“La gente que ha hecho las cosas bien en los ‘paraísos’ es prácticamente cero”

El encargado de la investigación de los Panamá Papers dice que, de una u otra manera, la apertura de empresas off shore debilita al país. El Estado hace muy poco o nada por controlarlos.
domingo, 2 de julio de 2017 · 01:06
El diputado Manuel Canelas, presidente de la comisión de la Asamblea Legislativa encargada de investigar los  Panamá Papers, se encuentra cerca de concluir su investigación, cuyos resultados presentará en breve.
 
 La experiencia le ha mostrado que "la gente que ha hecho las cosas bien en los paraísos fiscales es prácticamente cero”, solo un porcentaje "anecdótico”. 
 
Esto significa que la mayoría de las empresas   off shore  afincadas en Panamá que la filtración de documentación conocida como  Panamá Paper  ha permitido identificar como pertenecientes a empresarios bolivianos (véase el recuadro) han sido usadas para evadir el impuesto a las utilidades, realizar operaciones subvaluadas con las que despistar a las autoridades de Impuestos, y "fugar” capitales, debilitando el erario y a la moneda nacionales. Estas empresas han operado en muchas áreas de la economía boliviana: desde la minería hasta el turismo, pasando por la soya, las finanzas, etc.
 
El hecho de que la creación de estas empresas sea legal, sostiene nuestro entrevistado, no quita que "la ruta del dinero” que circula por ellas no lo sea o, en determinados casos, carezca de ética. 
 
Según las estimaciones de la comisión de los  Panamá Papers, que son muy incompletas, cada año se envían 1.000 millones de dólares a países que la comisión sospecha se trata de paraísos fiscales. Lo más probable es que la mayor parte de esta enorme cifra de dinero no vuelva a la economía nacional más.  
 
Entonces, ¿la práctica de crear empresas en paraísos fiscales es común para los empresarios bolivianos? 
 
Sí. Solo hemos investigado un estudio jurídico de un país en concreto (la filtración solo afectó al bufete Mossack Fonseca, de Panamá). Y a pesar de ser una cosa como muy chiquita, porque hay un montón de paraísos y un montón de agentes como Fonseca, ha sido relevante: afecta a un porcentaje no mayoritario, pero sí relevante del empresariado nacional. Uno podría pensar que justo hemos dado con el estudio que más trabaja con bolivianos o, al revés, que, siendo Fonseca relevante, la verdad es que muchos bolivianos recurren a paraísos fiscales. Me pregunto qué pasaría si pudiéramos estudiar lo que pasa en Bahamas, las Islas Vírgenes u otros estudios jurídicos en el mismo Panamá. 
 
Para mí, el empresariado nacional se "financiarizó” mucho antes de que el Estado entienda que la economía mundial se movía en este sentido y muchísimo antes de que la sociedad entendiera lo mismo. 
 
Ésta es una de las cosas que tenemos que enmendar. El Estado y, en términos más políticos, el MAS, tardaron entender que la economía ya no se mueve de forma tradicional, que ya no todo es "minas y tierras”. 
 
En cambio, los grandes propietarios bolivianos comprendieron que la ampliación del capital y la generación de más beneficios ya no pasaba por la tierra y la minas, sino por los mercados financieros. 
 
El Estado y la sociedad siguen anclados en una visión "clasicona” de la economía. Los grandes propietarios se dieron cuenta de que había una nueva dimensión: el capitalismo de casino, apostar, participar en fondos de inversiones, etc.
 
Hay varias explicaciones de esto: Bolivia estaba acostumbrada a recibir capitales, no a exportarlos, e incluso debía prestarse para pagar aguinaldos; entonces no entraba en su visión este aspecto del problema. Con la investigación (de los Panamá Papers) nos hemos dado cuenta de que los grandes propietarios juegan en esta liga hace mucho. 
 
Probablemente todo comenzó en los 90, cuando el empresariado boliviano más vinculado al proceso neoliberal se vinculó con los mercados internacionales en condiciones sustantivas. Y el Estado fue un espectador. Y a partir de ahí hay una continuidad hasta ahora. 
 
Pero la izquierda se ha quejado de la fuga de capitales, de la pérdida de los excedentes, aunque quizá sin conocer los mecanismos actuales, tan sofisticados…
 
Honestamente creo que si existió fue una queja muy anecdótica; jamás hubo un programa de izquierda en este país que tome esto en cuenta. Desde Marcelo Quiroga y Roger Cortes hasta Evo y Álvaro. Nunca ha sido parte del programa de la izquierda atajar la fuga de capitales a paraísos fiscales. No debe de haber ni un discurso de (el ministro Luis) Arce o de (el expresidente del BCB  Marcelo) Zavalaga en el que se haya mencionado a los paraísos fiscales. Tampoco la sociedad ha sido consciente del problema. Lo que siempre se ha dado es el rollo tradicional. Decir: "Ah, estos no pagan impuestos”. 
 
De hecho, si no hubiera habido esta filtración (los  Panamá Papers), en Bolivia seguiríamos con una idea tremendamente tradicional de la economía o de dónde conseguir más recursos para el Estado. Y es asombroso que, viendo cuánto ha crecido el producto interno bruto, las exportaciones, nunca antes se haya pensado "vamos a mirar acá”, "hagamos una nueva normativa”. 
 
Uno de nuestros objetivos es justamente éste.
 
Las vinculaciones bolivianas

La comisión de los Panamá Papers investiga a 129 empresas off shore, 182 accionistas o beneficiarios y 29 intermediarios relacionados con Bolivia. La comisión estableció que 360 empresas y 198 personas bolivianas están vinculadas con esas off shore.
 
Cada año salen alrededor de 1.000 millones de dólares a los paraísos fiscales.
 
Fernando Molina

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