Matasuegra

Llama de Troya

Willy Camacho sostiene que todo lo que se ha hecho en materia educativa es utilizado para hacer campaña o para adoctrinar a los estudiantes y así crear una base futura de votantes.
domingo, 27 de enero de 2019 · 00:00

Willy Camacho Escritor

Hace años, en 2014, cuando estábamos a puertas de elecciones generales, el Gobierno tuvo la brillante iniciativa de regalar computadoras a los estudiantes de último curso de secundaria de las unidades educativas fiscales. 

Claro, eso creímos debido a la propaganda, abundante y continua, donde se mostraba a estudiantes emocionados agradeciendo al presidente Morales por semejante regalo. Lo cierto es que no había sido un regalo, pues ningún estudiante se pudo llevar la computadora a su casa. 

En realidad, se estaba equipando las unidades educativas con computadoras –lo cual es bueno, pese a la mentirilla previa–, pero el problema es que los colegios fiscales, la mayoría, no tenían ambientes adecuados para el aprovechamiento de estas computadoras,  por  factores aun menos comprensibles.

En el colegio Enrique Lindemann, por ejemplo, los estudiantes recibieron las Quipus pero nunca la pudieron usar, porque, según algunos exalumnos, las autoridades del colegio tenían miedo de que las computadoras se dañaran. De hecho, nadie usó esas máquinas, desde hace casi cinco años están en un depósito (ojalá estén ahí e intactas), y esa imagen de progreso, de un sistema educativo acorde con las nuevas tecnologías, también está archivada.

Es que todo lo que se ha hecho en materia educativa es parecido al Caballo de Troya, vale decir, que utilizan la educación para hacer campaña o para adoctrinar a los estudiantes y así crear una base futura de votantes. 

Todo parece un gran “regalo” con buenas intenciones, pero, en realidad, se ocultan intenciones que no tienen que ver con el bien común, sino con un interés político: la perpetuación de Evo Morales en el poder.

Se han hecho textos para colegios, y eso es bueno, pero si los textos son para contar las “aventuras de Evito”, ya estamos en el plano del adoctrinamiento. Es bueno que la materia de Ciencias Sociales actualice contenidos, pero si va a consistir, como aseguró el ministro de Educación, Roberto Aguilar, en incorporar al currículo de dicha área los hechos históricos y logros de la administración del presidente Evo Morales, volvemos a caer en el adoctrinamiento.

No es que los últimos 13 años deban ser obviados, pero sí deben ser analizados con una mirada crítica, no sólo tomando en cuenta logros, sino también desaciertos y, principalmente, la responsabilidad del actual gobierno en el fracaso de la demanda marítima, en el paulatino aislamiento internacional de nuestro país y otros temas que inciden de manera estructural al desarrollo futuro de Bolivia.

Aumentar horas de Física y Química parece una buena medida, pero, ¿cuál es el objetivo? ¿Acaso se ha reforzado esto con la construcción de laboratorios para que los estudiantes lleven la teoría a la práctica? 

Peor aún, la tan mentada formación técnica sigue siendo algo inconcluso, precisamente por la falta de inversión en educación. Pero claro, el Gobierno ha derrochado millones en regalar computadoras que poco o nada han sido aprovechadas, sólo con el fin de hacer campaña política.

No obstante, ya que las computadoras están ahí, en vez de más medidas demagógicas, lo ideal sería aprovechar la inversión realizada en la compra de dichos equipos y, de una vez por todas, dar el salto a un nuevo sistema educativo que esté en sintonía con los actuales estudiantes, que son nativos digitales.

Los nativos digitales son todos aquellos que han nacido y crecido en la era de internet (a partir del año 90, por marcar una referencia aproximada), y esto implica que son niños, niñas, adolescentes y jóvenes plenamente habituados a los entornos digitales. Es más, según el filósofo argentino Alejandro Piscitelli –uno de los principales investigadores de estos temas–, no sólo se trata de que estén habituados al uso de la nueva tecnología, sino que eso precisamente los hace capaces de concebir la comunicación y el aprendizaje bajo lógicas distintas.

Los nativos digitales no son meros observadores, participan activamente en el ensanchamiento y diversificación de ese universo: desde los likes que dejan en artículos u opiniones, pasando por la creación de fansites, hasta la creación de sitios, videos o libros con historias de su propia cosecha que amplían la historia original. Por tales motivos, Piscitelli –entre otros– considera que el surgimiento de los nativos digitales conlleva la obligación de cambiar los sistemas educativos, pues los actuales paradigmas no responden a las lógicas, necesidades, intereses y capacidades de las nuevas generaciones.

Si bien el desafío es para todos los países latinoamericanos, en el caso boliviano enfrentamos, además, el problema del “enclaustramiento digital”. 

Ya nos hemos dado cuenta de que el satélite Túpac Katari no soluciona nada, seguimos siendo el país con el servicio de internet más lento y caro de la región. 

Entonces, de nada sirve que maestros y estudiantes tengan computadoras (bajo el optimista supuesto de que van a utilizarse en aula), ya que, sin el efectivo y eficiente acceso a la red, las posibilidades de estas herramientas se limitan al cambio de lápiz por teclado.

Con acceso pleno y gratuito a internet, parte del problema estaría resuelto, pero quedaría lo más difícil: cambiar el sistema educativo. Y esto, como se ha visto con la Ley Avelino Siñani, no pasa por reformas legales, sino por la voluntad de actualización y cambio de los profesores, además de la voluntad de las autoridades para no politizar la educación. 

Mientras esto no sea posible, ninguna herramienta tecnológica va a servir para formar a nuestros nativos digitales. Será, en todo caso, como querer escuchar un CD en un viejo tocadiscos. Peor aún será escuchar un disco con mensaje subliminal, donde por debajo del audio original asecha el adoctrinamiento. 

No basta con hacer maquillajes que pretenden hacernos creer en la descolonización y la soberanía del sistema educativo; sea Caballo o Llama de Troya, el resultado es el mismo: se malgastan recursos sin pensar en las  necesidades reales de nuestros estudiantes.

 

Confidencial

Si te interesa obtener información detallada sobre el proceso electoral, suscríbete a P7 VIP y recibirás mensualmente la encuesta electoral completa de Página Siete.

Además, recibirás en tu e-mail, de lunes a viernes, el análisis de las noticias y columnas de opinión más relevantes de cada día.

Tu suscripción nos ayuda no solo a financiar la encuesta sino a desarrollar el periodismo independiente y valiente que caracteriza a Página Siete.

Haz clic aquí para adquirir la suscripción.

Gracias por tu apoyo.

22
1

Otras Noticias