Gas

La verdad sobre Boyuy y el hallazgo del Huamampampa Kïpe

La autora señala que no es cierto que el Estado deberá pagar 138 millones de dólares a Repsol por la inversión que realizó; la afirmación, dice, muestra desconocimiento del sector.
domingo, 02 de junio de 2019 · 00:00

Romina Argote  Comunicadora del Ministerio de Hidrocarburos

El éxito alcanzado con la perforación del Pozo Boyuy X2, a una profundidad de 7.963 metros, no sólo es destacado por el Gobierno nacional, sino que fue motivo de análisis en el Congreso de la Asociación Americana de Geólogos Petroleros (AAPG sigla en inglés), donde se destacó el hallazgo de gas rico y la ruptura de paradigmas en la exploración, permitiendo el descubrimiento de la formación Huamampampa Kïpe (profundo).

Cuando el ministro utiliza la expresión “mar de gas”, se refiere al gas almacenado en la formación descubierta. Al respecto, en el Congreso de la AAPG, el gerente de exploración para las Américas de Repsol, Tomás Zapata, expresó sobre Boyuy X2: “Tratamos a este pozo como un pozo off shore (costa afuera), porque así son los pozos más profundos, funcionó muy bien, nos ahorró mucho tiempo. El sistema petrolero está, el reservorio de gas está, ahora hay que producir. 

En relación a la composición del gas encontramos prácticamente el mismo gas de Margarita, claro que, por estar más profundo, tiene un poco menos de gasolina, pero tiene más etano y GLP, lo cual es muy bueno, porque es un gas rico y eso nos ayuda a seguir, no vas a encontrar un gas seco en esta estructura… Con el pozo Boyuy-X2 hemos roto la barrera de los 7.000 metros, comprobamos que este play existe y que operativamente puede hacerse, por lo cual la barrera técnica ha sido rota”.

Por su parte, Roberto Hernández, presidente de Geomapsa, y presidente de Late Andes SA, señaló: “Este descubrimiento confirmó un sistema petróleo activo y descubrió una acumulación de gas rico, a profundidades en el pasado impensables e inalcanzables. Este hecho ha roto paradigmas que en el pasado desestimaban la exploración de reservorios profundos, esto permite ampliar los horizontes exploratorios. El descubrimiento del pozo Boyuy-X2 podría representar miles de metros de distancia vertical en la que se podría encontrar diferentes reservorios de areniscas con hidrocarburos desde el norte de Huacaya hasta el norte de Argentina. Esta perspectiva alentadora permite continuar explorando niveles profundos, se pensaba que a 7.693 metros el gas no podía surgir, sin embargo, el gas surgió, y con líquidos, no como gas seco”.  

Asimismo, Pagina Siete menciona que “Repsol deseaba suspender la perforación cuando se llegó a 4.000 o 5.000 metros de profundidad”. El periódico debería verificar la información que le dan sus fuentes, porque esta aseveración no es cierta, puesto que fue Repsol mediante notas remitidas a YPFB quien solicita la profundización del pozo. 

En lo que se refiere a los costos recuperables y la inversión realizada en el pozo Boyuy X2, el periódico señala: “el Estado deberá pagar unos 138 millones de dólares a la empresa Repsol por la inversión que realizó...”. Esta afirmación es totalmente falsa y muestra un desconocimiento del sector y de la normativa legal vigente. Sobre este punto existe un procedimiento financiero contable establecido en el Contrato del Área de Explotación y requisitos en el D.S. 3278. En ese sentido, los costos incurridos en la exploración y explotación, son analizados una vez que se haya declarado la comercialidad del descubrimiento, mientras tanto, sigue siendo una inversión de alto riesgo y por tanto, el Estado no asume ningún pago.

En el caso de los volúmenes descubiertos en Boyuy, se tendrán que realizar más estudios y actividades, como  la perforación de nuevos pozos como Boyuy X3, construir líneas y ductos, la planta de procesamiento y asignarle un mercado para que los mismos sean declarados comerciales. En ese momento, se hará la evaluación a través de YPFB para la devolución de los costos recuperables.

