Elecciones 2019

Programas y derechos indígenas, la contradicción del extractivismo y el “fin de la historia”

Hay un desconocimiento de lo que el movimiento indígena realmente quiere; y eso se nota en cuanto a la ausencia de una proyección a ese nivel. “Al MAS no le importa violar los derechos indígenas, mientras tenga la posibilidad de meterse a las áreas protegidas para buscar petróleo”.
domingo, 28 de julio de 2019 · 00:00

Fernando Chávez Virreira  Periodista

Los derechos de los pueblos indígenas en la Constitución Política del Estado se encuentran como uno de los temas centrales de análisis debido a que el Estado boliviano ha reconocido varios tratados y convenios internacionales que versan sobre la protección de los derechos de los pueblos indígenas, fundamentalmente el derecho de la autodeterminación de los pueblos, el cual se encuentra íntegramente relacionado con el derecho a la consulta previa,  derecho fundamental que tienen los pueblos indígenas de poder decidir sobre medidas judiciales, administrativas, cuando se vaya a realizar proyectos, obras o actividades dentro de sus territorios, buscando de esta manera  proteger su integridad cultural, social y económica además de  garantizar el derecho a la participación y autodeterminación de los pueblos. 

La base de la consulta previa es el derecho a decidir sobre las prioridades que surgen en el proceso de desarrollo en la formulación, aplicación y evaluación de los planes y programas de desarrollo nacional y regional en los cuales sean susceptibles de afectación. La cita corresponde a Estenka Quintanilla López, en la publicación Componentes sustanciales de la consulta previa de los pueblos indígenas como instrumento para garantizar el derecho a la autodeterminación de los pueblos, y resume de manera precisa el contexto del asunto indígena en el país.

Mucho se ha hablado de la inclusión y el protagonismo indígena en la política del país. Con las elecciones en la puerta, ¿qué proponen los principales partidos políticos sobre este central asunto?

Según el programa del MAS, “el actual proceso de cambio se funda en un ciclo de luchas de los campesinos, los indígenas, los movimientos sociales, las juntas vecinales, los profesionales comprometidos con el pueblo y los jóvenes, ciclo desplegado a fines del siglo pasado e inicios del presente. Las autonomías territoriales y las autonomías indígenas originario campesinas, que descentralizan los recursos y el poder político a los territorios. La presencia de las naciones y pueblos indígena originario campesinos en la estructura del poder estatal”.

Según el partido oficialista, a partir de 2009, Bolivia tiene una nueva Constitución, con las siguientes orientaciones:

Las autonomías territoriales y las autonomías indígenas originario-campesinas, que descentralizan los recursos y el poder político a los territorios. La presencia de las naciones y pueblos indígena originario campesinos en la estructura del poder estatal.

Se incorporaron a la educación las aspiraciones de los movimientos indígenas, los movimientos sociales, los maestros y maestras y los padres de familia, en busca de un sistema educativo inclusivo y pertinente.

En la última década, el Estado ha llevado ante los foros internacionales más reconocidos del hemisferio y el mundo propuestas para proteger los derechos de las naciones y pueblos indígenas originario campesinos, esfuerzos que se han traducido en la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas de la Organización de Naciones Unidas (2017) y en la reciente Declaración del Año Internacional de las Lenguas Indígenas (2019).

Comunidad Ciudadana (CC), liderada por Carlos Mesa, tiene un programa que abarca muchos aspectos de la problemática indígena; dice:

La exploración de hidrocarburos y de minerales no se realizará en áreas protegidas y se respetará el medioambiente y los territorios indígenas, aplicándose siempre la consulta previa.

Se propone promover políticas de apoyo a los pueblos indígenas respetando sus territorios.

– Respetaremos el ejercicio del derecho a la libre determinación y a la autonomía, particularmente al derecho a la organización (libertad de asociación), que han sido sistemáticamente violentados (…).

– Respetaremos y haremos respetar el derecho de los pueblos indígenas a la consulta libre, previa, informada y de buena fe, en el marco del Convenio Internacional de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la CPE.

– Aceleraremos los procesos de saneamiento y titulación de los TIOC para la gestión territorial indígena, en el marco de un modelo económico de convivencia armónica con la naturaleza.

