Matasuegra

Chistositos

Percy y Evo hicieron de las suyas por enésima vez, y también por enésima vez saldrán indemnes luego de semejantes desaciertos.
domingo, 21 de julio de 2019 · 00:00

Willy Camacho Escritor

Como todos los años, los residentes paceños en Santa Cruz organizaron festejos por el 16 de Julio, entre estos, se realizó un acto en la Plaza 24 de Septiembre, con presencia del alcalde cruceño, Percy Fernández, y otras autoridades ediles. Todo era confraternidad hasta que el “ocurrente” burgomaestre soltó una bromita que incomodó a propios y extraños: mientras cantaba “¡Oh, linda La Paz!”, cambió el estribillo del conocido vals por “¡Oh, colla incapaz!”. Horas después, Fernández apareció en un video ofreciendo disculpas por haber cantado algo que no venía al caso. “Yo quiero mucho a La Paz, a los paceños, no es hipocresía, lo digo de verdad. Pido disculpas por los errores, prometo no volverlos a cometer”, dijo el Alcalde.

Poco antes, el presidente Evo Morales, en una reunión sobre la definición de la lista de candidatos a la Asamblea Legislativa, lanzó una “ocurrencia” sobre el apellido paterno de Sayuri Loza, la hija de Remedios Loza y Carlos Palenque, quien había sido propuesta a candidata por el Movimiento Al Socialismo (MAS). “Sayuri Loza, historiadora; suplente, Omar Zambrana. Hija de Remedios Loza, en vez de Sayuri Loza debería llamarse Sayuri Palenque Loza; debería llamarse pues (risas)…  ese compadre se ha comportado como el cura. En el pueblo todo el mundo dice padre, padre, menos su hijo, su hijo (dice) tío, tío”, se escucha a Morales en un audio que se viralizó.

Los políticos chistositos hicieron de las suyas por enésima vez, y también por enésima vez saldrán indemnes luego de semejantes desaciertos. Pero, más allá de la ausencia de sanción y vergüenza, me llama la atención lo que develan ambos chascarrillos.

En 1905, Sigmund Freud publicó El chiste y su relación con el inconsciente, trabajo que sirvió de base para profundizaciones sobre el tema del humor, los lapsus y otros “juegos de lenguaje” que realizarían otros psicoanalistas, como Lacan, por mencionar uno de los más destacados.

Para hacerlo sencillo y breve, Freud indica que hay chistes “tendenciosos”, en los que se incluyen las afirmaciones satíricas, irónicas y ridiculizantes, y el contenido hostil u obsceno no siempre es crudo, pero sí es evidente. Claro, quienes hacen este tipo de chistes sienten algún tipo de placer, pues implican la transgresión de una norma frente a ciertos temas o a ciertas figuras. 

Obviamente, Freud dice que estos chistes son manifestaciones del inconsciente, vale decir, que revelan al ser profundo que yace más allá de la consciencia individual, que, en general, es la que emerge en sociedad. Pues me parece que Percy, lejos de ser un anticolla, expresó algo que su consciente le impide decir, pero que su inconsciente  piensa.

Hace muchos años, en un programa humorístico, imaginaron cómo sería si Bolivia siguiera en la época de los incas. Entonces, Hernán Siles sería el Inca Siles y Víctor Paz sería el Inca Paz, decían los comediantes, a modo de soltar una crítica/ofensa camuflada en el humor. Asimismo, el gran Paulovich me contó que en los primeros gobiernos del Dr. Paz Estenssoro utilizaba el humor para criticar y picar al presidente sin ser censurado ni menos perseguido.

Pero Percy no es comediante, es político y además autoridad municipal que ha elegido ser “amigo” del régimen masista, quizá por afinidad ideológica, pero también es probable que lo haga por interés, que se esté sacrificando con tal de obtener recursos y no enfrentar trabas en su labor edil y así hacer obras para la capital cruceña. Como sabemos, el MAS no admite críticas, alguien que dice algo en contra del Gobierno inmediatamente deja de ser aliado y se convierte en enemigo. 

Entonces, Percy tiene que tragarse cualquier crítica y mostrar su mejor sonrisa delante de la cúpula albiazul. Eso me hace pensar que el pasado 16 de julio, el Alcalde no pudo reprimir su inconsciente y soltó un chascarrillo referido a un solo colla, a ese que ahora comanda el país y a quien no se le puede decir “incapaz” de frente, pues podría costarle caro al atrevido. Si mi suposición es cierta, mi consciente (y el de la mayoría de la ciudadanía boliviana) coincide con el inconsciente de Fernández.

Por otra parte, Freud dice que el chiste es un mecanismo para hacerle frente a la represión social, cultural o individual que nos genera displacer o neurosis; así, mediante el chiste o el relato cómico liberaría parte de la tensión implícita en la represión. Además, si ese chiste es aceptado, es decir, causa gracia, libera de una coerción o una cohibición.

Y eso me hace pensar en el chistecillo de don Evo, que obviamente fue de una impertinencia y mal gusto tremendos, aunque revela también el inconsciente del mandatario, que seguramente guarda mucho sentimiento de culpa. Don Evo, mediante el chiste, quiere relajar un tema que es grave: la paternidad irresponsable. Más que relajar el tema, quiere relajar su consciencia y hacer cómplices a otros de su manera de pensar y actuar. Es que si la audiencia se ríe de semejante disparate, quiere decir que también aprueban que los hombres dejen hijos por aquí y por allá y no se hagan cargo de ellos. 

Y así, el hecho de que, por ejemplo, un hombre tenga un hijo y nunca lo vea, que ese hijo muera y este hombre ni siquiera sepa de qué ni dónde está enterrado resulta ser una anécdota graciosa, un pecadillo que muchos deben cargar, y por eso exteriorizan su solidaridad de culpa mediante risotadas.

Lo peor es que el “virus” cómico es contagioso y ahora otros políticos están sacando a relucir su lado humorístico, como el gobernador y candidato presidencial Félix Patzi, quien ha hecho instalar gigantografías en varios puntos de La Paz, en las que se ve su rostro sonriente y al lado un lema que provoca carcajadas: “El mejor gobernador de Bolivia”. Claro, la risa se corta cuando uno se da cuenta de que el chistecito de Patzi se paga con el dinero de los contribuyentes. Es que el gobernador, al mejor estilo Morales, debe asumir que el dinero público es dinero del partido que gobierna y, por ende, puede usarlo para su campaña electoral.

Como no hay mal que dure cien años ni pueblo que lo resista, espero que todos estos chistositos asuman con igual humor las consecuencias de sus actos cuando la situación cambie.

 

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