Desde la nacionalización de los hidrocarburos, en 2006 hasta  2018, el ingreso económico que percibió el Estado por la comercialización de gas ha sido de más de 53.000 millones de dólares, de los cuales la renta petrolera fue cerca de 38.000 millones de dólares y se pagó por costos recuperables   9.000 millones de dólares esto se divide en dos ítems los costos operativos (Capex) y los costos de inversión (Opex). Si hacemos una relación con los ingresos generales por la comercialización del gas total es 82% para el Estado y 18% para las empresas petroleras. 

En el caso de Opex es la amortización que hace el Estado sobre los pozos en 5 años, ductos en 10 años, las plantas en 8 años,  se da con ingresos del mismo proyecto a partir de su declaratoria comercial y pasa a propiedad del Estado.

Página Siete afirma que “la producción de gas está a la baja”, situación totalmente equivocada. En 2005 el país producía cerca de 30 millones de metros cúbicos día (MMmcd). En la gestión del presidente Evo Morales se duplicó la producción, alcanzando los 60 MMmcd. En pocas semanas se incrementará la producción en 3MMmcd conIncahuasi. El 2006, las reservas de gas fueron 9 trillones de pies cúbicos (TCF), el consumo promedio es de 0.8 TCF anuales, por lo que en estos 13 años se consumió alrededor de 10 TCF. Si no se hubieran hechos inversiones en exploración en todos estos años, ahora el país no tendría reservas de gas, pero el año pasado se certificaron 10,7 TCF, ahí radica la eficacia y los resultados obtenidos de la exploración y desarrollo, si monetizamos estas reservas actuales a los precios internacionales del momento, estaríamos hablando fácilmente de cerca de  70.000 millones de dólares. 

En los últimos 13 años, se invirtieron sólo en exploración alrededor de 2.500 millones de dólares que dieron paso al descubrimiento de 17 campos encontrados desde la Nacionalización que son: Carrasco Footwall, El Dorado, Percheles, Huacaya, Itaú, Curiche, Aquío, Incahuasi, El Dorado Sur, Carrasco Este, El Dorado Oeste, Junín Este, Colorado, Boquerón Norte, Colorado Sur, Los Sauces Sur, Palo Marcado. Mientras que se descubrieron seis reservorios: Icla y Santa Rosa en Margarita, Santa Rosa en Caigua, Iquiri en Río Grande, Chaco Medio y Tariquía Superior en Curiche.

Asimismo, gracias a los estudios de geología y prospección ejecutados por YPFB, BeicipFranlab y distintas empresas petroleras, se han identificado 26 proyectos exploratorios en 23 Áreas de Interés Hidrocarburifero, mismos que se vienen ejecutando a partir del 2018.  

Los pozos exploratorios Los Monos-X12, Chaco Este-X1, Boyuy-X2, Incahuasi-5, Chaco Este-X2 resultaron exitosos, Jaguar-X6ST1, Florida-X2D, Colorado-X10D, Sipotindi-X1ST1, Ñancahuazu-X1, Caranda-X1005, se encuentran en operaciones de perforación y evaluación. En los siguientes meses, se iniciarán actividades de perforación de 17 pozos ubicados en zonas no tradicionales además de las zonas tradicionales.

En el editorial, asimismo, se mencionó: “Los ingresos del gas son para todos, aunque sea el Gobierno el que los administre y, muchas veces, los use para construir elefantes blancos, como fábricas de úrea…”. Cabe señalar que Bolivia inició la era de la petroquímica con la Planta de Amoniaco – Urea, para la presente gestión se prevé comercializar 500 mil toneladas de urea, que permitirá generar mayores ingresos al país. En el mercado interno, se duplicó la demanda a casi 50 mil toneladas, lo que al mismo tiempo permite incrementar la producción y coadyuvar en la seguridad alimentaria.

 

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