Letra Siete

Las preguntas que responde la historia

Nota sobre la obra que reúne Informe sobre Bolivia (1827), de Joseph Pentland, y el Bosquejo del estado en el que se halla la riqueza nacional de Bolivia, escrito por un “Aldeano”.
domingo, 27 de agosto de 2017 · 00:00
José Peres Cajías/  Historiador
 
¿Cuáles fueron los costos de la independencia frente a España? ¿Pudieron los nuevos Estados latinoamericanos cumplir eficientemente su rol administrador una vez expulsada la burocracia española? ¿Cuáles eran las ventajas económicas de la independencia? ¿Tenían todas las regiones de América la misma capacidad para aprovechar estas ventajas? ¿Crecieron económicamente las nóveles repúblicas? ¿Transformaron su estructura económica? 
 
Estas son algunas de las preguntas que los historiadores económicos latinoamericanos  han tratado de responder recientemente con motivo del 200 aniversario de los gritos libertarios y de la independencia frente a España. Las respuestas a estas preguntas muestran experiencias muy heterogéneas: algunos países tardaron pocos años en recuperar dinamismo económico, otros no lograron superar la inestabilidad hasta el último tercio del siglo XIX.
 
Dar respuesta a estas preguntas en el caso boliviano no es fácil dada la escasez (al menos en términos relativos) de información. De todas maneras, existen dos libros clave que se deben revisar para ello: Informe sobre Bolivia (1827), escrito por Joseph Pentland, y el Bosquejo del estado en el que se halla la riqueza nacional de Bolivia, escrito por un "Aldeano”. 

La perspectiva de Pentland
 
El mérito de la Biblioteca del Bicentenario radica en la publicación de ambas obras en un solo volumen. Ello porque facilita el acceso a estas obras clave, pero también porque agrupa dos propuestas que tienen perspectivas diferentes sobre la misma problemática: los desafíos de la economía boliviana luego de su empoderamiento político. 
 
En efecto, J. Pentland era funcionario de la corona británica y fue comisionado por el cónsul británico en Lima para realizar un reporte que informase a su majestad sobre el estado de la economía boliviana y su potencial luego de la independencia. El Informe, por tanto, es un trabajo realizado por un burócrata que busca generar la mayor cantidad de información para que sus connacionales sean capaces de apreciar las oportunidades y las restricciones existentes en el país. 
 
En este sentido, el trabajo resalta por la presentación de datos cuantitativos que son escasos o inexistentes en otras fuentes. Así, el investigador encuentra en esta obra información valiosísima sobre la población de Bolivia, sobre el estado de las minas y el potencial de las mismas luego de más de quince años de lucha independentista (1809- 1825), y sobre el valor y composición del comercio exterior boliviano en los dos primeros años de vida independiente. 
 
El informe genera conclusiones optimistas sobre la economía boliviana: si bien el logro de la independencia fue particularmente costoso, Bolivia tendría un enorme potencial para recuperar sus minas y reinsertarse en los mercados internacionales, esta vez de manera soberana. 

La perspectiva del "Aldeano”
 
La perspectiva del Bosquejo es diferente. Por un lado, se trata de una obra anónima escrita por una persona que se autodefine como un boliviano que vive "en un triste cantón aislado, y casi enteramente ajeno de todas las relaciones sociales” (p. 255). 
 
Asimismo, se alerta al lector desde un principio que no se ofrecen análisis matemáticos, sino el relato de un ciudadano afligido por la falta de correspondencia entre el potencial productivo del país y el decepcionante desempeño de la economía en los primeros cinco años de vida independiente. 
 
La obra contiene constantes interpelaciones al lector y un tono pesimista cuyo origen está claramente identificado: el comercio internacional. En efecto, se remarca que éste viabiliza la llegada masiva de productos importados al país que desplazan la producción nacional y quiebran los vínculos productivos existentes entre las diferentes regiones del país. Así, en lugar de mejorar, la independencia habría generado un empeoramiento de las condiciones económicas del país. 

Desde el presente
 
Naturalmente, se debe mantener una lectura crítica sobre estas obras. Por ejemplo, ¿cuáles son las bases metodológicas en las estimaciones cuantitativas de Pentland? Se puede cuestionar también la causalidad del "Aldeano”: ¿la consolidación de nuevos productos importados es la causa de la crisis de la economía local o es consecuencia de la incapacidad de la economía local de atender la demanda nacional? De todas maneras, la riqueza de estas obras radica precisamente en su capacidad de generar datos, ideas, cuestionamientos, que nos permiten repensar las discusiones económicas que nos afligen a los bolivianos: el rol de la exportación de materias primas, el potenciamiento de la industria manufacturera, la integración del país, la educación, entre otros. Así, redirigirnos a los primeros años de vida independiente puede ser un útil ejercicio para repensar las oportunidades y desafíos que enfrentamos actualmente.
 
En este contexto, la lectura de estas obras y el debate en torno a la evolución de las economías latinoamericanas luego de su independencia remarcan que los cambios políticos no siempre se reflejan en cambios económicos sustanciales y/o sostenibles. 
 
Si creemos que no existen recetas para el desarrollo económico y que éste es más bien resultado de un proceso de aprendizaje, esta falta de correspondencia no es del todo una mala noticia: el ensayo y error generan lecciones para construir una óptima institucionalidad económica. Sin embargo, los economistas que se han ocupado de esta cuestión resaltan que este autoaprendizaje se hará efectivo, entre otras cosas, mientras más rico sea el debate y mientras mayor información exista.
 
Por tanto, creo que como ciudadanos debemos aplaudir esfuerzos estatales tales como la Biblioteca del Bicentenario, pero debemos también exigir la información necesaria para que nosotros y los historiadores del futuro podamos debatir en torno al tipo de desarrollo generado en los primeros años del Estado Plurinacional de Bolivia.