Opinión

Homenaje a los jóvenes de Bolivia

¡Estaban en la política, estaban por la democracia! Pero no lo hacían como los viejos tiempos, militando en partidos, lo hicieron con la tecnología.
domingo, 03 de noviembre de 2019 · 00:00

En todo el país retumban voces juveniles que gritan: ¿Quién se cansa? Nadie se cansa. ¿Quién se rinde? Nadie se rinde ¿Evo de nuevo? Huevo...!  Todo el día, en marchas, en bloqueos están ellos presentes con sus cánticos, con su voluntad, con sus sueños. Durante los 10 primeros años del gobierno de Morales hubo silencio de los jóvenes y de parte los mayores, todos ellos dejaron hacer.

Muchos creyeron en las palabras de Morales, creían en las ofertas de una revolución democrática, creían en la inclusión social, en la defensa del medioambiente, en el amor a los indígenas, en el rechazo al despilfarro. Pero, poco a poco se fueron cayendo a trizas las promesas del MAS, la gente comenzó a despertar y entender que los valores que proclamaba en 2006 Morales eran falsos, pues en la realidad traicionaron todo lo que prometieron.

En efecto, reprimieron a los indígenas, destruyeron el medioambiente, ampliaron el extractivismo, aumentaron desmesuradamente la corrupción, instalaron el culto a la personalidad construyendo palacio y museo para el líder, exageraron en el despilfarro, emitieron un mensaje de odio, quisieron enfrentar a los bolivianos usando la lógica de guerra, ésa que indica que al enemigo hay que aniquilarlo. Colocaron a los cocaleros del Chapare como su núcleo político, si a ésos cuya producción en un 95% se destina al narcotráfico. El poder y su líder mintieron, y colocaron  al cinismo y la obsecuencia como políticas de Estado.

Todo eso lo fueron mirando con sus propios ojos los jóvenes; en febrero de 2016, mucha gente mayor, en especial los que en su tiempo militaron en las ideas de la inclusión social o de la revolución,  protestaban diciendo que los jóvenes era muy individualistas, que no les preocupaba el país, que no militan en partidos, que no tenían sueños de cambio social, que sólo se interesaban en el Facebook,  en Twitter, en el Instagram. Sí, pero esos jóvenes en febrero de 2016 nos dieron una lección, ellos condujeron la victoria del No en el referéndum. Ellos lo hicieron con su Facebook, Twitter o Instagram, nos taparon la boca a los mayores que los criticaban.

¡Estaban en la política, estaban por la democracia! Pero no lo hacían como los viejos tiempos militando en partidos, lo hicieron con más libertad, usando las nueva tecnologías y las nuevas demandas: defensa del medioambiente, defensa de las opciones sexuales, crítica al despilfarro y a la corrupción, defensa de las mujeres, rechazo al feminicidio, apoyo a los LGBT.

Si así comenzaron en 2016, hoy en 2019 se apropiaron de la política; si en pasado eran centenas de jóvenes quienes buscaban sus sueños de mejores días para Bolivia, hoy estos jóvenes son miles, millones en todo el país, despertaron a la política ante la inminencia de la dictadura, defienden su voto, no se mueven por un candidato, sino por preservar y ampliar la democracia en Bolivia.

Antes los jóvenes que hacían política tenían el rostro adusto, evitaban las fiestas, no querían enamorar, algunos decían que el matrimonio los perjudicaba en sus labores políticas; hoy los jóvenes, son muy diferentes, pues pelean por la democracia con una sonrisa, con alegría, con creatividad, van a las manifestaciones agarrados de la mano de sus parejas, cuidando de las piedras a sus viejos y a las personas mayores. Asisten a los bloqueos sin odio, evitando el racismo, si alguien lo expresa, centenas de ellos los reprenden. 

Algo muy profundo está pasando en Bolivia, nos lo demuestra los miles y millones de jóvenes movilizados por la defensa de la democracia, todos ellos tienen una certeza es su subconsciente: su causa es justa. Quizás no saben que la pelea por la democracia tiene miles de batallas, pueden perder la primera, pero, sus valores, sus convicciones y sus valores son tan fuertes que sabrán perseverar hasta construir un país democrático.

El poder ya no tiene valores, los perdió, se corrompieron usando el Estado, sólo tienen en mensaje de odio, de violencia para mantener la corrupción y cuidar sus privilegios. No poseen la soberanía de la cual hablaban, pues la inteligencia cubana los domina, los enviados de Maduro. Los rusos especialistas en fraudes electorales están por detrás, así como el imperialismo chino.

Esos que no tienen principios sólo pueden quedar en el poder usando la fuerza, la mentira y el cinismo. Los jóvenes están provistos de valores, sólo quieren libertad de expresión, de pensamiento, democracia, respeto del voto, democracia en la política y en la vida cotidiana, quieren sueños de respeto entre todos.

Queridos jóvenes ustedes tienen la razón, sus sueños se cumplirán, ustedes sabrán perseverar en la búsqueda de sus ideales. Jóvenes gracias por defender la democracia, gracias por enseñarnos tanto. Muchos tenemos un nudo en la garganta, pero al verlos a ustedes recuperamos la sonrisa y compartimos la certeza de ustedes: llegarán días mejores, llenos de democracia. Gracias queridos jóvenes.  ¿Quién se rinde? ¡Nadie se rinde!

Carlos Toranzo Roca / Economista

“En febrero de 2016 nos dieron una lección, ellos condujeron la victoria del No en el referéndum. Ellos lo hicieron con su Facebook, Twitter o Instagram”.

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