Awqa Pacha

¿Continuará el atropello y abuso a la naturaleza?

La lucha por los territorios indígenas ha marcado un quiebre profundo con el gobierno de Evo Morales.
domingo, 12 de enero de 2020 · 00:00

José Luis Saavedra
Profesor de Teoría y Política Poscolonial

El común de los escribidores atribuye la caída de Evo al flagrante fraude electoral impunemente perpetrado por el TSE y, como bien dice Almagro, “al haber quedado en evidencia las variables dolosas que fueron utilizadas durante la totalidad del proceso electoral”. Y que por tanto “Evo tuvo que renunciar porque simplemente la situación era insostenible después de (haberse) probado esas maniobras dolosas de alteración del resultado electoral”.

El por entonces presidente Evo Morales ha renunciado pues a la presidencia y se ha autoexiliado en México y ahora está en Argentina (como refugiado), pero no por ello deja de tener graves responsabilidades penales, que intenta encubrir ladinamente jugando a la carta racial y mostrándose como una pobre víctima de la racialización (“mi único delito es ser indígena”), cuando en realidad debiera –de manera previa– haber dado cuenta de sus actos de gobierno al conjunto de la sociedad civil boliviana y ésta haberlo juzgado y/o enjuiciado.

En este complejo contexto, nos interesa reflexionar genealógicamente –con perspectivas de evaluación– acerca de los 14 largos años del régimen MASista y en especial de su legado económico, político y cultural. 

El tema es amplio y  vamos a con-centrarnos en desvelar  la grave subrogación de los derechos de los pueblos indígenas, de los que el exgobernante se creía su representante y, más aún, decía que presidía un “gobierno indígena”. Por y para ello acudimos a conversar con Alejandra Crespo, ambientalista y activista de CODAPMA.

Una primera cuestión del legado MASista es la que Alejandra Crespo establece fehacientemente en el campo de la cuestión ambiental o, mejor aún, en el de la lucha por los territorios indígenas, que ha marcado un quiebre profundo con el gobierno de Morales.

“Hablamos de la lucha por el TIPNIS, que fue emblemática para todos los bolivianos, la defensa del territorio, de esta área protegida (parque nacional), la cual pretendía ser entregada a las transnacionales petroleras, vulnerando un sinfín de derechos de los pueblos indígenas. Y así se fue desenmascarando ese gobierno pseudo ambientalista, pseudo indigenista, pseudo popular”.

Un segundo asunto es el cuestionamiento de las políticas depredadoras del régimen MASista. “Nosotros, desde el colectivo de CODAPMA, hemos venido señalando las políticas entreguistas del gobierno de Evo Morales. Y   uno de los detonantes del desgaste total de ese gobierno  fue la quema de más de 5 millones de hectáreas de nuestro bosque seco tropical (de la Chiquitania) para beneficiar al agro-negocio  precisamente para beneficiar a los sectores del agro-poder. No hay que olvidar quiénes fueron los que estuvieron al lado del gobierno en su última etapa, efectivamente fueron los empresarios del agro-negocio. A ese gobierno no le dio la gana de abrogar o derogar las normativas que permitían los chaqueos ilegales, los perdonazos, las ampliaciones de la frontera agrícola, etcétera, para beneficiar a ellos (a los agro-negociantes). Y tampoco le dio la gana de declarar desastre nacional al ver las limitaciones que se tenían en cuanto a logística y no lo hizo por capricho, sino  porque ya defendía otros intereses (transnacionales), que no eran los del pueblo boliviano, menos los de los territorios indígenas, y mucho menos los de la madre tierra”.

Un tercer tópico es la reivindicación de los derechos territoriales que se ha generado desde y a partir de los sectores ambientalistas (de los defensores del medioambiente) y obviamente de los líderes y organizaciones de los pueblos indígenas.

 Así, las demandas y reivindicaciones ambientales  impactaeon en la agenda del expresidente  y le quitaron la máscara de pachamamista. Hablamos  de la lucha de Takovo Mora, es decir de las múltiples revueltas del pueblo guaraní, que resiste heroicamente en sus territorios, porque nuevamente el gobierno MASista quería beneficiar a las transnacionales petroleras (vía el avasallamiento y la represión gubernamentales).

Un cuarto asunto es la emergencia y, más aún, insurgencia de un sinfín de demandas y protestas indígenas y campesinas, como las de Tariquía (contra la exploración hidrocarburífera) y las movilizaciones en contra de las mega-represas de Rositas y del Bala Chepete. 

Igualmentecuenta la memorable marcha de la nación Qhara Qhara, que ha sido contundente en su lucha contra el avasallamiento gubernamental (vía parcelación y privatización) y la reivindicación de los derechos y las territorialidades ancestrales u originarias (preexistentes y anteriores al Estado moderno colonial boliviano).

 Sobre las perspectivas a futuro,  Alejandra Crespo piensa lo siguete: “Nosotros lo que decimos es que venga quien venga (como próximo presidente), entendemos que la lógica capitalista es justamente la profundización del extractivismo. Entonces, no nos creamos ilusiones con que el próximo presidente vaya a hacer necesariamente lo contrario de lo que venía haciendo la administración del MAS. Sin embargo, esperamos que no sea de una forma tan descarada e insolente y con tanto atropello y abuso, porque también recordemos que el  gobierno de Evo Morales  agredió a las organizaciones sociales, las descabezó, dividió y desorganizó. Entonces, tenemos confianza en que ya habiendo superado a este gobierno falso socialista, indigenista, las organizaciones puedan retomar, rearticularse y fortalecerse para la defensa de los territorios y la defensa de la Madre Tierra”.

Así, pues afirmamos que “nosotros seguimos con la misma convicción (de lucha) y con los mismos principios: defensa de los derechos y territorialidades de los pueblos indígenas”.

 

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