evadir.
 
¿Cómo operaron los empresarios soyeros?
 
Estas empresas usaron otro mecanismo clásico, habitual para las compañías que venden granos, zapatos, etc., y que todos los países están comenzando a investigar: la transferencia a precios subvaluados entre empresas vinculadas. Eres un empresario soyero en Bolivia, abres tres empresas con nombres diferentes en paraísos, éstas son opacas y, por tanto, el Estado no tiene idea de que pertenecen al mismo propietario. Entonces, éste se vende a sí mismo un cargamento de soya un poco por debajo del precio de mercado. A la hora de declarar sus utilidades, le dicen al Estado boliviano: "Miren mis balances, el mercado está tan mal que he tenido que vender por debajo del precio de mercado”, pero en realidad se vende a sí mismo, paga menos impuestos  y luego revende sus productos al precio normal.
 
Un caso más extremo es el del empresario textil que quiebra sus empresas, pide crédito al Estado, y le dice que está muy mal, tiene 800 trabajadores y si no recibe crédito entonces… va a cerrar la empresa. Su justificación de que está vendiendo mal son los recibos de las transacciones que, luego el Estado se dará cuenta, ha hecho consigo mismo, con su propia empresa en un paraíso fiscal, a un precio bajo que luego cambia cuando el producto se revende.
 
¿Se refiere a Ametex?
 
Claro.
 
¿Esta empresa está en la investigación?
 
No, porque su propietario hizo las operaciones por Uruguay. Pero es algo muy habitual, lo hacen muchos.
 
En 2014, Bolivia aprobó una "ley de precios de transacciones” que establece una supervisión especial para que el Estado se asegure de que los precios que se dan en las transacciones entre firmas vinculadas (con el mismo dueño) sean correctos…
 
No se trata de un mecanismo de supervisión, solo de una ley, lo que no es mucho pero de algo sirve. Esta ley pide que el empresario pruebe que no se ha vendido a sí mismo, sino a un tercero, etc. 
 
Después de su aprobación se descubrió que algunas empresas mineras actuaban así. Ellas tuvieron que devolver lo que debían. En todo caso es una ley que requiere más desarrollo. 
 
Una de las propuestas que queremos hacer es generar una nueva institución que se haga cargo, en primer lugar de la investigación de los Panamá Papers, porque la comisión no va a ver ni el 10% de los casos, y hay bastante materia para seguir investigando.

¿Una institución de qué exactamente?

De lucha contra los paraísos fiscales.

Los empresarios argumentan que abrir cuentas en el extranjero no es un delito y que la inseguridad jurídica los obliga a sacar su dinero del país…
 
Abrir cuentas no es un delito. Me parece muy obvio cuando se subraya esto como última defensa, porque no se trata de eso. El tema es la ruta del dinero. A mí, que abras 40 cuentas en Panamá… no es algo que no me importe, pero no podría legislar sobre eso. 
 
En cuanto al argumento de la seguridad, es sencillo de rebatir. Si tienes preocupación por la estabilidad de tu dinero, o porque te vigilen las cuentas en Bolivia, tendrías que llevarte tu dinero a un sistema financiero muy sólido como, por ejemplo, el francés. ¿Por qué no te lo llevas a Francia y sí en cambio a Islas Vírgenes? Porque cuando lo lleves a Francia te van a hacer un montón de preguntas. Y si quieres abrir una empresa, deberás pagar impuestos, seguir la normativa europea, mostrar las juntas de accionistas. En Islas Vírgenes, en cambio, ni hace falta que vayas. Hay intermediarios y gestores que lo hacen por ti, no aparece tu nombre, no tienes obligaciones de ningún tipo. Así que el argumento de la seguridad se cae. Los que se llevan sus capitales buscan lugares oscuros, poco transparentes, sin tributación.
 
"Abrir cuentas no es un delito. Me parece muy obvio cuando se subraya esto como última defensa, porque no se trata de eso. El tema es la ruta del dinero”.
 
Fernando Molina
 
¿Qué hacer para detener al delito? 
 
Bolivia no tiene una lista de países que considere paraísos fiscales…
 
Ésta es también una cosa que vamos a sugerir, que tengamos una. Hay varios estilos para esto.
 
Hay Estados que tienen listas preparadas por los ministerios de exteriores. Siempre supone un conflicto diplomático, porque nadie quiere aparecer en este tipo de listas. Hay otros Estados, como Ecuador, en los que es una cuestión más administrativa, aprobada por la oficina de impuestos.
 
Finalmente, están los que se guían por la lista de la OCDE, que es la más famosa, pero para (Oxfam) Intermon y otros organismos también es la más "amable”, la que tiene criterios más laxos. Y es muy fácil salir de esta lista…

Panamá, de hecho, no está en ella…

Es que basta probar que se ha firmado convenios con algunos países para revelar la información de los clientes de los sistemas financieros para salir de la lista. Y los paraísos firman estos convenios con países del otro lado del mundo o incluso entre ellos, y entonces logran salir.
 