– Promoveremos procesos participativos de planificación, en los que se establezcan estrategias para el desarrollo integral de sus territorios, a partir de sus propias visiones, prácticas culturales y ambientales (…).

Los 12 puntos del programa que propone la Alianza Bolivia Dice NO-21F, cuyo candidato es Oscar Ortiz, señalan:  “Nuestro compromiso con los indígenas ha sido demostrado denunciando los graves hechos de corrupción y manipulación política del Fondo Indígena, y también con la defensa firme de los derechos e intereses de las comunidades indígenas, avasallados de muchas maneras por el falso gobierno ‘indígena’ del MAS. Ahora renovamos nuestro compromiso con los pueblos indígenas y originarios, con sus reivindicaciones de identidad cultural, dignidad, participación política y demandas socioeconómicas. En el marco del Estado autonómico, apoyaremos el desarrollo social y económico de los pueblos indígena originario campesinos; reformularemos el mecanismo de consulta previa a las comunidades, para que sea un medio constructivo de consentimiento; rediscutiremos la ley de deslinde jurisdiccional, para convertir a la justicia comunitaria de la pura retórica, que ahora es, en un mecanismo efectivo de resolución de conflictos y descongestionamiento de la justicia ordinaria, garantizando los derechos humanos y la igualdad jurídica. Nuestro compromiso se extiende a la protección legal de las TCO, tanto en tierras altas como en tierras bajas, y ante todo a fomentar el desarrollo productivo, forestal, turístico y biodiverso, aprovechando el potencial de sus recursos naturales y humanos”.

Y la Unión Cívica Solidaridad (UCS), cuyo líder es el indígena Víctor Hugo Cárdenas, sostiene  que “el origen étnico no puede ser motivo de privilegios ni discriminación. Las autonomías de la nueva República intercultural deben ser incluyentes, respetando el derecho que tienen los pueblos indígenas originarios a mantener sus usos, costumbres y tradiciones en sus espacios territoriales, sin que ello implique la ruptura con el orden institucional de la República”.

Sin embargo, para Pedro Portugal, director del periódico Pukara y experto en la problemática indígena, “el MAS ha obviado el tema indígena”.  “El MAS está tratando de conquistar a la clase media y a la clase alta, basándose en militantes, funcionarios y parlamentarios de partidos tradicionales, del MNR. El MAS considera la base indígena una cuestión adquirida, o sea sólida, no le interesa preocuparse y hay un descuido a ese nivel”, sostiene. 

Para Portugal, “entre los otros partidos, el único que es un poco dinámico es la Alianza Bolivia Dijo No, pero con bastantes reticencias, a mi modo de ver. No sale de los actores tradicionales dentro de la reivindicación indígena y no tiene ninguna prospección en cuanto a un liderazgo nuevo en ese sector”. 

“En CC, parecería ser que ahora apuestan a una revancha de la clase media y de la parte citadina tradicional y el descuido hacia lo indígena me parece mucho más fuerte en esa agrupación. Esto se nota también en cuanto a las propuestas”.

El experto señala que  hay un “adiós” a un tipo de propuesta anterior, de tipo más culturalista; pero no se la reemplaza con una visión más acertada y más nueva. Hay un desconocimiento de lo que el movimiento indígena realmente quiere; y eso se nota en cuanto a la ausencia de una proyección a ese nivel.

Según su análisis, “el MAS ha explotado la vena colonizada del indígena, que es el apoyo a cualquier gobierno”.

Consultado sobre qué hace falta para tener una participación real indígena en el poder, Portugal explica que se debe tener un enfoque contemporáneo de lo que es indígena; o sea alejarse de los postulados posmodernos, tipo culturalistas, románticos, eso de que el “indio es la reserva moral de la humanidad”. 

“El indígena es un componente más de la sociedad actual, entonces hay que tener una visión sociológica e histórica. Sociológica  en ver cómo es la verdadera inclusión del indígena en la dinámica económica, política y cultural, e histórica en la medida de entender la descolonización no como un retroceso, una especie de recuperación romántica, de cualidades perdidas, sino en el desarrollo actual de cualidades diferentes , de un conjunto más amplio”.

