Nacionalismo, antiinmigración

El ultranacionalismo de Viktor Orbán

El líder húngaro no tiene una tesis sobre la Europa que pretende. Repite constantemente que los inmigrantes deben ser detenidos antes que lleguen a la frontera europea.
domingo, 26 de mayo de 2019 · 00:00

Carlos Decker-Molina Periodista boliviano radicado en Suecia

La UE se ha ido forjando gracias a los consensos, Europa no es de los extremos. En plena Guerra Fría nació el eurocomunismo, una tesitura entre Moscú y EEUU; no se era comunista como los soviéticos ni anticomunista como los estadounidenses. Ese signo, mal que mal, sigue presente en el espacio europeo. 

En Suecia se llama “lagom”, en Italia “vino rosado”, en Bolivia podría ser “ni chicha ni limonada”, es algo así como el reformismo, el medio, un equilibro. Esa política de consensos es fácil cuando el extremismo es débil y hoy no lo es. 

El enfrentamiento político actual esta representado por el ultranacionalismo del Viktor Orbán de Hungría y el federalismo de Emanuel Macron de Francia que, sin embargo, minimiza en su discurso interno.

Presentaré a grandes rasgos el pensamiento del húngaro, el del francés y esa tesitura de medias tintas, que suele ser la ganadora.
 
Viktor Orbán: Más poder para los Estados miembros

Los conservadores suecos (a sí mismos llamados moderados), los demócrata cristianos alemanes y los liberales europeos son, para Viktor Orbán, socialistas, es decir cuasi comunistas. Y, no es una interpretación de su política, sino una afirmación expresada por él mismo en ocasión de la ruptura con el grupo europarlamentario denominado PPE (En inglés EPP) Partido de los pueblos europeos, de derecha no extrema, convergen conservadores y demócrata cristianos. 

13 partidos de ese bloque pidieron el retiro de Fidesz (el partido de Orban) por haber violado los valores básicos comunes del bloque. Orbán dijo en Buselas: “Esos 13 partidos que piden nuestra expulsión son de izquierda y han convertido el bloque en algo muy estrecho”.

Si para el líder húngaro el PPE está infiltrado por la izquierda, ¿qué contenido ideológico tiene Fidesz? 

Orbán define a Fidesz como un partido de derecha que lucha por una Europa cristiana, sin inmigrantes musulmanes. “Soy como un viejo caballo de guerra”, dijo retóricamente en Bruselas, afirmando que sobrevivió a muchas batallas políticas en la UE. 

No ha escrito declaraciones ni programas, no tiene una tesis sobre la Europa que pretende. Repite constantemente que los inmigrantes deben ser detenidos antes que lleguen a la frontera europea. Y suele hablar de la cultura nacional no contaminada por el liberalismo marxista. “El hombre es hombre y la mujer es mujer”, el resto, según el magiar, son hallazgos liberales.

Orbán está enfangado en el pasado, no tiene mirada al horizonte que implicaría vislumbrar el futuro. El camino de Orbán es un largo regreso, pero, no a la cosmopolita Europa del Este de principios del siglo XX, sino mas bien a la Europa del Este homogénea que surgió después de la guerra. Orbán no se sienten bien en un mundo cambiante, aquí hay cierta similitud con los gestores del Brexit, pero hay una diferencia Viktor Orbán no quiere abandonar la UE porque vive de los euros.

Orbán es un político pragmático, tal vez oportunista o tránsfuga. Fue un conspicuo liberal a los inicios de su carrera política (recibió dinero de la Fundación de Soros) para transformarse luego en un nacionalista de extrema derecha (enemigo de Soros).

Sus métodos para fortalecer su propio poder interno superan todo lo que se ha visto anteriormente en la UE: Ha erosionado la independencia del poder judicial, la libertad académica y la libertad de prensa. Esos cambios no puede implementarlos a nivel de la UE, pero, han servido de inspiración a los gobernantes, especialmente en Polonia y Rumania.

Visión política no es lo que plantea Viktor Orbán; su trajín político insinúa una UE principalmente económica, no política. El comercio y los negocios con Rusia y  China no deben ser perturbados debido a la falta, en esos países, de democracia, derechos humanos y civiles.

Con argumentos económicos, Orbán se autoconvence de su permanencia en la Unión, pero intenta reducir las ambiciones del organismo en el área del clima. Hay muchos escépticos del cambio climático entre los populistas de derecha y los extremistas que apoyan al húngaro.

Orbán se convierte en una cabeza visible de la extrema derecha porque no oculta su tesitura incluido su antisemitismo.  Pero hay otra cabeza que disputa el liderazgo y es la del italiano Matteo Salvini.

Viktor  Orbán

  •  55 años, primer ministro húngaro desde mayo de 2010.
  •  Su partido Fidesz tiene el 68% de los escaños en el Parlamento húngaro. No tiene un sistema electoral proporcional como en otros países.
  •  En las últimas encuestas para las elecciones nacionales, Fidesz es el favorito con un poco más del 50% de los votantes.
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