Lo más viable para Bolivia sería ir, con Ecuador, hacia la confección de una lista regional.

¿Impuestos Internos se beneficiará de su investigación?
 
Nuestra evaluación es bastante crítica respecto a las instituciones estatales. No porque no hayan colaborado con nosotros, sino porque si bien necesitan herramientas y hay que mejorar la normativa, es cierto, con lo que tenían han hecho poco.
 
 La Unidad de Investigaciones Financieras, teniendo funcionarios y siendo la principal responsable de este asunto, tiene un accionar muy incompleto. Recolecta los reportes de operaciones sospechosas (ya es cuestionable que sean las propias entidades financieras las que hagan este reporte), pero de los casos relevantes que les preguntamos, la UIF no había hecho investigación.

Pero, ¿cuándo se dispararía la alarma para la UIF?
 
Eso les preguntamos. Tenemos que las empresas de la familia Marinkovic (que están en la lista de los Panamá Papers) ganan un año una determinada cantidad, pero luego pierden abruptamente, y, sin embargo, no hay investigación. Por supuesto que estos altibajos pueden no ser señal de delito, pero siendo la empresa una gran contribuyente, no habría que esperar que alguien denuncie para investigar. 
 
En otras partes es común ver que unidades como ésta manden a juicio a montones de empresarios, pero aquí no. Después de la filtración de los Panamá Papers, un año después, la UIF no ha investigado los nombres que aparecen. Solo han salido breves informes sobre cosas que les hemos preguntado. Hace un año que hay un montón de nombres, pero no se investiga, pese a que la experiencia muestra que la gente que ha hecho las cosas bien en paraísos fiscales es prácticamente cero. 

¿Tan así?
 
Sí. Se trata de porcentaje mínimo o anecdótico. Claro que hay diferentes formas de hacer las cosas mal. Algunos han hecho barbaridades, otros han hecho las cosas mal, pero sin cometer delitos en Bolivia. 
 
En todo caso, las entidades de regulación deberían haber barrido con todos los vinculados. Pero tenemos la impresión de que si la investigación hubiera durado muchos años, sus informes siempre habrían sido los mismos: no hemos hecho, no podemos… Se da el caso extraño de que, para las instituciones, una buena parte de los ricos bolivianos no ha hecho nada que amerite investigación.
 
En cambio, la UIF sale en los periódicos persiguiendo a un viceministro por comprarse un departamento en Miraflores… Y al mismo tiempo no investiga a toda esta gente con muchísimo dinero.
 
Se agarran de que "no es su competencia”, de que "no pueden hacer de oficio”, etc. Y no es verdad. Las entidades, entonces, dejan mucho que desear…
 
Se dice que Impuestos es muy drástico y profesional…
 
Impuestos debe tener con los grandes capitales la misma severidad que tiene con un consultor o una peluquera. 
 
Un comportamiento no unánime, pero clásico de los ricos en el mundo es intentar evadir, encontrar trampitas… Pero nuestras entidades son implacables con los ciudadanos de clase media, pero no con los grandes capitales, a diferencia de lo que pasa en el resto del mundo.
 
1.000 millones de dólares se marchan a los paraísos cada año
  
Parte de la lucha contra los paraísos es cuantificar los daños, cuánto se pierde por fuga de capitales, cuántos impuestos son defraudados. Pero me parece que estamos lejos de eso…
 
Tenemos datos muy parciales. En el formulario de transferencia de fondos al exterior es obligatorio poner el motivo de la transferencia, pero no poner el destino final. Solo con esta falta de información ya tenemos problemas. 
 
Aproximadamente, y son datos por debajo de lo que ocurre, alrededor de 1,000 millones de dólares anuales salen a paraísos a fiscales (los países que nosotros consideramos que son paraísos, sin lista previa). Albania, Uruguay… No hemos incluido Estados Unidos (pese a que algunos estados, como Nebraska, son paraísos fiscales). Es un dato muy perfectible. 
 
También hemos detectado picos de salida de capitales en los meses alrededor de las elecciones que gana Evo. Hay picos en 2006, 2009 y 2014.  
 
Entre 2010 y 2014, cinco millones de dólares salieron a… ¡Albania! ¿Qué comerciamos, con Albania? Nada. ¿Por qué estos cinco millones? No sabemos, pero es llamativo. 
 
El que algunos tengan su dinero fuera afecta la economía nacional, quita recursos, disminuye los impuestos y debilita a la moneda. Un montón de divisas en una "contabilidad  b”, tener el "grifo abierto”, debilita al boliviano. 
 
Así que casi no hay como zafar y decir que no estás haciendo nada malo poniendo tu dinero en Panamá. O afectas una cosa u otra, pero algo malo estas haciendo.
 


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