¿Cuál de los partidos hace una propuesta más sensata? Para Portugal, “no hay ninguna propuesta”. “La única diferencia sería su aproximación  a personalidades indígenas. En este caso la diferencia entre el MAS y Bolivia Dijo No es notable; el MAS se acentúa sobre todo en lo adquirido, y Bolivia Dijo No trata de captar personalidades indígenas; y CC no tiene ni lo uno ni lo otro”. 

Para el sociólogo y analista Carlos Hugo Laruta, “en el caso de MAS, lo que se percibe es una especie de fin de la historia; el MAS cree que en el tema de los derechos de los pueblos indígenas, su gestión, su gobierno, es el fin de la historia. Hay un sentimiento de propiedad completamente inadecuado, probablemente porque la Cidob y  el Conamaq fueron parte del pacto de unidad en algún momento. El MAS tiene un sentido de propiedad de los derechos de los pueblos indígenas. Eso precisamente ocasionó la ruptura del MAS con la Cidob y el Conamaq”.

Laruta afirma que la gestión del gobierno de Evo Morales no ha coincidido con los derechos que demandaban estas organizaciones en representación de sus pueblos. Ese sentimiento de propiedad lo lleva a debilitar y a desmerecer todo tipo de demanda referida a los pueblos indígenas.

En CC, se observa –dice el analista– una especie de relevo de todo aquello que el MAS no ha concretado. Propone medidas que implican hacer lo que el MAS no hizo. Por ejemplo, determina el proceso de titulación de las TCO. Hacer consultas libres a los pueblos indígenas, cuando haya proyectos o acciones administrativas por parte del gobierno. “También está el respeto al derecho a su autonomía organizativa. Esos son varios puntos que el MAS no ha querido hacer porque son políticamente inadecuados para ese partido, porque le quitan apoyo. Las políticas del MAS van en contra del extractivismo masista”. 

“Al MAS no le importa violar los derechos indígenas, mientras tenga la posibilidad de meterse a los TCO, que son a la vez áreas protegidas, para buscar petróleo. Le brillan los ojos a Evo cuando se habla de platita, petróleo o de gas. Ahí ya no interesan los derechos indígenas”.

“En el programa de CC se reivindica todo esto que el MAS ha incumplido. El programa indígena del MAS existe sólo si se somete a su extractivismo. Valen los derechos indígenas cuando no afectan su voluntad de destruir selvas y  biodiversidad. Esa es la diferencia programática y conceptual muy fuerte”. 
 

El discurso indigenista   

Según Dalila Fabreger, militante de Pan y Rosas, Evo Morales ha manejado el discurso indigenista y pachamamista desde que asumió el poder en 2005 como bandera política, especialmente hacia el exterior. Sin embargo, a lo largo de los casi 14 años del gobierno del MAS, hemos constatado cómo la práctica se ha opuesto al discurso de manera radical. No sólo que no existe la tan enarbolada defensa a los pueblos y territorios indígenas y campesinos, sino que fue el mismo gobierno quien, aliado a los intereses empresariales y las transnacionales, ha sido el principal impulsor del avasallamiento de territorios y destrucción de importantes ecosistemas de nuestro país, tal como lo hicieron en su momento los gobiernos neoliberales pasados. No olvidemos que fue en el gobierno del MNR, cuando Carlos Mesa fue vicepresidente, que se presentó por primera vez un proyecto de ley parecido al decreto 2366 que impulsó Evo Morales para la habilitación de áreas protegidas para la exploración hidrocarburífera. 

“Todas estas leyes aprobadas a espaldas de los pueblos indígenas y campesinos, las violaciones a sus derechos como en el caso de la consulta previa y la división de las comunidades por parte del gobierno han originado que hoy en día se pueda hablar de un ataque declarado del MAS contra gran parte de sectores indígenas y campesinos. La carretera que atraviesa el TIPNIS, además de la ya mencionada hidroeléctrica Ivirizú, y la explotación hidrocarburífera en la Reserva de Tariquía, no sólo ponen en riesgo los medios de vida de una gran cantidad de habitantes de estos territorios, sino que son una seria amenaza para la biodiversidad de nuestro país”.