Corrupción

Ley del Lobby, para Bolivia una necesidad

Una futura Ley de Lobby en el país debería ser el de regular y transparentar las relaciones entre sujetos activos (lobbistas) y sujetos pasivos (autoridades públicas).
domingo, 14 de abril de 2019 · 00:00

Catalina Rodrigo Machicao
Cs. Políticas UCB-La Paz
Marcelo Arequipa Azurduy
Politólogo y docente universitario

Es muy conocido que el año pasado emergió el escándalo conocido como “mochilas chinas”. Este acontecimiento coyuntural pegó con más fuerza en la ciudad de Cochabamba contra el exalcalde José María Leyes  y en otra dimensión similar de afectación política a Edgar Bazán, exalcalde de Oruro.

El escándalo mediático se produjo porque se acusó a las exautoridades mencionadas respecto de que éstas habrían realizado de manera ilícita adjudicaciones a empresas para la compra y provisión de mochilas escolares para que sus municipios las repartieran.

En el contexto del marco normativo del país, una de las acusaciones más importantes para este tipo de acciones informales se la sustenta a partir de la denuncia de haberse cometido delito de corrupción pública.

El siguiente acontecimiento mediático que lo acabamos de vivir es el que se encuentra vinculado con el alcalde Revilla de la ciudad de La Paz, relativo a dos temas: el relleno sanitario de Alpacoma y la adjudicación de terrenos en la Curva de Holguín.

 Son  dos contratos significativos que se habrían adjudicado a un grupo empresarial y con sospechas de que el procedimiento de la firma de esos contratos hubieran sido resueltos en contextos poco transparentes y con vicios de negociaciones informales que se entienden como algo no lícito.

Pensamos que los ejemplos mencionados abren una ventana de oportunidad para comenzar a debatir la necesidad de construir y poner en marcha una Ley de Lobby, en la medida en que esto no atenta contra la democracia, sino convive con esta forma de gobierno porque esto permitiría complementar las relaciones informales y formales de la política.

Algunas experiencias en el plano internacional:

Estados Unidos: En 1995, en Estados Unidos fue aprobada la Lobbying Disclosure Act o Ley de Regulación de Lobby, es revisada el año 2007 y aprobada el 2008. Plantea los siguientes puntos importantes: 

a) Definen a un lobbista como alguien que pasa al menos el 20% de su tiempo enfocado en trabajar para un cliente en particular. Sus contactos son el personal legislativo, miembros del Congreso o funcionarios de nivel ejecutivo.

b) Las organizaciones que los emplean deben registrarse una vez que sus gastos excedan los   20.500 dólares semestralmente.

c) Los grupos de presión deben presentar informes dos veces al año detallando sus actividades.

d) Funcionarios “cubiertos” por la ley: en la rama legislativa incluyen a los miembros del Congreso y su personal. En la rama ejecutiva incluyen al Presidente, Vicepresidente y funcionarios del gabinete.

e) A partir del 2008  se requiere que los lobbistas identifiquen a sus clientes e intereses de entidades extranjeras cuando se trata de aplicar presión.

Australia: Plantea explícitamente que el lobbismo es una “actividad legítima y una parte importante del proceso democrático, pues pueden ayudar a individuos y organizaciones a comunicar sus opiniones sobre asuntos de interés público al Gobierno”. El Código de Lobbismo pretende garantizar el contacto entre los diversos grupos de presión y los miembros del gobierno con “transparencia, integridad y honestidad”.

a) Definen al cliente en relación con el lobbista que se compromete con este último para  representar sus intereses en el gobierno, ya sea que haya o no un pago de por medio.

b) Lobbismo significa el establecimiento de comunicaciones con algún representante gubernamental para influir en la toma de decisiones como, por ejemplo, la “modificación de la legislación, el desarrollo o la modificación de una política o programa del gobierno, la adjudicación de un contrato o subvención del gobierno o la asignación de financiación”.

c) Aquellos que lleven a cabo está actividad deben estar registrados, no deben participar en ninguna conducta corrupta, hacer declaraciones engañosas o tergiversar la verdad, y finalmente deben informar a los representantes en nombre de qué clientes vienen a abogar.

Inglaterra: La Ley del Lobby se promulgó el 2014 con normas específicas para organizaciones benéficas, ONG y grupos de presión política durante el periodo pre-electoral. No obstante continúa siendo una ley muy criticada, pues su regulación no está pensada a largo plazo, sino en un contexto muy específico con un lenguaje bastante general, según varios de sus disidentes.

a). Los lobbistas deben estar registrados antes de comenzar sus actividades. 

b) Existe una Ley de Partidos Políticos, elecciones y referendos de 2000 que se incluye con el objetivo de reducir la cantidad de dinero permitida para ser donada por “terceros” a un partido o candidato.

Chile: El 3 de marzo del 2014 se promulgó la Ley que Regula el Lobby y las Gestiones que Representen Intereses Particulares ante las Autoridades y Funcionarios. Estas son algunas de sus características:

a) Se define al lobby como “actividad remunerada ejercida por personas chilenas o extranjeras, que tiene por objeto promover, defender o representar cualquier interés particular, para influir en las decisiones que, en el ejercicio de sus funciones, deban adoptar los sujetos pasivos de tal gestión”.

b). Los intereses pueden ser: la “elaboración, dictación, modificación, derogación o rechazo de actos administrativos, proyectos de ley y leyes; elaboración, tramitación, aprobación, modificación, derogación o rechazo de acuerdos, declaraciones o decisiones del Congreso Nacional; diseño, implementación y evaluación de políticas, planes y programas efectuados por la autoridad, entre otros”. Pero existe también una lista de actividades no reguladas como peticiones, declaraciones, o invitaciones para participar en reuniones de Estado.

c) La ley, además, está acompañada por un Código de Buenas Prácticas

d) Finalmente, la ley propone una serie de obligaciones para lobbistas como ser el proporcionar a autoridades información que les sea necesaria para solicitar audiencias o reuniones; informar el nombre de las personas por quienes abogan y la existencia o no de remuneraciones.

Propuesta para Bolivia:

Es importante y urgente comenzar aclarando que una relación entre políticos y empresarios, o dirigentes sociales, no tiene por qué ser mala, en la transparencia de lo que hagan está la clave para desterrar la crítica al respecto.

El espíritu de la Ley de Lobby en el país debería ser el de regular y transparentar las relaciones entre sujetos activos (lobbistas) y sujetos pasivos (autoridades públicas). La transparencia de la información al respecto debería estar regulada al menos en tres aspectos generales: reuniones, regalos recibidos, viajes de las autoridades públicas, e incluso si es un trabajo remunerado o no.

El registro de lobbistas y un código de conducta y límites bien definidos sobre temas en los que pueden tratar de influir también serían necesarios incluir con tal de plantear esta ley como un medio para generar avances expeditos y, finalmente, positivos para los intereses de muchos sectores de la sociedad que va más allá del sufragio cada cierto tiempo.

La posible aplicación de una Ley de Lobby podría favorecer a frenar el fenómeno de la corrupción pública, fomentar inversiones de capital y cerrar negocios más beneficiosos para las empresas y los actores públicos, y quién sabe, quizá incluso dejemos de hablar del famoso porcentaje que se otorga al funcionario público del momento para la adjudicación de algún contrato.