Representación

Un balance sobre los diputados supraestatales

Desde su juramento en 2015, desarrollaron 15 sesiones y emitieron 21 pronunciamientos sobre la coyuntura nacional e internacional.
domingo, 19 de mayo de 2019 · 00:00

María del Cielo Galindo Cs. Políticas UCB
Marcelo Arequipa Azurduy Politólogo y docente universitario

Introducción

Por mandato constitucional,  en octubre de 2014 se eligieron por primera vez a diputados supraestatales, representantes bolivianos ante el Parlamento Andino, Latinoamericano y Caribeño, Unión Interparlamentaria, Indígena y Afrodescendiente de América, y Mercosur. Es decir, tenemos, en total, nueve supraestatales titulares con sus correspondientes suplentes.

Con vistas a las próximas elecciones  de octubre de este año y al concretarse un primer periodo de Gobierno de estos representantes supraestatales, es necesario hacer un balance de su trabajo,  bajo el espíritu propositivo de que quizá, dado el contexto adverso del multilateralismo  reinante, lo mejor podría ser dejar de elegir estos diputados o fortalecerlos en otras tareas concretas.

Vivimos un momento en el que las relaciones multilaterales no pasan por  su mejor momento; no nos referimos exclusivamente al acuse de expresiones ideológicas en contra de Unasur, sino en general.  Los mecanismos de  los organismos multilaterales  están siendo puestos en evidencia porque son inefectivos para transformar las problemáticas que tienen hoy los países.

Sus primeras acciones como representantes

El papel que debieran ejercer los diputados supraestatales es de suma importancia para las relaciones internacionales de Bolivia. Sus roles más evidentes fueron durante  2016, 2017 y 2018 con el tema de la demanda marítima en La Haya.

Sin embargo, este 2019 no se mostró  ningún trabajo de gran importancia. De hecho, lo más relevante que se puede encontrar en la página oficial de la Cámara de Diputados es un foro organizado a fines de la gestión  2018 por el Parlamento Amazónico, en el que  se analizaron las necesidades de la amazonia boliviana. 

En  estas condiciones  se verifica que los gastos que el Estado destina para estos representantes supraestatales se mantienen constantes.  Por ejemplo, el Decreto Supremo Nº 1788, del 7 de noviembre de 2013, justifica los gastos que éstos ejercen. 

No obstante, en  2016 fueron duramente criticados por su elevado presupuesto, que giraba alrededor de  969.018 bolivianos; en viáticos, 775.878 bolivianos y en gastos de representación, 193.140 bolivianos.

La respuesta de los diputados supraestatales al respecto fue que la labor que ejercen no es notoria en el país, pero sí esencial para las representaciones de Bolivia en las distintas organizaciones internacionales. En todo caso, a nosotros como sociedad, nos conviene  preguntarnos al respecto, bajo el espíritu de la rendición de cuentas en democracia.

Balance del Informe 2017 

Haciendo un poco de investigación sobre  las actividades de los representantes estudiados, encontramos en la página oficial de la Cámara de Diputados un informe presentado al Legislativo para los años 2016 y 2017.

Desde su acto de juramento, el 26 de enero de 2015, desarrollaron 15 sesiones reglamentarias, emitieron 21 pronunciamientos sobre la coyuntura nacional e internacional haciendo conocer la posición oficial de esta instancia supraestatal; aprobaron 19 homenajes a diferentes instancias, y dieron curso a cuatro  resoluciones internas de reconocimientos. Es decir, un trabajo con una carga más simbólica que específica y concreta.

Tenemos en el registro 28 normas en  las que los representantes supraestatales tomaron protagonismo, citaremos algunas  cuantas: socialización del Libro del mar; Ley de modelo sobre gestión integral de residuos y desechos sólidos; Ley modelo de protección de bosque; Ley modelo contra la Trata de personas; Declaración de rechazo al proceso y sentencia contra los nueve bolivianos detenidos en Chile. Además, figura la imposición de visas a las autoridades bolivianas para visita a los funcionarios bolivianos.

En el plano nacional, las gestiones  que realizaron los diputados supraestatales tuvieron un total de 19 homenajes a diferentes instancias y  cuatro resoluciones internas de reconocimientos.

 

Hacia dónde deberíamos  ir

Es fundamental la disponibilidad de los informes anuales para tener una visión más clara sobre el papel que desempeñan estos funcionarios públicos.

La democratización y difusión de los informes sobre su  papel    ayudaría en gran medida a un análisis más profundo sobre el trabajo que desempeñan.

Un vistazo somero a las relaciones internacionales hoy,  da cuenta  de que el bilateralismo se encuentra en su mejor momento, quizá es tiempo para replantearnos, de cara a las siguientes elecciones, respecto a  la pertinencia o no de hacer un alto en la participación activa en foros multilaterales.

Es evidente que se muestra cierta erosión  del multilateralismo, tal es el caso de la crisis de Unasur. No obstante, se debe tener presente que hay problemas globales que necesitan soluciones globales.

Por otro lado, para fortalecer la representación y participación de los “supras” es necesaria la presencia de expertos en el asunto.

La comercialización, la defensa de los derechos humanos, los impactos medioambientales, son temas de interés dentro de los organismos multilaterales. Por ende, se debería aprovechar estos espacios para que Bolivia presente sus ideales e intereses dentro de las distintas áreas, y así fortalecer la participación boliviana en el contexto internacional.

Un posible camino es dejar a un lado  la elección de los “supras” y ver la posibilidad de que expertos en el campo diplomático sean encargados de velar por la participación ante los organismos multilaterales.

De esta manera, la participación de  Bolivia en el plano internacional tendría una trascendencia notoria, y respondería a las problemáticas de nuestro país.

 

 

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