Feminismo

Los dos Cárdenas

La autora analiza las declaraciones del viceministro de Descolonización, Félix Cárdenas, y del actual candidato a la presidencia por UCS, Víctor Hugo Cárdenas, en torno a la mujer.
domingo, 14 de abril de 2019 · 00:07

Estefany Murillo Pozo Miembro del colectivo Warmi Sisa.

Leonardo Loza, dirigente de los cocaleros del Trópico de Cochabamba,   ofreció “cholitas” al ministro de Minería César Navarro a principio del mes de marzo del presente año. El viceministro de Descolonización, Félix Cárdenas, atribuía estas declaraciones al tiempo del Anata y a la “cultura andina”. 

Exactamente al mismo tiempo, el actual candidato a la presidencia Víctor Hugo Cárdenas proponía el uso de armas para la defensa de las mujeres, a propósito del Día Internacional de la Mujer. 

Ambos Cárdenas se autoidentifican como aymaras, pero uno de ellos es de oposición al actual gobierno del MAS y aunque se denomine katarista, se considera a sí mismo como alguien de derecha, mientras que el otro Cárdenas ejerce funciones como autoridad del actual Gobierno y se considera a sí mismo como alguien de izquierda. Ambos Cárdenas son profundamente machistas y ambos Cárdenas no tienen la menor idea de feminismo, ni de la situación actual de las mujeres en el país. 

Cuando Félix Cárdenas atribuye el comportamiento machista de Loza a “bromas malinterpretadas”, “al tiempo de la Anata” y a “la cultura andina”, lo que pretende es quitar  peso a la seriedad de las declaraciones machistas con la justificación culturalista.

 Hay toda una camada de indios, pero sobre todo de indios políticos que aspira a no enfrentarse a las consecuencias de su machismo (y del profundo machismo aymara) con la excusa de los esencialismos culturalistas.

 Como si la “cultura” automáticamente te convirtiera en un ser sobrehumano incapaz de ser machista, clasista o racista. 

Es la típica respuesta del indio a quien se lo acusa de machista derivar dicha acusación a una acusación “racista”. 

Es utilizar la noble lucha contra el racismo como arma para perpetuar el machismo. 

La cultura no es inamovible, cambia con el tiempo, muta y fluye. Atribuir el machismo a “un mal que llegó con la Colonia y que por tanto no es parte de la cultura andina” es caer en la idea tendenciosa de que hagan lo que hagan,  los indios “no son machistas” porque no es parte de su cultura. 

Y es una idea falsa, pero sobre todo peligrosa a la hora de perpetuar el machismo y la actual situación de emergencia que viven las mujeres, incluyendo las mujeres indias que sufren feminicidios todos los días de parte de sus parejas indias. 

Cuando niegas un problema te niegas a ser responsable del mismo y hacer responsable a tu sociedad. 

El discurso de si el machismo llegó o no con la Colonia es fútil y vacuo, debido a que los indios en la actualidad viven el patriarcado, lo ejercen y lo perpetúan. 

Necesitamos soluciones a dicho problema y las soluciones pasan por reconocerlo y hacernos responsables del mismo y no negarlo con esencialismos culturalistas.

Cuando Victor Hugo Cárdenas ofrece a las mujeres portar armas para luchar contra la violencia lo único que pretende es ser “polémico” para ser relevante. Está completamente convencido de que la fórmula para ser relevante es copiar absolutamente todo lo que hizo Jair Bolsonaro para llegar a la presidencia de Brasil.

  Es un político que no sabe leer el contexto ni la realidad de su país y es incapaz de generar propuestas que harían a la sociedad boliviana identificarse con él. 

Victor Hugo Cárdenas probablemente es de los aymaras que cree que ser derecha debe alejarte automáticamente del feminismo pues intentan asociar el feminismo como parte de un movimiento exclusivamente izquierdista (nada más lejos de la verdad), con el intento en el fondo de combatir el feminismo, pero combatirlo con dogmatismos que nada tienen que ver con lo político y académico.

Y aunque es verdad que el feminismo es un movimiento fuerte debido a que la violencia hacia las mujeres es insostenible, y que los políticos no pueden ser indiferentes al mismo si quieren hacer política real, hay algunos que prefieren recolectar el miedo hacia el feminismo y enfrentarlo, porque ellos mismos se sienten atacados por él. 

Parece ser ésta la opción que ha elegido Víctor Hugo Cárdenas.

 Lamentablemente para atacar a un movimiento debes conocerlo bien, porque deberías proponer algo en ausencia de lo que estás atacando, pero a esto no llega su capacidad.

Ambos Cárdenas representan un discurso indio de los espectros de nuestra política boliviana. Ambos Cárdenas tienen grupos de indios (y  algunos no indios) que consumen sus discursos dogmáticamente y los replican sin análisis ni crítica. 

Ambos Cárdenas se parecen más de lo que creen y más de lo que les gustaría reconocer. Ambos Cárdenas son marchitos, simplones y ambos Cárdenas se han refugiado años en su condición de aymaras para ser relevantes políticamente, y no necesariamente por sus capacidades humanas, académicas o políticas. 

Ambos Cárdenas han vivido de la “inclusión” política que cosifica a los indios como a las mujeres, y ambos Cárdenas aplauden esta discriminación positiva. Lamentablemente la misma lo que hace es generar políticos mediocres, no importa que éstos sean de izquierda o derecha. 

Paradójicamente para luchar contra la descolonización debemos deshacernos de estas inclusiones vacías, porque negamos a una persona a llegar a todo su potencial académico o político y le aplaudimos sólo por ser indio, sólo por ser chola o sólo por ser mujer. Cuando las personas se acostumbran a ser famosas o a vivir de dichas inclusiones, creen que ya no requieren mejorar o aprender, pues no lo necesitan. De todas formas lo que importa no es su capacidad de hacer cosas o de pensar, sólo necesitan “ser” o “existir” y ser el símbolo de algo o de alguien. 

Para mejorar como sociedad necesitamos deshacernos de estas figuras que nos hacen mucho daño, individual y colectivamente. Aprendamos a educar a los políticos que queremos, a los políticos que aspiramos y a los políticos que merecemos.

 

Permítanos un minuto de su tiempo.

Para desarrollar el periodismo serio e independiente, esencial en democracia, que usted aprecia en Página Siete, contamos con un equipo de reporteros, editores, fotógrafos, administrativos y comerciales de primer nivel.

Los ingresos con que Página Siete opera son producto de nuestro trabajo; no contamos con prebendas de ninguna naturaleza.

Si usted desea apoyar el esfuerzo que realizamos, suscríbase a P7 VIP, para recibir de lunes a viernes una carta informativa por correo electrónico, que contendrá un resumen de las noticias y opiniones más interesantes de Página Siete, a un costo de sólo Bs 15 al mes.

Para suscribirse haga clic aquí o llame al número 2611749, en horas de oficina.

24
4